05 Noviembre 2006 Seguir en 
Moscú.- Rusia teme que tras la condena a muerte del ex dictador iraquí Saddam Hussein se agudicen los conflictos en Irak. Debe hacerse todo lo posible por evitar una nueva división de la sociedad iraquí, aseveró hoy el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia. Por otra parte, el proceso es una cuestión interna de Irak, añadió. "Un proceso judicial contra un ciudadano de cualquier país, independientemente de qué cargo haya ocupado, debe ser conducido y finalizado en forma independiente de influencias externas", sostuvo el portavoz Mijail Kamynin. Saddam Hussein, capturado por los soldados estadounidenses en diciembre de 2003 y sentenciado hoy a morir en la horca, fue un estrecho aliado de Rusia. (DPA)







