23 Diciembre 2006 Seguir en 
DUBAI.- La rama iraquí de Al Qaeda dio a Estados Unidos un mes para que retire sus tropas de Irak y puso un límite de dos semanas a la respuesta, según una grabación de audio difundida ayer por internet. "Les damos la oportunidad de retirarse con toda tranquilidad en el período de un mes", dice la voz de Abu Omar al Baghdadi, emir del autoproclamado Estado islámico en Irak. El mensaje fue difundido en momentos en que el nuevo jefe del Pentágono, Robert Gates, abandonaba Bagdad, donde estuvo tres días analizando la situación en el terreno.
Enla grabación, cuya autenticidad no pudo ser establecida de momento, Al Baghdadi asegura que Estados Unidos trató de negociar con él, pero que él rechazó tales negociaciones. "El gigante ha comenzado a caer y busca negociar con distintas partes, principalmente por medio de sus agentes", dice la voz, en referencia a la familia real saudí. "Nos ha transmitido a través de los dictadores de la Península Arábiga su deseo de negociar. Nosotros no negociamos con quienes han hecho derramar la sangre de nuestros hijos", añade.
El informe a Bush
Por otra parte, Gates dijo ayer que había consensuado un acuerdo estratégico con el gobierno iraquí para evitar una guerra abierta entre sunnitas y chiítas. Muy presionado para que alumbre un plan que saque a Irak del caos y permita la retirada de los 140.000 efectivos estadounidenses, Gates indicó que tan pronto como sea posible informará al presidente, George W. Bush, sobre las impresiones que le dejó su visita. Gates precisó que los iraquíes tienen planes concretos para restaurar la seguridad, pero no dio detalles; tampoco indicó si forma parte del plan un aumento de las tropas estadounidenses en Irak, aunque dijo que es una posibilidad. En cambio, anunció como inminente el envío de un submarino y de un portaaviones al Golfo Pérsico. "Es un mensaje de que Estados Unidos se mantendrá en la zona por un largo tiempo", dijo.
Según observadores, el refuerzo naval es una forma de presión a Irán para que abandone su programa nuclear. Asimismo, Washington acusa a Teherán de apoyar a las milicias chiítas iraquíes. Estos grupos irregulares estarían operando como "escuadrones de la muerte" en Irak, con el respaldo implícito de las autoridades iraquíes chiítas, que controlan el gobierno. (AFP-NA-Reuter)
Enla grabación, cuya autenticidad no pudo ser establecida de momento, Al Baghdadi asegura que Estados Unidos trató de negociar con él, pero que él rechazó tales negociaciones. "El gigante ha comenzado a caer y busca negociar con distintas partes, principalmente por medio de sus agentes", dice la voz, en referencia a la familia real saudí. "Nos ha transmitido a través de los dictadores de la Península Arábiga su deseo de negociar. Nosotros no negociamos con quienes han hecho derramar la sangre de nuestros hijos", añade.
El informe a Bush
Por otra parte, Gates dijo ayer que había consensuado un acuerdo estratégico con el gobierno iraquí para evitar una guerra abierta entre sunnitas y chiítas. Muy presionado para que alumbre un plan que saque a Irak del caos y permita la retirada de los 140.000 efectivos estadounidenses, Gates indicó que tan pronto como sea posible informará al presidente, George W. Bush, sobre las impresiones que le dejó su visita. Gates precisó que los iraquíes tienen planes concretos para restaurar la seguridad, pero no dio detalles; tampoco indicó si forma parte del plan un aumento de las tropas estadounidenses en Irak, aunque dijo que es una posibilidad. En cambio, anunció como inminente el envío de un submarino y de un portaaviones al Golfo Pérsico. "Es un mensaje de que Estados Unidos se mantendrá en la zona por un largo tiempo", dijo.
Según observadores, el refuerzo naval es una forma de presión a Irán para que abandone su programa nuclear. Asimismo, Washington acusa a Teherán de apoyar a las milicias chiítas iraquíes. Estos grupos irregulares estarían operando como "escuadrones de la muerte" en Irak, con el respaldo implícito de las autoridades iraquíes chiítas, que controlan el gobierno. (AFP-NA-Reuter)







