La oportunidad de ser el propio artífice de su futuro laboral

La exposición ante un consultor de Recursos Humanos o ante un jefe de personal de una empresa requiere de una serie de requisitos que no están escritos en el currículum vitae. Distintos expertos contribuyen con sugerencias para enfrentar ese momento.

ARCHIVO LA GACETA
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21 Noviembre 2006
Diez minutos o dos horas. Ese es el tiempo en el que una persona puede encontrar la oportunidad para desarrollarse laboralmente. Es el tiempo que dura una entrevista laboral. Estas técnicas pueden servir, además, para que el postulante replantee sus expectativas personales y profesionales.
Generalmente, quien concurre a una entrevista lo hace con nerviosismo, temor, ansiedad y expectativa. “Antes de encararla es fundamental dejar atrás ciertos prejuicios, como el que se trata de una evaluación psicológica, cuando sólo es un proceso de selección en el que se busca encontrar a la persona ideal para el puesto y viceversa”, indica María Graciela Chamut, experta en Recursos Humanos.
La especialista señala que, ante todo, quien se somete a una entrevista debe conocer algunas reglas básicas para no morir en el intento por conseguir el empleo (ver Los diez mandamientos...). “Deben demostrar que son proactivos y que, además, pueden adaptarse a los cambios que se van observando tanto en la empresa como en las nuevas técnicas de trabajo”, puntualiza a LA GACETA.
“La entrevista exitosa no empieza cuando el otro abre la puerta: es una prueba para el entrevistado como para el entrevistador”, señala Chamut. Pero también, agrega, puede resultar un test para el autoconocimiento de quien busca un trabajo, “ya que puede definir sus competencias”.
 Los consultores privados o los jefes de personal no deben ser observados como los ogros o los malos de la película, dice la experta Teresa Checa de Brahim. “Quien busca un empleo, durante una entrevista debe tener en cuenta que se trata de una relación de mutuo beneficio con el entrevistador”, dice. Así como existe la necesidad y la expectativa del postulante para ocupar un puesto, también hay compromisos de los consultores o jefes de personal por incorporar a las empresas al empleado ideal para el cargo propuesto. Por esa razón, muchas consultoras tratan de que el postulante se serene, previo a la evaluación sobre sus aptitudes laborales.

Cambio constante
Las reglas del mercado laboral cambian constantemente. Según los expertos consultados por LA GACETA, además de los conocimientos académicos del postulante, en la entrevista laboral se intenta establecer las competencias denominadas blandas (sociales). “La aptitud para trabajar en equipo, para escuchar a los otros o ser proactivos”, acota Checa de Brahim. “La mejor estrategia consiste en mostrarse colaborador, espontáneo y con buena disposición con el entrevistador,  porque justamente la actitud del postulante es evaluada por él”, puntualiza.
“Cada persona es, en gran medida, el garante de lo que puede dar o el artífice de su destino laboral”, concluye.

Sugerencias para combatir el miedo

- La entrevista laboral es como un examen de estudio, señalan los consultores de recursos humanos.

- El postulante debe hacer todo lo posible para no aumentar el nivel de estrés. Un té de tilo con galletas y miel suele ser una buena receta para no angustiarse.

- Para serenarse, los especialistas en la materia aconsejan leer más que mirar televisión en los días previos a la entrevista.

Del otro lado del escritorio

- El entrevistador también se juega mucho durante un proceso de selección: debe aportar a la empresa a las personas más idóneas, con el perfil buscado para los cargos vacantes.

- En ese proceso de selección de personal hay varios filtros que se aplican para llegar al objetivo deseado: desde el currículum vitae, la entrevista laboral misma y, luego, los tests de selección o psicotécnicos.

- La entrevista telefónica es, tal vez, una de las más difundidas; es la base para llegar a otras más directas. En ese sistema, el encuestador trata de corroborar la información que está escrita en el currículum vitae del postulante y, además, bosquejar el perfil del interesado en el puesto ofrecido.

- La entrevista en grupo sirve para que los consultores o jefes de recursos humanos traten de encontrar a las personas con capacidad de liderazgo y aquellas que tienen el potencial suficiente como para disuadir a cualquier cliente sobre el producto que vende. Por lo general, para llegar a esos objetivos se plantean debates.

- Las entrevistas personales son las más usuales. El entrevistador y el entrevistado se enfrentan cara a cara, en el que el primero trata de establecer las fortalezas y las debilidades del segundo. No se trata de un juego de poder. En este tipo de entrevistas es donde se indaga sobre los conocimientos técnicos y hasta la vida personal del postulante.

- Otras técnicas apuntan a que varios entrevistadores se reúnan con el postulante. En este sistema, los consultores pueden indagar más sobre la personalidad del postulante y la potencialidad para trabajar en grupo. Es usado cuando el cargo requiere formación técnica y humana, para dirigir personal.

- Las preguntas más frecuentes durante la entrevista personal tienen que ver con las razones que llevan a la persona a postularse al cargo propuesto, ¿cuál es su mayor habilidad y cuál es su defecto? ¿cuál es el objetivo laboral que se persigue? ¿A qué se dedicó en los últimos tiempos?

- La pregunta del millón es: ¿cuánto pretende ganar? Los consultores sugieren posponer esta respuesta hasta que se concrete la oferta laboral. Si es obligatorio contestar, debe interiorizarse sobre cuánto se paga en puestos similares.

Los diez mandamientos

1 - La puntualidad es un buen síntoma. Llegar 15 minutos antes de la entrevista es una señal de compromiso y de profesionalismo del postulante para un empleo.

2 - La vestimenta es otro requisito. Los consultores sugieren que los hombres se presenten con ropa sport y las mujeres con sobriedad en el maquillaje.

3 - El postulante debe analizar, previamente, las características de la empresa y del cargo al cual se postula. Demuestra entusiasmo e interés.

4 - La primera impresión es la que vale. Ni muy tímido, ni muy soberbio; perfil medio. La naturalidad puede ser la llave que abra la puerta hacia la oportunidad laboral.

5 - El trato cordial, el saludo y una sonrisa pueden abrir caminos. Dar la mano con firmeza o mirar a los ojos a la otra persona contribuyen a dar más transparencia.

6 - A la entrevista, el postulante debe entrar tranquilo, ya que debe tomarla como una conversación y no como un interrogatorio. El nerviosismo no es un buen compañero.

7 - Preste atención y responda con claridad al entrevistador.  Sea breve y consistente en la respuesta. A veces explayarse en un tema puede resultar aburrido.

8 - Contestar que no tiene nada de experiencia en un tema puede constituirse en una lápida. Se sugiere buscar similitudes con otras vivencias laborales.

9 - Las críticas a empleados anteriores cierran puertas; hacen perder credibilidad. El entrevistador no dudará de que es actitud se repita en el futuro.

10 - No mentir: el entrevistado debe dar señales  de que lo que dice su currículum es real. Trate de demostrar que tiene la formación suficiente para el puesto.