25 Noviembre 2006 Seguir en 
LONDRES.- El ex espía ruso Alexander Litvinenko fue envenenado con una alta concentración de la sustancia radiactiva Polonio 210, que le causó la muerte el jueves, confirmó el informe médico del hospital donde la víctima sufrió una penosa agonía. Las últimas palabras de la víctima, que acusó directamente al presidente Vladimir Putin de haber ordenado su muerte, tienen características de un thriller de agentes de la Guerra Fría: "los bastardos dieron conmigo, pero no podrán atrapar a todo el mundo". Litvinenko sólo pudo susurrar la frase, según dijo Andrei Nekrassov, uno de sus allegados.
El director de cine ruso estuvo día tras día junto al ex espía en su lecho de muerte. "Era un hombre fuerte, pero enseguida tomó el aspecto de una víctima en un campo de concentración nazi", declaró. Nekrassov dijo estar convencido de que Litvinenko fue asesinado por haber puesto en la picota a la mafia enquistada en el Kremlin. (DPA)
El director de cine ruso estuvo día tras día junto al ex espía en su lecho de muerte. "Era un hombre fuerte, pero enseguida tomó el aspecto de una víctima en un campo de concentración nazi", declaró. Nekrassov dijo estar convencido de que Litvinenko fue asesinado por haber puesto en la picota a la mafia enquistada en el Kremlin. (DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS








