19 Noviembre 2006 Seguir en 
En 1594 Santa Cecilia, una mujer que en el año 200 sufrió el martirio por seguir a Cristo, fue nombrada patrona de la música por el papa Gregorio XIII. Su fiesta es el 22 de noviembre, fecha de su nacimiento, que ha sido adoptada mundialmente como el Día de la Música. Este madrinazgo le fue otorgado por haber demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos.
Claro que, en esta época, la forma de escuchar música ya no es la misma que en épocas pasadas. De hecho, desde hace un tiempo, en Tucumán se vienen realizando espectáculos musicales que tienen, como agregado, elementos del teatro y de las artes visuales. El exitoso "Concierto pop de primavera", la puesta de la ópera "Orfeo y Eurídice" o la recientemente estrenada, "Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas" se inscriben dentro de esta tónica.
Según el director la Orquesta Juvenil de la UNT, Gustavo Guersman, el arte por definición es, entre otras cosas, una búsqueda. "Siempre es bueno recordar que la gente, cuando va al teatro, no sólo va ha escuchar; también mira y observa. Por eso es bueno que, entre la música y lo que se ve, haya un equilibrio. Que lo visual no distraiga lo auditivo sino que, en todo caso, lo potencie", comentó.
Y dio algunos ejemplos. "Hace varios años en un concierto con los cantantes Nilda Chiarello y Gabriela Labanda hicimos una puesta en donde las cantantes tenían vestuario y hasta me hacían participar a mí. Recuerdo un fabuloso cachetazo que me daba sorpresivamente la soprano al final de un aria de Mozart. También recuerdo un concierto junto a la extraordinaria Mónica Cosachov. Mientras la orquesta hacía ?Adiós Nonino?, de Piazzolla, ella bajaba desde lo alto atada con un arnés girando sobre sí misma. Fue algo que la gente nunca olvidará", dijo.
Luces y lenguaje teatral
Con el estreno de la ópera "Orfeo y Eurídice", en 2005, sucedió algo similar. "Se nos ocurrió hacer una puesta diferente. De allí la idea de que la orquesta estuviera en el escenario, con luces en cada atril para poder ambientar con distintas iluminaciones la puesta. Además pensamos en usar un recurso que, a veces, se lo ve en los recitales de rock: el de los ?bañados? generados por un cañón con imágenes que bañan a todo el escenario, cantantes, orquesta, coro y director incluído. Es un recurso sencillo que no tiene costo pero sí un gran efecto", agregó.
Finalmente, Guersman señaló que se deben buscar alternativas estéticas diferentes pero que tampoco es bueno que este recurso sea usado en todos los shows. "hay que encontrar un estilo estético, según el repertorio y la situación", dijo.
Claro que, en esta época, la forma de escuchar música ya no es la misma que en épocas pasadas. De hecho, desde hace un tiempo, en Tucumán se vienen realizando espectáculos musicales que tienen, como agregado, elementos del teatro y de las artes visuales. El exitoso "Concierto pop de primavera", la puesta de la ópera "Orfeo y Eurídice" o la recientemente estrenada, "Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas" se inscriben dentro de esta tónica.
Según el director la Orquesta Juvenil de la UNT, Gustavo Guersman, el arte por definición es, entre otras cosas, una búsqueda. "Siempre es bueno recordar que la gente, cuando va al teatro, no sólo va ha escuchar; también mira y observa. Por eso es bueno que, entre la música y lo que se ve, haya un equilibrio. Que lo visual no distraiga lo auditivo sino que, en todo caso, lo potencie", comentó.
Y dio algunos ejemplos. "Hace varios años en un concierto con los cantantes Nilda Chiarello y Gabriela Labanda hicimos una puesta en donde las cantantes tenían vestuario y hasta me hacían participar a mí. Recuerdo un fabuloso cachetazo que me daba sorpresivamente la soprano al final de un aria de Mozart. También recuerdo un concierto junto a la extraordinaria Mónica Cosachov. Mientras la orquesta hacía ?Adiós Nonino?, de Piazzolla, ella bajaba desde lo alto atada con un arnés girando sobre sí misma. Fue algo que la gente nunca olvidará", dijo.
Luces y lenguaje teatral
Con el estreno de la ópera "Orfeo y Eurídice", en 2005, sucedió algo similar. "Se nos ocurrió hacer una puesta diferente. De allí la idea de que la orquesta estuviera en el escenario, con luces en cada atril para poder ambientar con distintas iluminaciones la puesta. Además pensamos en usar un recurso que, a veces, se lo ve en los recitales de rock: el de los ?bañados? generados por un cañón con imágenes que bañan a todo el escenario, cantantes, orquesta, coro y director incluído. Es un recurso sencillo que no tiene costo pero sí un gran efecto", agregó.
Finalmente, Guersman señaló que se deben buscar alternativas estéticas diferentes pero que tampoco es bueno que este recurso sea usado en todos los shows. "hay que encontrar un estilo estético, según el repertorio y la situación", dijo.









