26 Noviembre 2006 Seguir en 
JUBILADOS (I)
El 19/11 se cumplieron 10 años del holocausto económico sufrido por más de 35.000 beneficiarios y afiliados del sistema jubilatorio provincial. Ese día, por tercera vez en la década y para siempre, entró en vigencia una ley por la que la Legislatura tucumana derogó otra que les garantizaba a los pasivos el 82 % móvil, muchos de los cuales, pocos meses antes habían sido embarcados a la Nación y alojados en el campo de concentración de la Anses. Ofició de entregador el entonces gobierno de turno, cuya Legislatura, mientras las víctimas eran subidas a los vagones de un llamado Convenio de transferencia, los engañaba dictando leyes que les garantizaban el destino económico para el que habían aportado toda su vida. El parangón con la metodología genocida nazi no termina ahí. El gas letal que circula por las cañerías de la Anses, y que está destinado a fulminar la movilidad y convertir al haber jubilatorio en limosna graciable, se compone no sólo de leyes nacionales que neutralizan la movilidad, sino de otras que traban, como ser el pago a los activos mediante rubros no contributivos, moderno invento del avenegrismo estatal en curso. He querido recordar este momento, porque es un claro ejemplo de cómo desde el siglo de la aceleración del mundo tecnológico y de las ideologías que dicen haber matado a las otras, los métodos de aniquilamiento del pasado que creíamos superado gozan de muy buena salud, ante la mirada perdida de los gobiernos de turno, cuyos mejores aportes en el tema que memoramos, fueron sustituir con derecho confiscado por un subsidio sujeto a las veleidades de la caja del Estado. Me refiero a la Ley 6.794, que derogó la 6.788, que garantizaba la movilidad de los jubilados transferidos.
Carlos Edmundo Romero
Laprida 530 (7º - “D”)
S.M. de Tucumán
JUBILADOS (II)
Hace varios años, 168 jubilados de la Caja Popular iniciamos un reclamo por el pago del ítem refrigerio que nunca nos liquidaron correctamente. Hicimos juicio y lo ganamos. Actualmente quedamos unos 46 con vida; el resto murió en el camino. La idea del Gobierno es pagar con títulos a los de menos de 70 años, y a los que superen esa edad, en efectivo pero en cuotas. La mayoría tiene ya más de esa edad; yo tengo casi 90 años. De una manera u otra estamos enfermos con dolencias graves, terminales o crónicas propias de la edad y sin cobertura médica porque nuestra obra social bancaria fue devastada por malas administraciones. Además, por la edad, no nos reciben en ninguna otra prestadora, salvo en la obra social provincial pero con un período de carencia de 90 días (lujo que no nos podemos dar a nuestra edad). Gobernador: cansados de hacer agotadoras diligencias durante años, exigimos en el ocaso de nuestra vida, que se dé una inmediata respuesta cumpliendo la orden judicial con el pago en efectivo en una sola vez ya que nuestra edad y salud no admiten más dilación.
Susana Albo Garmendia de Auguste
Julio A. Roca 180
Yerba Buena-Tucumán
LA MENTIRA
En LA GACETA del 14/5, se hace un análisis de la mentira: Aristóteles la define como punto medio entre la imprudencia, que no respeta nada, y la timidez, que se detiene ante todo; Freud, como verdades indeseables que tendemos a rechazar. Se la disfraza con una clasificación. Su definición “es una expresión contraria a la verdad”. Representa una de las más peligrosas agresiones humanas; golpea y destruye la fe que es la esperanza de la paz. Los mentirosos usan este tipo de agresión; son delincuentes con sus razonamientos perturbados, son miserables. No hay mentira piadosa, todas son iguales; son violadoras de la propiedad del razonamiento de las personas. Vedada para todos y especialmente a policías, a jueces y a los sacerdotes como representantes de Dios. Roguemos al Supremo que la hipocresía no sepulte a la verdad.
Víctor Angel Sosa
Bolívar 521
Tafí Viejo-Tucumán
CONTAMINACION
La inauguración de la planta de tratamiento de Papel del Tucumán es un promisorio avance al plan de saneamiento de la cuenca del Salí-Dulce. Es oportuno reconocer el esfuerzo mancomunado de funcionarios y profesionales de la provincia, de la Estación Experimental “Obispo Colombres” y de profesionales de ingenios e independientes que estamos elaborando un plan destinado a evitar el arrojo de cachazas y vinazas al río. La utilización de estos residuales para el riego del cañaveral en forma controlada y evitando exceder los límites de potasio y sodio, provocarán un significativo mejoramiento en los rendimientos de la caña, evitando cerca del 80 % de la contaminación del río. La mezcla de cachazas y vinazas en las aguas de riego se usan desde hace mucho tiempo para el riego de fincas cañeras con resultados positivos. Transformar una práctica sucia y depredadora como es el arrojo al río de estos residuales en riego fertilizante, es hacer uso de la inteligencia y de una solidaridad civilizada con los usuarios del río. De su depuración depende la pesca, el uso potable, y sobre todo, la supervivencia de Las Termas y de Mar Chiquita, cuyo potencial turístico está afectado por las inmundicias cloacales e industriales que se arrojan en el Salí y efluentes del embalse de Río Hondo.
