06 Diciembre 2006 Seguir en 
Washington.- Robert Gates, nominado por el presidente George W. Bush para la Secretaría de Defensa, afirmó que Estados Unidos no está ganando en Irak. El posible sucesor de Donald Rumsfeld en la jefatura del Pentágono expuso ayer ante la comisión del Senado que evalúa su nombramiento, un día antes de que el Grupo de Estudio de Irak presente su informe acerca de la estrategia a seguir en el país árabe. Con un rotundo no contestó la pregunta del senador demócrata Carl Levin, el nuevo jefe de la comisión de Servicios Armados del Senado, sobre si creía que EEUU estaba ganando en Irak.
Gates también reconoció que el momento actual en es crítico en el país ocupado y que lo que están haciendo las tropas allí “no es satisfactorio”. No obstante, remarcó que se opone a una retirada prematura. “Dejar a Irak en el caos tendrá consecuencias peligrosas tanto en el región como a nivel mundial durante muchos años”, puntualizó el que fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de 1991 a 1993. Además, la acción de Estados Unidos determinará no sólo el futuro en la región sino que también tendrá repercusiones sobre la próxima presidencia estadounidense, agregó.
En tanto, el Grupo de Estudio para Irak (GEI) presentará hoy al gobierno sus esperadas recomendaciones. El GEI es un equipo bipartidista presidido por el ex secretario de Estado, el republicano James Baker, y el ex representante demócrata Lee Hamilton. Según el prestigioso diario Christian Science Monitor, de Boston, el grupo aconsejará una reducción significativa de los 144.000 efectivos estadounidenses estacionados en Irak durante 2007, aún si las fuerzas iraquíes no están listas para reemplazarlos. La estrategia que recomendarán los expertos será una posición intermedia “entre seguir como hasta ahora y cortar y correr”, es decir, una retirada rápida y total, agregó el diario. (Télam)
Gates también reconoció que el momento actual en es crítico en el país ocupado y que lo que están haciendo las tropas allí “no es satisfactorio”. No obstante, remarcó que se opone a una retirada prematura. “Dejar a Irak en el caos tendrá consecuencias peligrosas tanto en el región como a nivel mundial durante muchos años”, puntualizó el que fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de 1991 a 1993. Además, la acción de Estados Unidos determinará no sólo el futuro en la región sino que también tendrá repercusiones sobre la próxima presidencia estadounidense, agregó.
En tanto, el Grupo de Estudio para Irak (GEI) presentará hoy al gobierno sus esperadas recomendaciones. El GEI es un equipo bipartidista presidido por el ex secretario de Estado, el republicano James Baker, y el ex representante demócrata Lee Hamilton. Según el prestigioso diario Christian Science Monitor, de Boston, el grupo aconsejará una reducción significativa de los 144.000 efectivos estadounidenses estacionados en Irak durante 2007, aún si las fuerzas iraquíes no están listas para reemplazarlos. La estrategia que recomendarán los expertos será una posición intermedia “entre seguir como hasta ahora y cortar y correr”, es decir, una retirada rápida y total, agregó el diario. (Télam)







