24 Diciembre 2006 Seguir en 
La Habana, Cuba.- Contra lo que muchos suponían, la economía cubana creció un 12,5 % en 2006, según informó el ministro de Economía y Planificación, José Luis Rodríguez, en la segunda y última sesión ordinaria de este año del Parlamento cubano.
"En el año que está próximo a concluir se alcanza un crecimiento del 12,5 % en términos de Producto Bruto Interno (PBI), lo que constituye la cifra más elevada de nuestra historia revolucionaria", dijo Rodríguez.
Esta reunión, en la que están presentes 522 diputados, se celebró sin la presencia del líder cubano Fidel Castro, quien convalece de una operación, y con la asistencia del presidente provisional, Raúl Castro.
Rodríguez dijo que la cifra de crecimiento del PBI es la más elevada de la región y supera ampliamente el promedio de 5,3 % reportado para Latinoamérica y el Caribe por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
Hace dos años, Cuba adoptó su propio método para medir el PBI, que incluye gastos sociales y subvenciones estatales a productos y servicios a la población.
"Podemos informar que, si se excluyeran del cálculo de PBI los servicios y el comercio, la economía cubana crecía un 9,51 %, que es igualmente importante", dijo el también vicepresidente cubano.
No obstante, indicó que los resultados son "aún insuficientes" y que persisten problemas em la actividad productiva, en el transporte y en la planificación de las inversiones.
Entre los resultados "más importantes con impacto directo en la población" mencionó la reducción de la energía eléctrica dejada de servir por falta de generación, en más de un 90 % en relación con 2005.
También la compra de 29 millones de utensilios elecrodomésticos, la terminación de 650 obras relacionadas con la salud y educación, así como la construcción de 110.000 viviendas.
Dijo que "estos resultados son insuficientes para lograr la satisfacción de las necesidades del pueblo y asegurar el desarrollo", al recordar que la economía del país todavía arrastra "limitaciones surgidas tras el período especial, declarado tras la caída de la Unión Soviética.
"No es admisible alentar expectativas de que la solución a nuestras dificultades y carencias sólo corresponden al Estado", dijo Rodríguez, y señaló que "no se logra aún" la conciencia en el ahorro de portadores energéticos, lo que obligará a continar restringiendo centralmente la asignación de combustible y energía eléctrica en 2007.
Además, calificó de "alto" el nivel de dependencia externa del consumo de alimentos, cuyas importaciones "crecieron un 35 % en los últmos dos años".
En la misma sesión la ministra de Finanzas y Precios, Georgina Barreiro, dijo que las inversiones de salud, educación, ahorro energético e infraestructura fueron de 4.500 millones de pesos (igual a dólares en la contabilidad oficial) en 2006. Anunció que para ese período se espera un incremento de los ingresos de un 9,8 % y un aumento del gasto de un 9,1 %, con un déficit del 3,2 % del PBI. (DPA)
"En el año que está próximo a concluir se alcanza un crecimiento del 12,5 % en términos de Producto Bruto Interno (PBI), lo que constituye la cifra más elevada de nuestra historia revolucionaria", dijo Rodríguez.
Esta reunión, en la que están presentes 522 diputados, se celebró sin la presencia del líder cubano Fidel Castro, quien convalece de una operación, y con la asistencia del presidente provisional, Raúl Castro.
Rodríguez dijo que la cifra de crecimiento del PBI es la más elevada de la región y supera ampliamente el promedio de 5,3 % reportado para Latinoamérica y el Caribe por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
Hace dos años, Cuba adoptó su propio método para medir el PBI, que incluye gastos sociales y subvenciones estatales a productos y servicios a la población.
"Podemos informar que, si se excluyeran del cálculo de PBI los servicios y el comercio, la economía cubana crecía un 9,51 %, que es igualmente importante", dijo el también vicepresidente cubano.
No obstante, indicó que los resultados son "aún insuficientes" y que persisten problemas em la actividad productiva, en el transporte y en la planificación de las inversiones.
Entre los resultados "más importantes con impacto directo en la población" mencionó la reducción de la energía eléctrica dejada de servir por falta de generación, en más de un 90 % en relación con 2005.
También la compra de 29 millones de utensilios elecrodomésticos, la terminación de 650 obras relacionadas con la salud y educación, así como la construcción de 110.000 viviendas.
Dijo que "estos resultados son insuficientes para lograr la satisfacción de las necesidades del pueblo y asegurar el desarrollo", al recordar que la economía del país todavía arrastra "limitaciones surgidas tras el período especial, declarado tras la caída de la Unión Soviética.
"No es admisible alentar expectativas de que la solución a nuestras dificultades y carencias sólo corresponden al Estado", dijo Rodríguez, y señaló que "no se logra aún" la conciencia en el ahorro de portadores energéticos, lo que obligará a continar restringiendo centralmente la asignación de combustible y energía eléctrica en 2007.
Además, calificó de "alto" el nivel de dependencia externa del consumo de alimentos, cuyas importaciones "crecieron un 35 % en los últmos dos años".
En la misma sesión la ministra de Finanzas y Precios, Georgina Barreiro, dijo que las inversiones de salud, educación, ahorro energético e infraestructura fueron de 4.500 millones de pesos (igual a dólares en la contabilidad oficial) en 2006. Anunció que para ese período se espera un incremento de los ingresos de un 9,8 % y un aumento del gasto de un 9,1 %, con un déficit del 3,2 % del PBI. (DPA)