Luis Víctor Grimaldi
Juan XXII 98
S.M. de Tucumán
PORFIRIA
Tengo 24 años y padezco de porfiria. Se trata de una enfermedad difícil de diagnosticar porque no hay médicos especializados. Sin embargo y por suerte, un grupo de profesionales del Sanatorio Rivadavia lograron diagnosticarla casi de inmediato. Tengo conocimiento de muchos casos que fueron mortales a raíz de la falta de conocimiento. Lo importante de esto es que en Tucumán no existe ninguna obra social que cubra los gastos de análisis para diagnóstico y control de la enfermedad. Estos se tienen que realizar en Buenos Aires, salvo casos que se efectúan en la Universidad Nacional de Tucumán. Tampoco tienen descuentos los medicamentos que son utilizados para el tratamiento. Me pregunto cómo hacen aquellas personas que no tienen el suficiente sustento económico para tratar la enfermedad si es que la padecen y si es que pudieron diagnosticársela. Solamente consiguiendo el aporte de profesionales con grandes cualidades humanas y técnicas, como me ocurrió a mí, se puede conseguir algún alivio para sobrellevar la enfermedad.
María Fernanda Camuñas
fercamu1@hotmail.com
LA VIDA
Siendo padre de dos niños y de un tercero, que aún está en el vientre de su madre, no puedo negar lo sacrificado que ello significa y de resaltar lo loable que es ver a mi mujer en su rol de madre. De todas maneras, nada de lo que vivimos nosotros es ajeno a millones de familias. No se puede negar el cansancio constante, las noches en vela, el sacrificio económico, la entrega de nuestro tiempo. Todo esto que parece agobiante, es nada ante una sonrisa de mis hijos o cuando los veo crecer, dormir, jugar, conversar, reirse, llorar. Todo el cansancio que pueda sentir es nada cuando los veo vivos. Todo esto que digo seguramente sorprenderá a las mujeres auto convocadas que conciben a los hijos como una pesada carga de la que tienen “derecho” a liberarse. Me parece mentira tener que aclararlo. Pero estimadas: no tenemos derecho a nada, simplemente porque esas vidas no nos pertenecen. No son nuestras.
Ernesto Mirande
emirande@aa2000.com.ar
El 19/11 se cumplieron 10 años del holocausto económico sufrido por más de 35.000 beneficiarios y afiliados del sistema jubilatorio provincial. Ese día, por tercera vez en la década y para siempre, entró en vigencia una ley por la que la Legislatura tucumana derogó otra que les garantizaba a los pasivos el 82 % móvil, muchos de los cuales, pocos meses antes habían sido embarcados a la Nación y alojados en el campo de concentración de la Anses. Ofició de entregador el entonces gobierno de turno, cuya Legislatura, mientras las víctimas eran subidas a los vagones de un llamado Convenio de transferencia, los engañaba dictando leyes que les garantizaban el destino económico para el que habían aportado toda su vida. El parangón con la metodología genocida nazi no termina ahí. El gas letal que circula por las cañerías de la Anses, y que está destinado a fulminar la movilidad y convertir al haber jubilatorio en limosna graciable, se compone no sólo de leyes nacionales que neutralizan la movilidad, sino de otras que traban, como ser el pago a los activos mediante rubros no contributivos, moderno invento del avenegrismo estatal en curso. He querido recordar este momento, porque es un claro ejemplo de cómo desde el siglo de la aceleración del mundo tecnológico y de las ideologías que dicen haber matado a las otras, los métodos de aniquilamiento del pasado que creíamos superado gozan de muy buena salud, ante la mirada perdida de los gobiernos de turno, cuyos mejores aportes en el tema que memoramos, fueron sustituir con derecho confiscado por un subsidio sujeto a las veleidades de la caja del Estado. Me refiero a la Ley 6.794, que derogó la 6.788, que garantizaba la movilidad de los jubilados transferidos.
Carlos Edmundo Romero
Laprida 530 (7º - “D”)
S.M. de Tucumán
JUBILADOS (II)
Hace varios años, 168 jubilados de la Caja Popular iniciamos un reclamo por el pago del ítem refrigerio que nunca nos liquidaron correctamente. Hicimos juicio y lo ganamos. Actualmente quedamos unos 46 con vida; el resto murió en el camino. La idea del Gobierno es pagar con títulos a los de menos de 70 años, y a los que superen esa edad, en efectivo pero en cuotas. La mayoría tiene ya más de esa edad; yo tengo casi 90 años. De una manera u otra estamos enfermos con dolencias graves, terminales o crónicas propias de la edad y sin cobertura médica porque nuestra obra social bancaria fue devastada por malas administraciones. Además, por la edad, no nos reciben en ninguna otra prestadora, salvo en la obra social provincial pero con un período de carencia de 90 días (lujo que no nos podemos dar a nuestra edad). Gobernador: cansados de hacer agotadoras diligencias durante años, exigimos en el ocaso de nuestra vida, que se dé una inmediata respuesta cumpliendo la orden judicial con el pago en efectivo en una sola vez ya que nuestra edad y salud no admiten más dilación.
