La Rosada jugó en la interna del PJ
El diputado Landau, soldado de Kirchner, buscará disciplinar al peronismo. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.
17 Diciembre 2006 Seguir en 
La pelea del gobernador riojano, Angel Maza,con su segundo, Luis Beder Herrera -presidente de la Legislatura provincial-, en torno de la reelección indefinida escandaliza al país. Maza quiere postularse para el cargo que ejerce ahora por cuarta vez, mientras que Herrera impulsa una reforma constitucional que limite la ambición del primero. El gobernador explota al máximo la elasticidad de la Carta Magna que heredó de Carlos Menem, su primer padrino, a quien luego abandonó para convertirse en devoto del credo kirchnerista. Igual derrotero tomó Herrera. La toma de la Legislatura por seguidores del gobernador, para frustrar la reforma, pinta de cuerpo entero la crisis institucional y la desmedida vocación de poder de Maza. Los dos quieren llegar al mismo puesto, y la situación predominante del PJ permite prever que en La Rioja no cambiará de color político la gobernación. José Alperovich, cuando visitó esa provincia a fines de noviembre, dijo que le parecía bien la reelección indefinida. Matizó sus dichos con la apreciación de que el pueblo no es rehén de nadie y que bien puede no reelegir a alguien. Sin embargo, en las provincias de la Argentina empobrecida los votantes están maniatados por el gobernador de turno y por los planes asistenciales y de vivienda que estos manejan. La bofetada de los misioneros a Carlos Rovira prenunció una tendencia que asustó a la Casa Rosada, que, no obstante, en La Rioja juega por Maza. Este se comportó disciplinadamente desde su deserción del menemismo y es recompensado por el salto con garrocha que hizo oportunamente.Controles y contragolpes
La tensión que embarga las relaciones del Poder Ejecutivo con la Legislatura no alcanzó aún su cota más crítica, pero el clima tiende a empeorar. Se suceden las acciones y las reacciones, como en el mundo de la física. El diálogo político quedó a un costado. La Casa de Gobierno reveló que el primo del vicegobernador, Fernando Juri Debo, propicia que la Cámara aumente en $ 25 millones su presupuesto para 2006, hasta sumar $ 179 millones. Es el más alto de la actual administración. El oficialismo se frota las manos calculando el desgaste que generará para el vicegobernador Fernando Juri el desorbitado crecimiento de las cuentas legislativas. La Casa de Gobierno piensa en el impacto negativo que generará en la clase media la imagen de una Legislatura dispendiosa. Es un calculado ejercicio de la confrontación permanente, en el que el prestigio de las instancias se desbarranca inexorablemente. Las tareas de control que constitucionalmente le caben a la Legislatura explican otras actitudes. Así, las empecinadas averiguaciones del legislador opositor Alejandro Sangenis acerca del dinero de la Provincia encresparon los ánimos en el palacio gubernamental, donde deben responder respecto de sofisticadas operaciones financieras. Sangenis hace hincapié en lo que dijo el ministro de Economía, Jorge Jiménez: "la plata está en las cuentas corrientes de la Provincia". "¿Es un delito querer saber dónde están los 6 meses de planillas de sueldos ahorrados ?", se pregunta el referente de Tres Banderas. Es un tema sensible el de la gestión de los dineros públicos.
De un plumazo
Alperovich ganó crédito en las más empinadas esferas del kirchnerismo por el modo como usa los programas y los medios que recibe con prodigalidad, pero su zigzagueante trayectoria política despierta reparos en otras parcelas del Gobierno. Aun así, el propio Néstor Kirchner le hizo caso al gobernador en su pedido de intervención del Partido Justicialista.
Juan Carlos Mazzon -operador presidencial en el interior- agilizó el trámite y la jueza electoral Romilda Servini de Cubría liquidó de un plumazo la conducción de Fernando Juri. Fue tardía la reacción del vicegobernador ante la resolución de la Cámara Electoral Nacional, que había declarado caduco el mandato de las autoridades partidarias. Otra vez, la balanza se desniveló en favor del gobernador. A Juri lo escucharon en Buenos Aires, pero no le dieron la razón. "Algo huele mal en Dinamarca", reflexionó el ex diputado Antonio Guerrero.
Jorge Landau -el nombre sugerido por Alperovich- es un avezado dirigente peronista que también se transformó en kirchnerista tras la debacle de Eduardo Duhalde. En la Casa de Gobierno se respira tranquilidad tras la decapitación de Juri en el PJ. La situación social está bajo control y no se atisban indicios de rebeldías significativa. Pese a que la extinta junta electoral estaba mayoritariamente en manos del alperovichismo, en las filas oficialistas reinaba desconfianza con las estructuras partidarias.
El verticalismo vuelve
Landau habló con dirigentes del peronismo histórico de Tucumán para ratificar su perfil dialoguista. A uno de ellos le aclaró, sin embargo, que hará lo que le ordene el Presidente. Su misión primordial será ordenar el partido para que en las elecciones nacionales nadie sabotee los planes de Kirchner. El diputado bonaerense enriquece así la larga lista de jerarcas del peronismo que acometieron la empresa de disciplinar el distrito Tucumán desde la vuelta de la democracia. Remo Constanzo, Vicente Joga, Humberto Romero, Alberto Lestelle, Oraldo Britos, César Arias, Juan José Lingeri y Jorge Yoma desfilaron con suerte diversa, porque no pudieron soldar las fisuras de la estructura. El peronismo tucumano es levantisco y fuente de escisiones diversas. La elección interna de autoridades partidarias del 1 de abril se cayó. Sin embargo, empezaron los primeros aprestos para la contienda intestina. Dentro del alperovichismo se tentó al intendente Domingo Amaya para que fuera a luchar por la presidencia del partido, a lo que este se negó. Entró al ruedo el nombre del interventor de la Caja Popular de Ahorros, Osvaldo Jaldo, y el de otro leal de Alperovich, Sergio Mansilla. El gobernador no parece muy interesado en arriesgar su figura en una elección de factura complicada. Alperovich se reserva para la liza de gobernador, sea desde la plataforma del PJ o desde la del Frente de la Victoria.
Al vicegobernador Juri no le quedó otro remedio que revalidar títulos en los comicios internos. En Aguilares, ante los enemigos de Mansilla, anticipó su vocación de combate. Después de su incursión por el Parlamento del NOA, en Catamarca, ratificó lo dicho en el sur. En la boda del legislador Godoy, se habló mucho de política y se barajaron los nombres de dos dirigentes ortodoxos como posibles candidatos a vicepresidente: Olijela Rivas y Alberto Herrera.
Landau dará pistas más precisas cuando arribe a Tucumán, durante esta semana. La designación de los miembros de la junta electoral y de sus colaboradores es asuntos que desvela a los más apasionados cultores de la lucha política. No obstante, podría ocurrir que el interventor extienda su mandato más allá de los 120 días fijados por la jueza y defina los candidatos a la elección provincial.







