28 Noviembre 2006 Seguir en 
Hemos informado respecto de la gira del gobernador Alperovich por la Segunda Región de Chile. El viaje buscaba revitalizar aquellos propósitos de integración regional de pocos años atrás, que avanzaron pero que fueron dejados de lado por la crisis económica de fines de 2001. Como se sabe, el mandatario firmó convenios de cooperación que parecen sumamente interesantes. En Mejillones, Tucumán contará con una superficie de 5.000 metros cuadrados para almacenar productos de exportación, por el lapso de 90 días. Cabe hacer notar que se trata de un megapuerto de gran importancia, resultado de cuantiosas inversiones privadas, ubicado a 65 kilómetros de Antofagasta. El propósito es que materias primas y producciones tucumanas tengan una salida por el Pacífico, en vez de usar sólo el puerto de Buenos Aires. Como se hizo notar, si bien los costos del transporte terrestre a la Capital son algo menores, la otra vía los podría compensar con los costos marítimos y, si la producción tucumana tiene valor agregado del vecino país, nos beneficiaríamos con los tratados comerciales que posee Chile. En el horizonte final está el logro de captar nada menos que el enorme mercado de Pacífico-Asia, de tan fuerte interés hoy para el comercio internacional. Las autoridades y empresarios chilenos se mostraron acogedores respecto de esta conexión con nuestra provincia. El gobernador destacó que, si bien aún falta cumplimentar los requisitos atinentes a los controles sanitarios, insistió en las grandes posibilidades que estos logros podrían abrirnos. Junto al mercado asiático está también el de esa importante región de Chile, además de todo lo que lograría beneficiarnos el valor agregado, además de los costos más competitivos que parece ofrecer la salida desde Mejillones. Por su parte, los empresarios tucumanos, al término de la gira oficial, estuvieron de acuerdo con la atractiva oportunidad que significa captar mercados que vayan más allá de los tradicionales en nuestras ventas al exterior. Actualmente, casi el 58 % de las exportaciones provinciales se hacen al Mercosur o a la Unión Europea, un 10 % a Estados Unidos y sólo una pequeña cantidad a los mercados asiáticos. Pero recalcaron la necesidad de los pasos previos. Esto es, que se analicen los mecanismos que permitan la obtención de aquel deseable valor agregado, ello a la vez de programar cuidadosamente qué tipo de productos pueden canalizarse bajo el régimen de beneficios arancelarios, y cuáles pueden fabricarse en territorio chileno con materia tucumana. En suma, todo parece indicar que nos hallamos ante una perspectiva por demás interesante, si se la sabe aprovechar como corresponde. Muchas veces se ha dicho que todo territorio que aspire a expandir su comercio más allá de las fronteras propias debe crear en sus fuerzas vivas una “conciencia exportadora”. Esto es, un criterio que tenga constantemente presente el desafío de penetrar en los mercados extranjeros. Como se sabe, ello exige una serie de condiciones, cuyo logro debe convertirse en prioridad para el empresariado. De más está decir que estos son temas para nada menores. Exigen considerables esfuerzos en tecnología, además de una sustancial renovación en los usos mercantiles.
No es la primera vez, por cierto, que se plantea la necesidad de conectarse con los mercados asiáticos, por el Pacífico. Mucho antes de los avances efectuados hace cinco años, a los que nos referimos, hubo estadistas que sostuvieron, sin ser escuchados, la urgencia de ocuparse de este asunto. Sería deseable que los propósitos declarados, tanto por el Estado como por el sector privado, representen verdaderamente las puertas de un nuevo rumbo.
No es la primera vez, por cierto, que se plantea la necesidad de conectarse con los mercados asiáticos, por el Pacífico. Mucho antes de los avances efectuados hace cinco años, a los que nos referimos, hubo estadistas que sostuvieron, sin ser escuchados, la urgencia de ocuparse de este asunto. Sería deseable que los propósitos declarados, tanto por el Estado como por el sector privado, representen verdaderamente las puertas de un nuevo rumbo.







