06 Diciembre 2006 Seguir en 
La subasta que se realizó ayer para ayudar al martillero Francisco Alberto González no tuvo la respuesta esperada. Alrededor de 30 lotes salieron a remate en la sala del Colegio de Martilleros, en 9 de Julio 41, entidad organizadora de esta iniciativa solidaria.
“Lo importante es el gesto y la intención de los colegas, amigos y conocidos de mi papá, al margen del número de concurrentes”, dijo Cristina González, una de las hijas del martillero que fue agredido por dos jóvenes.
Unas 30 personas asistieron al remate, en el cual se subastaron impresoras, fotocopiadoras, bicicletas, mercadería y hasta un aire acondicionado para automóviles. “Quizás porque fue un día de semana o porque no fue promocionada lo suficiente la iniciativa de los martilleros, hubo una concurrencia mínima”, detalló Cristina.
Un buen gesto
Entre $ 1.000 y $1.200 se recaudaron en el remate. “Incluso quedaron algunas cosas, que el presidente del Colegio de Martilleros, Jorge Kanam, me dijo que podrían colocarse por venta directa o en su defecto organizar otra subasta más adelante”, describió Alejandra González, otra hija del hombre golpeado. “Quiero destacar el gesto de un colega y amigo de mi padre que si bien no participó del remate me entregó un sobre con unas líneas y una colaboración económica para mi padre”, agregó Alejandra.
“Lo importante es el gesto y la intención de los colegas, amigos y conocidos de mi papá, al margen del número de concurrentes”, dijo Cristina González, una de las hijas del martillero que fue agredido por dos jóvenes.
Unas 30 personas asistieron al remate, en el cual se subastaron impresoras, fotocopiadoras, bicicletas, mercadería y hasta un aire acondicionado para automóviles. “Quizás porque fue un día de semana o porque no fue promocionada lo suficiente la iniciativa de los martilleros, hubo una concurrencia mínima”, detalló Cristina.
Un buen gesto
Entre $ 1.000 y $1.200 se recaudaron en el remate. “Incluso quedaron algunas cosas, que el presidente del Colegio de Martilleros, Jorge Kanam, me dijo que podrían colocarse por venta directa o en su defecto organizar otra subasta más adelante”, describió Alejandra González, otra hija del hombre golpeado. “Quiero destacar el gesto de un colega y amigo de mi padre que si bien no participó del remate me entregó un sobre con unas líneas y una colaboración económica para mi padre”, agregó Alejandra.









