Tras el éxito, hay miedo en el sector azucarero
La posibilidad de que en 2007 se logre una nueva superproducción de azúcar comenzó a preocupar en el sector. Dudan de que no se pueda controlar una sobreoferta. Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.
27 Noviembre 2006 Seguir en 
La sostenida expansión del cañaveral tucumano -efecto del buen momento del azúcar y de perspectivas alentadoras del sector- comenzó a mostrar cierto recelo y algunas disconformidades entre productores que sienten que los grandes cañeros y los “agricultores advenedizos” -inversores que provienen de otros sectores-, artífices del proceso en marcha, pueden generar un daño serio en la actividad.La zafra 2006 fue única, aunque tal vez no irrepetible. Nada menos que 255.000 toneladas de azúcar separan a la campaña que acaba de finalizar -la más exitosa de la historia de la provincia- de lo obtenido en la etapa productiva 2005, el anterior récord. Las previsiones para 2007 son de un volumen de azúcar mayor que el actual -si el clima ayuda- y de un mercado externo sin grandes cambios respecto de lo que pasa actualmente.
El fuerte crecimiento en la producción de azúcar en Tucumán fue el resultado -en parte- de un clima altamente favorable, pero fundamentalmente de la incorporación de tecnología, que se viene concretando en los últimos años en los campos y en las fábricas.
En una economía que crece al 9% anual en los últimos tres años, y con un mercado internacional que durante el presente período fue inusualmente beneficioso para los exportadores de azúcar, el cultivo de la caña se transformó en uno de los predilectos de “los buscadores” de oportunidades de negocios, que no necesariamente pertenecen a la principal actividad productiva de la provincia. La predilección por la materia prima del azúcar llevó a que en dos años el cañaveral tucumano haya crecido unas 25.000 hectáreas, hasta ubicarse en las 203.000 hectáreas que calculó la Estación Experimental en su último informe satelital. Se cree que en la medición de 2007 este valor será aún mayor.
Según consultas formuladas por LA GACETA, la expansión del cañaveral no surgió de medidas estudiadas ni de un conocimiento cabal de parte de los inversores sobre la realidad del mercado argentino, y mucho menos por información respecto de lo que puede pasar con el azúcar en el mundo. Tal vez muchos creyeron que en 2007 se comenzarán a elaborar biocombustibles “a granel” con la caña tucumana, lo cual será difícil, ya que este proyecto aún está muy “verde” y no encuentra un ámbito adecuado de discusión. Otros tal vez piensen que los buenos precios externos del azúcar se mantendrán por algunos años, sin tomar en cuenta que se proyecta un superávit del endulzante en el mundo de 5 millones de toneladas para el año próximo, por efecto más que nada de la fenomenal cosecha de caña -400 millones de toneladas- que se espera en Brasil. La India produciría 4 millones de toneladas de azúcar por encima de lo que elaboró en la temporada anterior. En el mercado argentino, el precio del azúcar se mantendrá congelado en 2007 -mientras los costos continúan aumentando-, y el sector seguirá perdiendo espacios frente a los edulcorantes artificiales y a la fructosa de maíz (el verdadero enemigo del azúcar).
En un contexto de un mercado de exportación que no sería tan alentador como lo fue este año, con precios internos que no aumentarán -aunque sí pueden disminuir- algunos azucareros comienzan a sentir miedo por la posibilidad de que se produzca una superproducción de azúcar en 2007 que no se pueda controlar. Aunque en todos los estratos del sector se asegura que hay inteligencia como para evitar una posible debacle en la actividad, la historia muestra que los individualismos y las mezquindades (el “sálvese quien pueda”) suelen decir presente cada ciertos períodos en el sector azucarero.







