Volvieron a pedir la renuncia del gobernador de Oaxaca

En una multitudinaria marcha repudiaron la presencia de la policía federal en la zona. "Estamos aquí porque es una demanda justa y no podemos mirar a un lado".

“FUERA PFP”. En Oaxaca rechazan la presencia de la Policía Federal. REUTER
“FUERA PFP”. En Oaxaca rechazan la presencia de la Policía Federal. REUTER
06 Noviembre 2006
Oaxaca.- Al grito de "que sube, que baja, Oaxaca no se raja", miles de personas marcharon por calles de esta ciudad mexicana para exigir la renuncia del gobernador Ulises Ruiz y repudiar el despliegue de la policía federal en la zona.
Militantes de grupos populares, estudiantes, sindicalistas, niños y hasta la orquesta filarmónica de la Sierra Norte avanzaron en un nutrido contingente hacia la plaza de Santo Domingo, en un recorrido de unos siete kilómetros que comenzó en el oeste de la ciudad.
"Fuera PFP", se leía en algunas pancartas. La marcha se realizó una semana después de que ingresara a la ciudad la Policía Federal Preventiva (PFP) para restablecer la seguridad, por órdenes del presidente Vicente Fox. Los manifestantes piden la renuncia de Ruiz, miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como única solución para el conflicto político, social y magisterial que tiene paralizada Oaxaca desde hace cinco meses. "Estamos aquí porque es una demanda justa y no podemos mirar a un lado", dijo Carlos Cruz, un indígena trique.
Antes de iniciarse la marcha, un hombre fue herido de bala en las cercanías de la Ciudad Universitaria, episodio que fue adjudicado a las fuerzas de seguridad.
De la marcha participaron delegaciones de las principales localidades del estado Oaxaca y cientos de manifestantes que se trasladaron desde la ciudad de México y los estados Chiapas, Puebla y otros.
Ante el avance de los manifestantes y para evitar incidentes, 1.500 agentes de la PFP se replegaron de las calles y se atrincheraron en el centro de Oaxaca detrás de un predio cercado por alambres y espirales de púas.
Por más de cinco meses, Oaxaca fue escenario de un enfrentamiento político entre el gobernador Ruiz, del Partido de la Revolución Institucional (PRI), maestros disidentes y miembros de la APPO.
La crisis generó choques callejeros con un saldo de al menos 11 muertos y decenas de heridos, así como daños materiales aún no valuados. (DPA)


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