04 Diciembre 2006 Seguir en 
Madrid.- Más de 1.000 pasajeros, entre ellos 150 argentinos, protestaron frente a las ventanillas de Air Madrid en el Aeropuerto español de Barajas, por la postergación en la salida de los vuelos y por la falta de respuestas concretas por parte de la empresa.
A los dos vuelos con destino a Buenos Aires se sumaron un par con destino a Ecuador y uno a Brasil, por lo que los afectados alcanzaron una cifra cercana a los 1.000 viajeros.
El hecho no pasó a mayores porque efectivos de la policía formaron un cordón para evitar que los frustrados pasajeros agredieran a los empleados de Air Madrid.
En las primeras horas de la mañana de hoy, aún quedaban algunos pasajeros que debían partir hacía Latinoamérica, y que todavía no habían sido embarcados, aunque el clima era de tranquilidad debido a que las ventanillas de las oficinas de la empresa permanecían cerradas.
La rotura que un pájaro causó al colisionar contra la turbina de un avión y la dificultad para conseguir aparatos de alquiler debido a la alta demanda producida por la cantidad de árabes que se trasladan en peregrinación a La Meca, fueron las explicaciones dadas a la prensa por voceros de la empresa.
Los incidentes registrados este fin de semana en el Aeropuerto madrileño de Barajas por pasajeros que debían partir con destino a Buenos Aires serán considerados por quienes deben tomar una resolución sobre el desempeño de la compañía. (Télam)
A los dos vuelos con destino a Buenos Aires se sumaron un par con destino a Ecuador y uno a Brasil, por lo que los afectados alcanzaron una cifra cercana a los 1.000 viajeros.
El hecho no pasó a mayores porque efectivos de la policía formaron un cordón para evitar que los frustrados pasajeros agredieran a los empleados de Air Madrid.
En las primeras horas de la mañana de hoy, aún quedaban algunos pasajeros que debían partir hacía Latinoamérica, y que todavía no habían sido embarcados, aunque el clima era de tranquilidad debido a que las ventanillas de las oficinas de la empresa permanecían cerradas.
La rotura que un pájaro causó al colisionar contra la turbina de un avión y la dificultad para conseguir aparatos de alquiler debido a la alta demanda producida por la cantidad de árabes que se trasladan en peregrinación a La Meca, fueron las explicaciones dadas a la prensa por voceros de la empresa.
Los incidentes registrados este fin de semana en el Aeropuerto madrileño de Barajas por pasajeros que debían partir con destino a Buenos Aires serán considerados por quienes deben tomar una resolución sobre el desempeño de la compañía. (Télam)







