19 Diciembre 2006 Seguir en 
Viena.- Cuatro meses después de haber escapado a un cautiverio de ocho años, la austríaca Natascha Kampusch no se siente verdaderamente libre, según dijo en una entrevista emitida anocher por el canal ORF.
"Al principio pensé que estaba libre", dijo. Pero la presión de la opinión pública es una carga. "Lo lamento por las personas que opinan que me va terriblemente bien y que les gustaría estar en mi lugar", dijo Kampusch, quien aparentó estar mucho más insegura que en su primera entrevista con ORF hace tres meses.
"Ellos deberían realmente intentar ponerse en mi situación", señaló.
La joven confesó que se siente "perseguida por cualquier persona" y que recibe "cartas de locos".
"Verdaderamente no soy feliz", dijo Kampusch, quien en comparación con su primera entrevista aumentó varios kilos de peso.
La joven dijo que también su familia está bajo mayor presión. "Es muy duro", señaló Kampusch. "Ahora recién vienen las nuevas dificultades", admitió.
Kampusch fue secuestrada cuando tenía diez años e iba camino de la escuela en marzo de 1998.
Su secuestrador, el austríaco Wolfgang Priklopil, la mantuvo escondida en un espacio sin ventanas en su garaje hasta que pudo huir el pasado 23 de agosto. Pocas horas después, Priklopil se suicidó. (Télam)
"Al principio pensé que estaba libre", dijo. Pero la presión de la opinión pública es una carga. "Lo lamento por las personas que opinan que me va terriblemente bien y que les gustaría estar en mi lugar", dijo Kampusch, quien aparentó estar mucho más insegura que en su primera entrevista con ORF hace tres meses.
"Ellos deberían realmente intentar ponerse en mi situación", señaló.
La joven confesó que se siente "perseguida por cualquier persona" y que recibe "cartas de locos".
"Verdaderamente no soy feliz", dijo Kampusch, quien en comparación con su primera entrevista aumentó varios kilos de peso.
La joven dijo que también su familia está bajo mayor presión. "Es muy duro", señaló Kampusch. "Ahora recién vienen las nuevas dificultades", admitió.
Kampusch fue secuestrada cuando tenía diez años e iba camino de la escuela en marzo de 1998.
Su secuestrador, el austríaco Wolfgang Priklopil, la mantuvo escondida en un espacio sin ventanas en su garaje hasta que pudo huir el pasado 23 de agosto. Pocas horas después, Priklopil se suicidó. (Télam)







