En la investigación, a la que tuvo acceso LA GACETA, se relevó que el consumo de productos falsificados y pirateados en todos los segmentos socioeconómicos se eleva al 66%.
El estudio -que contempló 640 casos en Capital Federal y Gran Buenos Aires, y 1.200 a nivel nacional, incluido Tucumán- indicó que si bien las compras en el mercado informal ascienden a medida que desciende el nivel socioeconómico de los entrevistados, 57% del sector ABC1 compra productos pirateados, especialmente CD y DVD.
Estos datos permiten verificar que la piratería es transversal a todos los niveles socioeconómicos y que la capacidad de acceder a los productos por precio no siempre es el determinante de la compra.Asimismo, 57% de la población encuestada manifestó que volvería a comprar productos pirateados.
Por otra parte, 1 de cada 2 encuestados reconoce que la compra de productos falsificados afecta la inversión futura de las empresas y fundamentalmente afecta la generación de empleo formal, en contraposición con la creencia popular que presume que la piratería facilita la creación de gran cantidad de puestos de trabajo. Asimismo, 62% de los encuestados sostiene que el mercado informal contribuye a la evasión de impuestos, facilitando la disminución de los recursos que el Gobierno podría destinar a salud, educación y vivienda, entre otros.
Según datos de la Federación Económica del Tucumán (FET), la venta ilegal se lleva el 40% de las operaciones de los comerciantes registrados. Además, según un informe del Ministerio de Economía, la venta en negro se lleva $ 480 millones mensuales. En el micro y macrocentro trabajan unos 2.000 vendedores ambulantes.
Es necesario que se duplique el nivel de créditos
El volumen de créditos por provincias y sectores productivos está por debajo de los niveles previos a la crisis, y el país necesitaría duplicar los fondos de financiamiento. Así lo indica un informe de la consultora "Abeceb.com", que dirige el economista Dante Sica. Allí se indicó que para poder mantener el crecimiento serán necesarios niveles de apalancamientos superiores a los actuales. "Para alcanzar el nivel de fines de 2001, el volumen de financiamiento a los sectores productivos debería llegar a $ 94.300 millones, lo que representa el doble de los actuales 46.900 millones", dice el informe.
El trabajo señaló que la Ciudad de Buenos Aires es la que muestra el volumen de créditos más elevado y la segunda en el ranking es La Pampa, si se tiene en cuenta el monto de los fondos con relación al Producto Bruto de cada distrito. Mientras que los distritos que más ascendieron en esa calificación respecto de 2001 fueron Tierra del Fuego y Jujuy, con nueve posiciones. La evolución del stock de préstamos desde el comienzo de la recuperación en el primer trimestre del 2003 es disímil en los distintos sectores productivos, ya que mientras la industria manufacturera aumentó su volumen de financiamiento en un 218%, el sector eléctrico lo bajó en un 19%. Con relación al PBI, los actuales niveles de crédito en ningún rubro de actividad recuperó los niveles previos a la crisis:
El crédito a las personas físicas mostró un crecimiento del 106%, mientras que el destinado a la actividad productiva tuvo un alza del 133% desde el primer trimestre del 2003.
El sector primario y la industria manufacturera -si se compara con el primer trimestre de 2001, previo a la crisis-, son los dos únicos sectores que presentan niveles de financiamiento superiores.
En los primeros nueve meses del año, la industria manufacturera continúa entre los que lideran el crecimiento del stock total de créditos por $ 3.248 millones.
Dentro de la industria existe una fuerte concentración en el uso del financiamiento dado que tres subsectores como alimentos y bebidas, sustancias y productos químicos y metales comunes explican el 67% del aumento.
El sector servicios en lo que va de 2006, fue el que más aumentó el stock de crédito con $ 5.000 millones, que explican el 44,9% del total.
El financiamiento a los sectores productivos ya recuperó el nivel previo a la crisis y se encuentra 14,8% por encima del primer trimestre de 2001.









