29 Septiembre 2002 Seguir en 
Es probable que los gobernantes de Tucumán tengan conciencia de las ventajas competitivas que ofrece esta provincia para la radicación de industrias. Pero, lamentablemente, no existe un programa que difunda e impulse con fuerza el hecho de que la provincia posee el gas y la electricidad más baratos del país.
El subgerente de Gasnor, Elio Hernández, confirmó que "Tucumán tiene la mejor tarifa de gas de la Argentina (excepto La Patagonia, que está subsidiada y lamentablemente ese subsidio lo estamos pagando el resto de los usuarios del país, entre ello los más pobres, que son los de la región NOA)".
El ejecutivo reconoce que "esta situación le da a Tucumán una excepcional ventaja competitiva frente al resto del país, en especial a toda industria que sea de alto consumo energético. La generación de energía eléctrica en El Bracho es una muestra de ello".
Obviamente, Tucumán no escapa a las generales de una economía que perdió totalmente la previsibilidad. La devaluación y la falta de reactualización de las tarifas de la energía en función del incremento de costos que sufrió la generación de gas y electricidad llevaron a que las compañías distribuidoras (Gasnor y EDET) restrinjan o directamente suspendan todos los planes de nuevas inversiones y de mantenimiento de las estructuras existentes. En la empresa de electricidad afirman que en lo que va del año se llevan perdidos $ 80 millones y que no habrá nuevas inversiones para mantenimiento del sistema en la provincia.
Para la generación de electricidad estaba prevista una inversión de 220 millones de dólares hasta 2003 para modernizar las centrales de generación de electricidad. Este monto iba a distribuirse en los trabajos que se llevan a cabo en las instalaciones ubicadas en El Bracho y en la Central Térmica Independencia. Estas inversiones, notablemente obstaculizadas por la devaluación, iban a permitir que Tucumán cuente con unos 1.000 megavatios de potencia y, en consecuencia, que la provincia ratifique su condición de polo de desarrollo energético en la región y en el país. En Tucumán existe una potencia instalada de 689 megavatios, con lo cual se atiende la demanda de la provincia y del NOA.
"El motivo por el cual la energía es más barata en Tucumán es la cercanía que hay con los pozos de gas. Es una cuestión de costos de transporte. En otros aspectos, el resto de las provincias pueden tener ventajas competitivas respecto de Tucumán, pero en el plano energético Tucumán es superior al resto", declaró Hernández.
Temor sobre el futuro
Las industrias que funcionan en Tucumán se benefician con los costos de energía competitivos que ofrece la provincia. Pero también existe temor sobre el futuro. Los grandes empresarios de la provincia, propietarios de ingenios, citrícolas, papeleras y otras industrias, saben que el flujo de inversiones en las compañías distribuidoras se redujo tras la devaluación, y piensan que habrá problemas el año próximo. En la presente temporada ya tuvieron una muestra de lo que puede ocurrir: en la plenitud de las zafras azucarera y citrícola hubo una interrupción del servicio de gas a las industrias que emplean este insumo debido a fallas en el sistema de transporte del fluido. Debido a que los costos de generación, transporte y distribución de gas y electricidad son mayores, y a que por ahora no se actualizan las tarifas, estos inconvenientes pueden agravarse.
Salvo aquí, en todo el país hubo una suba estacional de la electricidad
En la semana que pasó se llevó a cabo una tumultuosa audiencia pública ante el pedido de EDET de que se aumente la tarifa eléctrica en la provincia. La convocatoria surgió porque el ente regulador (Epret) determinó que hubo un incremento en el costo de la energía mayorista que fue superior al 5%. En función de la nueva realidad de la economía argentina, la distribuidora considera que la tarifa debería aumentar en un 9,83%, retroactivo a mayo, aunque es posible que el Epret determine otro porcentual, o que la Justicia haga lugar al amparo presentado por organizaciones de usuarios opositores a la suba, y que quede sin efecto lo actuado por la asamblea.
Pero el incremento que solicita EDET ya fue aplicado en la mayoría de las provincias del país -donde operan otras distribuidoras-, correspondiente al trimestre mayo, junio y julio.
En Capital Federal y Gran Buenos Aires, en el área que corresponde a Edesur, el incremento tarifario fue del 14,4%. En el sector de Edenor, fue del 14,9%.
En La Plata y Gran Buenos Aires (Edelap), la suba alcanzó el 11%. En Buenos Aires, área de EDEN, llegó al 7%, y en el territorio de EDES, del 6%.
En Chaco, donde la distribuidora es Secheep, el aumento fue del 9,5%.
En Córdoba (EPEC), el alza tarifaria llegó al 8,9%.
En Entre Ríos (Edeersa), fue del 10%.
En Formosa (Edefor), alcanzó al 12%.
En Jujuy (Ejesa), llegó al 16,2%.
En La Pampa (Apelp), la tarifa trepó el 10%.
En La Rioja (Edelar), el aumento alcanzó al 10%.
En Mendoza (Edemsa), el incremento fue del 9%.
En Misiones (EMSA), llegó al 15%.
En Neuquén (EPEN), los usuarios pagan un 18%.
En Salta (Edesa), la suba fue del 6%.
En San Juan (ESJ), la tarifa trepó el 10,4%.
En San Luis (Edesal), el 10%.
