Cartas de lectores

28 Noviembre 2006
DISCRIMINACION
  El 24/11 leí la carta de la docente de 50 años que renegaba de ser limitada en su perfeccionamiento por tener 50 años de edad. Resulta que, ademas de vivir en una sociedad que tácita o directamente discrimina, esta misma sociedad, de cambios vertiginosos, tiene grandes dificultades para adaptar la letra de las normas al compás de estos cambios. El resultado está a la vista.Tenemos un modelo social que ensalza a la juventud, hasta los 35, pero que trabaja para que la expectativa de vida sea de 80 años. Le doy otros ejemplos de situaciones que podrían ser tenidas como discriminatorias. Las residencias médicas no reciben a profesionales de más de 35 años. O sea que si alguien de 36 tiene los mejores promedios y antecedentes, no puede acceder ni siquiera al examen de admisión. Hay posgrados en la UNT (y en general en todas las universidades del país), donde una condición de ingreso es tener menos de 30 o 35 años. Los mediadores sólo pueden ser abogados (algo que se apeló), y así podríamos dar innumerable cantidad de casos. Excepto tareas muy puntuales, no creo que la edad pueda limitar la capacidad de perfeccionamiento de los individuos en un área del saber. Dejamos de lado la competencia, la excelencia y la idoneidad, por la edad cronológica o por un aspecto físico de adonis. ¿Qué vamos a hacer con los de más de 35 años , con los gordos, con los feos, con los pobres? ¿Qué vamos a hacer con el hombre y con la mujer estándar? Mientras no nos planteemos este problema cotidiano, mientras no exijamos el cambio de las normas y luchemos por ello, seguiremos padeciendo anacronismos legales.

Lucrecia Suárez
sualm@yahoo.com.ar


RETIRO OBLIGADO
De adolescentes, en el Gymnasium Universitario, se nos recordaba el lema de nuestra Universidad: “Con los pies en la tierra y la mirada en el cielo”. Algunos de nuestros profesores sembraron nuestros corazones jóvenes de impulsos generosos, solidarios, creativos, de respeto por la diferencia. La UNT representaba para nosotros elegir lo mejor de nuestro espíritu. Maduros y con tanto conocimiento acumulado, constatamos con amargura que la mirada en el cielo, para muchos directivos consiste en defender la solemne dignidad administrativa. Creatividad y responsabilidad frente a nuestros discípulos, ausentes sin aviso. Será por eso que hombres en la plenitud de su capacidad intelectual, aquellos que -como Jorge Estrella- han signado su camino con una reflexión profunda sobre las exigencias en la transmisión de conocimiento a sus alumnos, no tengan más espacio en nuestra querida Universidad. De nada valieron los pedidos de personalidades relevantes nacionales y extranjeras. Curioso, pero esto también sucedió en Francia, donde un ícono en la investigación sobre el sida, Luc Montagnier, recibió sorpresivamente una fría carta administrativa informándole que, habiendo llegado a la edad de jubilarse, cesaba su colaboración con dicha institución. Corolario, Montagnier fue captado por Estados Unidos, que le creó un instituto para que continúe allí su tarea investigativa. Mi hermano Jorge -el mejor de mis amigos- poco antes de mi secuestro, en 1977, me decía: “dale una gorrita de jefe a alguien y entonces verás que, si es mediocre, mostrará lo peor que anida en su alma”. Otra de sus citas que siempre me acompañó desde que en sus juveniles 20 años se publicó su primer libro premiado, fue la dedicatoria que me escribió: “A mi hermano del alma, a quien me unen tantas diferencias”.

Miguel Angel Estrella
Embajador argentino ante la Unesco


TAFI DEL VALLE
 El constante crecimiento que experimenta el Valle de Tafí nos obliga a pensar en su futuro ahora, sin demora. En en ese contexto, ¿no habrá llegado el momento de reservar en el lugar un terreno apropiado para la instalación de un aeropuerto, un adelanto que es de innegable valor para la zona?
     
Tulio Santiago Ottonello
tso.lu2ku@gmail.com

PLAZOLETAS
Quiero referirme en este espacio a la nota publicada el 22/11 en la que se hace referencia, imagen fotográfica incluida, al estado de abandono en el que se encuentran las plazoletas situadas en calles Muñecas y España y que llevan, por lo menos hasta el día de hoy, los nombres de mi esposo, Mayor (pm) Humberto Antonio Viola y de mi hijita, María Cristina Viola. La memoria de los tucumanos es muy amplia y torna innecesario recordar el porqué de la imposición de sus nombres a esos paseos públicos. Agradezco profundamente a LA GACETA por dicha publicación ya que es esta una forma explícita de solicitar que se refloten esos sitios de uso público para que mínimamente sirvan, no sólo como mudos recuerdos de un nunca más, sino para que los niños, como tal vez mi chiquita lo hacía en ese lugar, crezcan en la pureza de sus juegos infantiles y en sus almas no quepan los rencores ni tampoco los deseos de revancha.

María Cristina Picón
Bascary 57
Yerba Buena (Tucumán)


CIENCIA

  En estos momentos de la historia argentina, los medios de comunicación informan y anuncian continuamente acerca de los resultados récord, tanto de las producciones del campo como de la cultura. Todo esto se debe a la interacción de la ciencia con los sectores productivos. En mi opinión, se debería rendir un homenaje -a través de un monumento escultórico que represente a la ciencia- a todos los científicos e investigadores que aportan y aportaron constantemente su trabajo para obtener estos logros. En este país donde el progreso aparece ligado al trabajo serio y comprometido de todos los sectores de la sociedad y el desarrollo cultural que lo apoya, no he observado ningún reconocimiento explícito a la ciencia, base indiscutible de este crecimiento.

Mario Alberto R. Bravo
Bulnes 72
S.M. de Tucumán



SEMAFOROS
 El lector Rodrigo de Rosa se equivoca en su carta del 25/11, ya que malinterpreta las opiniones del señor Javier González (de Tránsito)y pide a la vez sincronización de los semáforos. Esto seria gravísimo, ya que lo que se busca con la desincronización es evitar la aceleración de los vehículos en las calles de circulación lenta. Si el señor De Rosa desea velocidad, que se inscriba en el rally. A mí también me molesta parar en cada esquina. Pero hay que pensar en sociedad y no en la individualidad, ya que esa pequeña molestia para uno es un beneficio para otros. Y antes de pedir el paso al costado del señor González, hubiera sido más correcto pedir una audiencia y charlar sobre la medida y no opinar desde la casa, yaque -le repito- la desincronización es a propósito y no por falta de capacidad del funcionario. La capacidad de una persona no puede ser medida en base a una función, sino en la totalidad de sus tareas, y el señor González dirige un departamento, no un sincronizador de semáforos. El cordón ferroviario es el peor flagelo que tiene la fluidez del tránsito, pero más grave aún es la inconducta de los conductores y la inoperancia en el control (o falta de ganas para hacerlo) de los inspectores de tránsito. La más rapida solución es el aporte de la Policía de Tucumán para el control del tránsito y sus infracciones.

Julio Alfredo Bucci
juliobucci@arnet.com.ar

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en
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del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas  por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA 
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