11 Noviembre 2006 Seguir en 
LONDRES.- Extremistas musulmanes traman al menos 30 ataques terroristas importantes en Gran Bretaña, y las amenazas podrían incluir dispositivos químicos y nucleares, sostuvo la jefa de la agencia de espionaje británica. Eliza Manningham-Buller, directora del MI5, dijo que jóvenes británicos musulmanes están siendo preparados para convertirse en suicidas, y que la agencia mantienen bajo vigilancia a unos 1.600 sospechosos. La jefa del MI5 hizo públicos sus temores dos días después de que el británico Dhiren Barot, de 34 años, fue condenado a 40 años de cárcel por haber planeado ataques masivos en el Reino Unido y en EE.UU.
El premier, Tony Blair, vapuleado por la opinión pública británica a raíz de su alianza con Estados Unidos para invadir Irak, respaldó el informe del servicio secreto. "He estado diciendo durante varios años que esta amenaza terrorista es muy real y que se ha estado construyendo desde hace un largo tiempo", sostuvo ante la prensa en Downing Street.
Trabajo a destajo
Desde que sucedieron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el MI5 incrementó su personal en casi un 50% y cuenta en la actualidad con 2.800 agentes. No obstante, la funcionaria, que raramente da entrevistas, admitió que el organismo no tiene capacidad para investigar ni la mitad de las actividades que cree que son sospechosas. Asimismo, advirtió sobre la radicalización de jóvenes musulmanes que viven en Reino Unido, y explicó que desde los atentados del 7 de julio de 2005, cuando cuatro musulmanes británicos se inmolaron en la red de transportes de Londres -lo que provocó la muerte de 52 pasajeros y heridas a cientos más- se abortaron cinco grandes planes terroristas.
Según Manningham-Buller, los presuntos activistas británicos reciben en muchos casos entrenamiento de la red Al Qaeda en Pakistán. "La amenaza se extiende desde España a Francia, y pasa por Alemania y Canadá", agregó. "Hoy vemos que se utilizan explosivos caseros; pero la amenaza de mañana puede incluir el uso de armas químicas o bacteriológicas, de materiales radiactivos e de incluso tecnología nuclear", explicó. (Reuter-Télam)
El premier, Tony Blair, vapuleado por la opinión pública británica a raíz de su alianza con Estados Unidos para invadir Irak, respaldó el informe del servicio secreto. "He estado diciendo durante varios años que esta amenaza terrorista es muy real y que se ha estado construyendo desde hace un largo tiempo", sostuvo ante la prensa en Downing Street.
Trabajo a destajo
Desde que sucedieron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el MI5 incrementó su personal en casi un 50% y cuenta en la actualidad con 2.800 agentes. No obstante, la funcionaria, que raramente da entrevistas, admitió que el organismo no tiene capacidad para investigar ni la mitad de las actividades que cree que son sospechosas. Asimismo, advirtió sobre la radicalización de jóvenes musulmanes que viven en Reino Unido, y explicó que desde los atentados del 7 de julio de 2005, cuando cuatro musulmanes británicos se inmolaron en la red de transportes de Londres -lo que provocó la muerte de 52 pasajeros y heridas a cientos más- se abortaron cinco grandes planes terroristas.
Según Manningham-Buller, los presuntos activistas británicos reciben en muchos casos entrenamiento de la red Al Qaeda en Pakistán. "La amenaza se extiende desde España a Francia, y pasa por Alemania y Canadá", agregó. "Hoy vemos que se utilizan explosivos caseros; pero la amenaza de mañana puede incluir el uso de armas químicas o bacteriológicas, de materiales radiactivos e de incluso tecnología nuclear", explicó. (Reuter-Télam)