En Santa Fe (Epesf), el aumento tarifario fue del 9%.
En Santiago del Estero (Edese), se paga un 12% por la electricidad.
El subgerente de Gasnor, Elio Hernández, confirmó que "Tucumán tiene la mejor tarifa de gas de la Argentina (excepto La Patagonia, que está subsidiada y lamentablemente ese subsidio lo estamos pagando el resto de los usuarios del país, entre ello los más pobres, que son los de la región NOA)".
El ejecutivo reconoce que "esta situación le da a Tucumán una excepcional ventaja competitiva frente al resto del país, en especial a toda industria que sea de alto consumo energético. La generación de energía eléctrica en El Bracho es una muestra de ello".
Obviamente, Tucumán no escapa a las generales de una economía que perdió totalmente la previsibilidad. La devaluación y la falta de reactualización de las tarifas de la energía en función del incremento de costos que sufrió la generación de gas y electricidad llevaron a que las compañías distribuidoras (Gasnor y EDET) restrinjan o directamente suspendan todos los planes de nuevas inversiones y de mantenimiento de las estructuras existentes. En la empresa de electricidad afirman que en lo que va del año se llevan perdidos $ 80 millones y que no habrá nuevas inversiones para mantenimiento del sistema en la provincia.
Para la generación de electricidad estaba prevista una inversión de 220 millones de dólares hasta 2003 para modernizar las centrales de generación de electricidad. Este monto iba a distribuirse en los trabajos que se llevan a cabo en las instalaciones ubicadas en El Bracho y en la Central Térmica Independencia. Estas inversiones, notablemente obstaculizadas por la devaluación, iban a permitir que Tucumán cuente con unos 1.000 megavatios de potencia y, en consecuencia, que la provincia ratifique su condición de polo de desarrollo energético en la región y en el país. En Tucumán existe una potencia instalada de 689 megavatios, con lo cual se atiende la demanda de la provincia y del NOA.
"El motivo por el cual la energía es más barata en Tucumán es la cercanía que hay con los pozos de gas. Es una cuestión de costos de transporte. En otros aspectos, el resto de las provincias pueden tener ventajas competitivas respecto de Tucumán, pero en el plano energético Tucumán es superior al resto", declaró Hernández.
Temor sobre el futuro
Las industrias que funcionan en Tucumán se benefician con los costos de energía competitivos que ofrece la provincia. Pero también existe temor sobre el futuro. Los grandes empresarios de la provincia, propietarios de ingenios, citrícolas, papeleras y otras industrias, saben que el flujo de inversiones en las compañías distribuidoras se redujo tras la devaluación, y piensan que habrá problemas el año próximo. En la presente temporada ya tuvieron una muestra de lo que puede ocurrir: en la plenitud de las zafras azucarera y citrícola hubo una interrupción del servicio de gas a las industrias que emplean este insumo debido a fallas en el sistema de transporte del fluido. Debido a que los costos de generación, transporte y distribución de gas y electricidad son mayores, y a que por ahora no se actualizan las tarifas, estos inconvenientes pueden agravarse.
Salvo aquí, en todo el país hubo una suba estacional de la electricidad
En la semana que pasó se llevó a cabo una tumultuosa audiencia pública ante el pedido de EDET de que se aumente la tarifa eléctrica en la provincia. La convocatoria surgió porque el ente regulador (Epret) determinó que hubo un incremento en el costo de la energía mayorista que fue superior al 5%. En función de la nueva realidad de la economía argentina, la distribuidora considera que la tarifa debería aumentar en un 9,83%, retroactivo a mayo, aunque es posible que el Epret determine otro porcentual, o que la Justicia haga lugar al amparo presentado por organizaciones de usuarios opositores a la suba, y que quede sin efecto lo actuado por la asamblea.
Pero el incremento que solicita EDET ya fue aplicado en la mayoría de las provincias del país -donde operan otras distribuidoras-, correspondiente al trimestre mayo, junio y julio.
En Capital Federal y Gran Buenos Aires, en el área que corresponde a Edesur, el incremento tarifario fue del 14,4%. En el sector de Edenor, fue del 14,9%.
En La Plata y Gran Buenos Aires (Edelap), la suba alcanzó el 11%. En Buenos Aires, área de EDEN, llegó al 7%, y en el territorio de EDES, del 6%.
En Chaco, donde la distribuidora es Secheep, el aumento fue del 9,5%.
En Córdoba (EPEC), el alza tarifaria llegó al 8,9%.
En Entre Ríos (Edeersa), fue del 10%.
En Formosa (Edefor), alcanzó al 12%.
En Jujuy (Ejesa), llegó al 16,2%.
En La Pampa (Apelp), la tarifa trepó el 10%.
En La Rioja (Edelar), el aumento alcanzó al 10%.
En Mendoza (Edemsa), el incremento fue del 9%.
En Misiones (EMSA), llegó al 15%.
En Neuquén (EPEN), los usuarios pagan un 18%.
En Salta (Edesa), la suba fue del 6%.
En San Juan (ESJ), la tarifa trepó el 10,4%.
En San Luis (Edesal), el 10%.
En Santa Fe (Epesf), el aumento tarifario fue del 9%.
En Santiago del Estero (Edese), se paga un 12% por la electricidad.







