iciembre será la cereza del postre para los comerciantes. En Tucumán, se cree que durante este mes, el Estado (nacional y provincial) inyectará unos $ 600 millones por el pago de dos salarios y del medio aguinaldo a una fuerza laboral calculada en 275.000 personas sólo para el Gran San Miguel de Tucumán, más los jubilados y pensionados.
Este 2006 al que le quedan tan solo tres semanas se caracterizó por la explosión de la venta de bienes considerados suntuarios, que en otros tiempos resultaron ser prohibitivos para el bolsillo de un consumidor medio. En ese boom influyeron varios factores: el cada vez más insoportable calor, la fiebre del mundial de fútbol de Alemania y de otras disciplinas deportivas y la necesidad de no quedarse atrapado por el tiempo. Así, muchas familias decidieron endeudarse para adquirir un televisor de última tecnología (plasma o LCD), renovar la PC, comprar un reproductor de DVD o de MP3 y hasta un split u otro equipo de aire acondicionado. En suma, se trata de artículos del confort hogareño.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) sólo en la primera mitad de este año, la venta de equipos de aire acondicionado creció un 145,6% respecto de igual período de 2005. Más aún, la venta de televisores, videocasetteras y filmadoras creció un 134,8%.
De acuerdo con un informe de la consultora "Abeceb.com" este año se observa un fuerte incremento de los ingresos de los asalariados y del financiamiento destinado a consumo. El diagnóstico señala que la actividad económica argentina sigue rompiendo récords de crecimiento y esto, sin dudas, alienta el consumo a lo largo y a lo ancho del país. El dinero se calienta en la cartera de la dama y en el bolsillo del caballero. La cultura del "compre ya" y pague mañana como pueda se instaló nuevamente en los segmentos medios del consumo. Y esta fue una de las razones por la que, cada vez más, las familias argentinas de clase media se inclinaron por alcanzar el confort o las posibilidades de incorporar tecnología al mundo hogareño. Así, por ejemplo, ese grupo familiar pudo adquirir electrodomésticos mediante sistemas de financiamiento lanzados por bancos, tarjetas de créditos o las propias cadenas comerciales, a largo plazo, y con un promedio de ayuda financiera de hasta tres o cuatro sueldos (unos $ 3.500). A este fenómeno, la directora de la Fundación Mercado, Susana Nuti, lo explica de la siguiente manera: "hubo un fuerte crecimiento de la participación de sectores medios de la sociedad en el consumo, pero en la Argentina no hay una cultura que implique cierto sacrificio para adquirir el mismo producto a mediano plazo". En otras palabras , no hay capacidad de ahorro.
Esta cultura de endeudarse hoy, puede llegar a tener sus efectos mañana, en 2007. "La gente va agotando la capacidad para endeudarse por haberse adelantado a la decisión de compra", observa la directora de la Fundación Mercado.
Los comerciantes tucumanos están esperando que el boom del consumo se mantenga en un mes, como diciembre, en el que hacen la diferencia de todo el año. Varios empresarios consultados por LA GACETA estimaron que el nivel de ventas navideñas crecerá esta temporada en torno de un 20% respecto de la anterior. Incluso, los supermercadistas vaticinan el incremento en el consumo de artículos alimenticios a medida que se acerquen las tradicionales fiestas. "Seguramente tendremos un año con muy buena venta, porque habrá mucho dinero circulando en las calles de Tucumán", se entusiasma Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercados de la provincia.
Sin embargo, el comercio observa con preocupación el creciente aumento de la competencia desleal. Por caso, un reciente informe elaborado por la consultora Mora y Araujo, señala que el 70% de la población argentina adquiere productos de dudosa procedencia, es decir, truchos. En Tucumán, la venta ilegal se lleva el 40% del volumen de las transacciones comerciales. Lo preocupante del informe privado es que el 57% de la población encuestada respondió que volvería a comprar productos pirateados. El consumo doméstico tiende a calentarse, aunque se abren signos de interrogación para el escenario de 2007.








