29 Noviembre 2006 Seguir en 
“Hay días en los que me levanto y tengo ganas de abandonar todo, de irme de acá. De dejar de luchar. Pero entonces pienso en mi otro hijo y en mis nietos, y digo ‘no, no puedo darle con el gusto a este asesino’, y sigo adelante”. Mary Ahumada, la madre de María Fernanda Chaila, está destrozada por el dolor. Hoy se cumplen seis meses de la muerte de su hija, y ella sólo quiere que se haga justicia, y que el caso no quede impune.
“Tengo fe en que tarde o temprano lo van a atrapar. Pero sólo pensar que cuando yo salgo a la calle, él puede estar siguiéndome, me desespera. Tenemos custodia policial, pero sabemos que él puede atacarnos en cualquier lugar. Sólo cuando sepamos que está preso, podremos estar un poco más tranquilos”, dijo.
Hoy, a las 20.30, los familiares de María Fernanda harán oficiar una misa en la parroquia San Gerardo, en avenida Alem al 500. “Me gustaría que vayan sus amigas, sus compañeros, quienes la querían. Hay mucha gente que la extraña”, aseguró Ahumada. La mujer afirmó que en pocos días viajará a Buenos Aires y hará colocar afiches con el rostro del acusado en las calles, para que la gente, con la promesa de la recompensa, la ayude a encontrar al sospechoso. “Lo único que espero es que la ayuda que me prometen tanto desde la Nación como desde la provincia se cumpla. Que no se olviden de que este homicida está suelto. De que puede volver a matar. Deben detenerlo lo antes posible”, finalizó.
“Tengo fe en que tarde o temprano lo van a atrapar. Pero sólo pensar que cuando yo salgo a la calle, él puede estar siguiéndome, me desespera. Tenemos custodia policial, pero sabemos que él puede atacarnos en cualquier lugar. Sólo cuando sepamos que está preso, podremos estar un poco más tranquilos”, dijo.
Hoy, a las 20.30, los familiares de María Fernanda harán oficiar una misa en la parroquia San Gerardo, en avenida Alem al 500. “Me gustaría que vayan sus amigas, sus compañeros, quienes la querían. Hay mucha gente que la extraña”, aseguró Ahumada. La mujer afirmó que en pocos días viajará a Buenos Aires y hará colocar afiches con el rostro del acusado en las calles, para que la gente, con la promesa de la recompensa, la ayude a encontrar al sospechoso. “Lo único que espero es que la ayuda que me prometen tanto desde la Nación como desde la provincia se cumpla. Que no se olviden de que este homicida está suelto. De que puede volver a matar. Deben detenerlo lo antes posible”, finalizó.









