Los sectores económicos medios y bajos tuvieron que disminuir su nivel de vida

Detalles de un informe.Tras la devaluación, los sectores con menores recursos aumentaron la proporción de recursos que destinan a los alimentos. Fuerte caída de la compra de ropa.

30 Septiembre 2002
En seis meses cambiaron radicalmente los hábitos de consumo. Según una encuesta realizada en Tucumán, desde la devaluación los segmentos de menores ingresos fueron los que más sintieron el impacto de los efectos inflacionarios y la recesión. Así, se llegó a establecer que mientras en febrero de 2002 los sectores de bajos recursos destinaban el 39% de sus ingresos a la adquisición de alimentos, en agosto de este año ese porcentaje subió al 57%. Y en segundo lugar se ubica, vinculado en forma directa al primero, el consumo de gas que llega al 17,1%. De este modo, el 74,1% del total de gastos de una familia de bajos recursos se vuelca en alimentación. Y posterga inevitablemente otros consumos como vestimenta, servicios de telefonía, salud y recreación.
El sondeo, realizado por la firma Quality/Dmrs-Investigación de Mercado, puntualizó que en los demás segmentos sociales la alimentación sigue llevando el mayor porcentaje de los ingresos. En la clase media alcanza el 41, 5% y en la clase alta el 27%.
La licenciada Andrea Desjardins de Zalazar Romero, master en Praxis de la Sociología del Consumo e Investigación de Mercado -Universidad Complutense de Madrid y encargada del trabajo- explicó que el gas ocupa el segundo lugar de gasto en los sectores de menores recursos debido a que este segmento no posee gas natural y el gas envasado ha sufrido grandes incrementos.
"Los rubros en los que este segmento pudo ajustarse o recortar son indumentaria, medicina prepaga y videocable", dijo.

Segundas marcas
La experta, que se desempeña como consultora de mercado de empresas del medio, aclaró que si bien es cierto que en el rubro alimentos se observa un mayor gasto esto no implica que mejora la calidad de lo que consume.
"Por el contrario, las primeras marcas fueron reemplazadas por las segundas y terceras de menor calidad y por ende de menor precio", puntualizó. Esta estrategia sería la única forma que tienen los sectores de menores ingresos para llegar a fin de mes.
Es más, en este rubro hay categorías que fueron directamente suprimidas por algunos segmentos como son los productos importados, vinos finos, champagne, pescados, comidas preelaboradas, etcétera.
La consultora remarcó que en el rubro alimentos se refleja claramente la conducta de los consumidores de los tres niveles, en donde el nivel alto puede eliminar una categoría de productos de este rubro. Es decir tiene una mayor flexibilidad para adaptarse sin producir mayores cambios en otros rubros (recreación, transportes, telefonía) mientras que los niveles medios y bajos para lograr una mayor adaptación a los cambios producidos en los alimentos deben eliminar totalmente los gastos en otros rubros, produciéndose un cambio en su estilo y calidad de vida.

Ni teléfono ni videocable
Otro dato que demuestra la dureza del impacto que provocó la salida de la convertibilidad y que originó al nuevo consumidor poscrisis es que, mientras en febrero las familias de menores recursos destinaban el 8% de sus ingresos en indumentaria, en agosto bajó a 2,9%. El ítem dedicado a la salud también descendió de 10% al 4,8%. Los teléfonos fijos pasaron de 5% al 2%. Esto indica que mucha gente prefirió desconectarse del servicio por no poder pagar las facturas. El rubro transporte también decayó de 7% al 5,3% porque mucha gente optó por dejar el servicio publico de pasajeros para trasladarse en bicicletas o caminar a sus lugares de trabajo. La televisión por cable también sufrió un duro revés, del 5% descendió al 1,6%, ya que muchos tucumanos se desconectaron para utilizar ese dinero en otro cosa. Las pocas salidas y el dinero destinado a recreación pasó de un 2% a un ínfimo 0,3%.

Apertura al mundo
Desjardins de Zalazar Romero observó que en los niveles medios se produjeron recortes en algunos rubros, pero no su eliminación. Así, por ejemplo, hubo cambios de planes de medicina prepaga, celular e Internet, como una manera de adaptarse a la nueva realidad tucumana. Es que en los últimos diez años de convertibilidad, la cultura predominante fue la apertura al mundo. Por eso se explica la resistencia a abandonar la conexión a Internet.
En este segmento el rubro transporte-movilidad también adquirió una gran relevancia. Se reorganizó en función de disminuir el gasto; por ejemplo, se utiliza menos el auto y se usa más el ómnibus o los remises comunitarios.
Sin embargo, la clase media se resiste a disminuir su gasto en recreación y cultura. Así, aún no ha dejado de ir al cine o al teatro. "La elección en la distribución del dinero se rige en este segmento por valores culturales propios del nivel educacional", acotó la licenciada.
En los niveles altos se remarcó una conducta de ajuste y de control de gastos, ya que cuenta con la posibilidad de suprimir y controlar al contrario de las clases más bajas en donde no existe la posibilidad real de reducirse en ningún rubro.
Además existen otros rubros que no son tomados y que son exclusivos de los segmentos de mayores ingresos, como ser seguro de vivienda, gastos en mascotas, viajes, servicio doméstico, educación privada, capacitación, mantenimiento de casa de fin de semana, etcétera. "Este segmento tiene la posibilidad de suprimir y ajustar con mayor facilidad ya que tiene un margen extra para hacerlo, a diferencia de los sectores medios y bajos que tuvieron que suprimir rubros que hacen directamente a la calidad de vida", finalizó la experta.

"Situación muy difícil"

La titular de Adelco, Angela de Sorrentino, aseguró que ante la crisis y el poco poder adquisitivo, la gente recurre a los clubes de trueques como una alternativa para economizar. "Muchas amas de casas, sobre todo las de menores recursos y hasta la clase media, preparan alguna comida en su casa y van al trueque a intercambiarla por indumentaria u otra cosa que hace falta en su hogar", explicó. "La situación actual es muy difícil y ya que el sueldo del asalariado se devaluó casi en un 40%; lo poco que le queda es para alimentar a su familia", agregó la representante de los consumidores.
Otro fenómeno que observó es que surgieron con ímpetu los oficios. "La gente recurre a la modista, al zapatero o al tapicero para reciclar las cosas como una forma de que el dinero alcance más, por eso la propuesta de LA GACETA de coser en casa es una excelente idea y un aporte a la comunidad", finalizó Sorrentino.

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