23 Diciembre 2006 Seguir en 
mogadiscio.- Violentos combates se libraron ayer por tercer día consecutivo en Somalia, donde las tropas gubernamentales, apoyadas por Etiopía, se enfrentan a las milicias islámicas. "Estamos en guerra con Etiopía", dijo un jefe islamita mientras se dirigía a Baidoa, sede de las frágiles instituciones de transición somalíes, que se convirtió en el frente de batalla.
Los combates estallaron el miércoles a primera hora, poco después de que expiró el ultimátum dado por los líderes islámicos a las tropas etíopes para que abandonasen Somalia. Sin embargo, tanques y tropas etíopes se encontraban ayer en Baidoa.
El peor escenario
Los islamistas dijeron que hoy lanzarán un ataque terrestre masivo. Hasta ahora la guerra se libra a distancia, con armas pesadas de ambas partes, ignorando una iniciativa de paz europea. Fuentes occidentales temen que la guerra se extienda a toda la región del Cuerno de Africa, y absorba a los rivales Eritrea y Etiopía.
El débil gobierno somalí es respaldado por Occidente. A su vez, la Unión de Tribunales Islámicos (ETI), con mucho poder en este país de amplia mayoría sunnita, se ha propuesto unir todas las poblaciones somalíes dispersas en el Cuerno de Africa para formar la autodenominada Gran Somalia.
Por su parte, Etiopía, de mayoría cristiana pero con una importante comunidad nusulmana, trata de evitar que en el país vecino se instale un régimen islámico. (Reuter)
Los combates estallaron el miércoles a primera hora, poco después de que expiró el ultimátum dado por los líderes islámicos a las tropas etíopes para que abandonasen Somalia. Sin embargo, tanques y tropas etíopes se encontraban ayer en Baidoa.
El peor escenario
Los islamistas dijeron que hoy lanzarán un ataque terrestre masivo. Hasta ahora la guerra se libra a distancia, con armas pesadas de ambas partes, ignorando una iniciativa de paz europea. Fuentes occidentales temen que la guerra se extienda a toda la región del Cuerno de Africa, y absorba a los rivales Eritrea y Etiopía.
El débil gobierno somalí es respaldado por Occidente. A su vez, la Unión de Tribunales Islámicos (ETI), con mucho poder en este país de amplia mayoría sunnita, se ha propuesto unir todas las poblaciones somalíes dispersas en el Cuerno de Africa para formar la autodenominada Gran Somalia.
Por su parte, Etiopía, de mayoría cristiana pero con una importante comunidad nusulmana, trata de evitar que en el país vecino se instale un régimen islámico. (Reuter)