Susana Albo Garmendia de Auguste
Julio A. Roca 180
Yerba Buena-Tucumán
LA MENTIRA
En LA GACETA del 14/5, se hace un análisis de la mentira: Aristóteles la define como punto medio entre la imprudencia, que no respeta nada, y la timidez, que se detiene ante todo; Freud, como verdades indeseables que tendemos a rechazar. Se la disfraza con una clasificación. Su definición “es una expresión contraria a la verdad”. Representa una de las más peligrosas agresiones humanas; golpea y destruye la fe que es la esperanza de la paz. Los mentirosos usan este tipo de agresión; son delincuentes con sus razonamientos perturbados, son miserables. No hay mentira piadosa, todas son iguales; son violadoras de la propiedad del razonamiento de las personas. Vedada para todos y especialmente a policías, a jueces y a los sacerdotes como representantes de Dios. Roguemos al Supremo que la hipocresía no sepulte a la verdad.
Víctor Angel Sosa
Bolívar 521
Tafí Viejo-Tucumán
CONTAMINACION
La inauguración de la planta de tratamiento de Papel del Tucumán es un promisorio avance al plan de saneamiento de la cuenca del Salí-Dulce. Es oportuno reconocer el esfuerzo mancomunado de funcionarios y profesionales de la provincia, de la Estación Experimental “Obispo Colombres” y de profesionales de ingenios e independientes que estamos elaborando un plan destinado a evitar el arrojo de cachazas y vinazas al río. La utilización de estos residuales para el riego del cañaveral en forma controlada y evitando exceder los límites de potasio y sodio, provocarán un significativo mejoramiento en los rendimientos de la caña, evitando cerca del 80 % de la contaminación del río. La mezcla de cachazas y vinazas en las aguas de riego se usan desde hace mucho tiempo para el riego de fincas cañeras con resultados positivos. Transformar una práctica sucia y depredadora como es el arrojo al río de estos residuales en riego fertilizante, es hacer uso de la inteligencia y de una solidaridad civilizada con los usuarios del río. De su depuración depende la pesca, el uso potable, y sobre todo, la supervivencia de Las Termas y de Mar Chiquita, cuyo potencial turístico está afectado por las inmundicias cloacales e industriales que se arrojan en el Salí y efluentes del embalse de Río Hondo.
Luis Víctor Grimaldi
Juan XXII 98
S.M. de Tucumán
PORFIRIA
Tengo 24 años y padezco de porfiria. Se trata de una enfermedad difícil de diagnosticar porque no hay médicos especializados. Sin embargo y por suerte, un grupo de profesionales del Sanatorio Rivadavia lograron diagnosticarla casi de inmediato. Tengo conocimiento de muchos casos que fueron mortales a raíz de la falta de conocimiento. Lo importante de esto es que en Tucumán no existe ninguna obra social que cubra los gastos de análisis para diagnóstico y control de la enfermedad. Estos se tienen que realizar en Buenos Aires, salvo casos que se efectúan en la Universidad Nacional de Tucumán. Tampoco tienen descuentos los medicamentos que son utilizados para el tratamiento. Me pregunto cómo hacen aquellas personas que no tienen el suficiente sustento económico para tratar la enfermedad si es que la padecen y si es que pudieron diagnosticársela. Solamente consiguiendo el aporte de profesionales con grandes cualidades humanas y técnicas, como me ocurrió a mí, se puede conseguir algún alivio para sobrellevar la enfermedad.
María Fernanda Camuñas
fercamu1@hotmail.com
LA VIDA
Siendo padre de dos niños y de un tercero, que aún está en el vientre de su madre, no puedo negar lo sacrificado que ello significa y de resaltar lo loable que es ver a mi mujer en su rol de madre. De todas maneras, nada de lo que vivimos nosotros es ajeno a millones de familias. No se puede negar el cansancio constante, las noches en vela, el sacrificio económico, la entrega de nuestro tiempo. Todo esto que parece agobiante, es nada ante una sonrisa de mis hijos o cuando los veo crecer, dormir, jugar, conversar, reirse, llorar. Todo el cansancio que pueda sentir es nada cuando los veo vivos. Todo esto que digo seguramente sorprenderá a las mujeres auto convocadas que conciben a los hijos como una pesada carga de la que tienen “derecho” a liberarse. Me parece mentira tener que aclararlo. Pero estimadas: no tenemos derecho a nada, simplemente porque esas vidas no nos pertenecen. No son nuestras.
Ernesto Mirande
emirande@aa2000.com.ar
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
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También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.
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