La ciencia y los problemas sociales

19 Diciembre 2006
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) tiene el propósito de implementar, con la Universidad Nacional de Tucumán, un Centro Científico Tecnológico. Hace pocos días, una de las directoras del Conicet se refirió al asunto, en una entrevista con LA GACETA. Señaló la importancia que, en este mundo globalizado, tiene el conocimiento. Apuntó la necesidad de que la sociedad argentina encuentre soluciones para sí misma, de acuerdo con sus propias recetas y no con las de afuera, utilizando la educación, la ciencia y la tecnología como “mecanismos para vivir mejor” y para “mejorar el bienestar de la gente”.
   Recalcó la importancia que reviste el organismo proyectado, ya que el Conicet tiene pocos centros de ciencias sociales y de humanidades de su dependencia, o de doble dependencia, como sería este. Piensa que “fortalecerá al norte en un área de las ciencias que la sociedad necesita”, y que mucho puede hacer para encarar las cuestiones serias de la actualidad, en sus diversos aspectos.
   Sin duda que asiste razón a la funcionaria. Las instituciones dedicadas a la investigación y a la producción de conocimientos pueden y deben tener un papel clave frente a los desafíos del presente. Justamente allí es que se plantea ese requerimiento, tantas veces proclamado pero no siempre llevado a la práctica, de que las universidades se comprometan realmente con los problemas de su entorno, canalizando hacia tales metas el fruto de sus tareas específicas.
   De allí que sería deseable que se aceleren los trabajos para hacer realidad el Centro Científico Tecnológico, dado el provecho que, para la sociedad en general, se derivará de las tareas que este se propone encarar,
   En el mismo terreno de proyección de las instituciones educativas hacia las cuestiones candentes del medio, debe destacarse la reciente creación del Comité de Medio Ambiente de la UNT. Como informamos, fue fundado en una reunión en la Secretaría de Ciencia y Técnica de la casa, a la que asistieron investigadores que representaban a las unidades académicas de la UNT y a instituciones -como la Universidad Tecnológica, Estación Experimental, INTA y Proimi- que actuarán como grupos de apoyo. De acuerdo con las declaraciones de la coordinadora, “será un espacio para la discusión de las cuestiones ambientales y un banco de datos con las investigaciones sobre el tema”. Piensa que tendrá importancia para poner en contacto con este último material, a los poderes públicos, que son los que toman decisiones. Ello además de difundirlo en todos los sectores de la sociedad que necesiten informarse. El Comité podrá coordinar las investigaciones del ámbito universitario sobre el medio ambiente, y advirtió que se trabajará sobre “cuencas hídricas, ordenamiento territorial y estudio de los sistemas naturales y agrícolas en cuanto a desarrollo sustentable”.
   No es necesario argumentar demasiado, para marcar la positiva orientación que revela nuestra primera casa de estudios, con departamentos como el futuro Centro Científico Tecnológico y el flamante Comité de Medio Ambiente, cuyas actividades habrán de iniciarse en marzo próximo.
   La ciencia y la tecnología adquieren su verdadero sentido cuando se vierten hacia la sociedad con el propósito de mejorar la vida de sus integrantes. Todo esfuerzo concreto que se haga en esa dirección no puede sino tener la adhesión general. Es de esperar que así lo entiendan las autoridades educativas, mediante la dotación del presupuesto adecuado. Es un requisito indispensable para que el propósito tenido en mira se desarrolle sin trabas.

















Tamaño texto
Comentarios