Una elección polarizada en Nicaragua

Los nicaragüenses elegirán hoy un nuevo presidente, en una votación que el continente mira con interés.

POR LA VUELTA. Ortega, el ex presidente sandinista. REUTER
POR LA VUELTA. Ortega, el ex presidente sandinista. REUTER
05 Noviembre 2006
Managua.- A pocas horas de que se abran las urnas para que los nicaragüenses elijan a sus autoridades para los próximos cinco años, crece la expectativa en todo el continente por el rumbo que podría tomar este país centroamericano a partir de enero.
Estados Unidos teme que la compulsa marque el retorno del sandinismo al poder. La alianza "Unida, Nicaragua Triunfa" que encabeza el sandinismo, postula al ex presidente Daniel Ortega (1980-85), el favorito en la contienda. Washington atacó con duras sanciones económicas y hasta financiando una contrarrevolución al gobierno del ex líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Segundo en las encuestas figura el ex banquero Eduardo Montealegre, el preferido de Washington y de las principales corporaciones económicas del país. Más abajo se hallan el también liberal José Rizo y el sandinista disidente Edmundo Jarquín. Ultimo y sin posibilidades, de acuerdo con las consultas al electorado, figura y el controvertido Edén Pastora, que fue primero dirigente sandinista y después contrarrevolucionario.

Las condiciones
El padrón incluye a unos 3, 6 millones de ciudadanos mayores de 16 años. Para evitar el ballottage, un candidato debe lograr el 40% de los votos o más del 35%, pero con 5 puntos porcentuales de ventaja sobre el segundo. Todo indica que habrá segunda vuelta y que detrás de Ortega quedará Montealegre, candidato de la Alianza Liberal -escindido del tradicional Partido Liberal Constitucional (PLC)-, aunque este dijo que dará la sorpresa. El ex vicepresidente Rizo, del gobernante PLC, usó en su campaña la férrea estructura partidaria, con fuerte peso en el campesinado. Por su parte, Jarquín pretende desde el Movimiento Reformador Sandinista (MRS) capitalizar el descontento con Ortega.

Consigna lógica
Pastora llega con una candidatura casi testimonial desde el Partido de Acción Democrática, con un discurso que se basó en las promesas de los aspirantes para reducir la pobreza y generar empleo. La consigna tiene su lógica, teniendo en cuenta que Nicaragua es el segundo país más pobre del continente, detrás de Haití. Más de la mitad de su población -hay quienes hablan del 70%- es pobre y las políticas liberales de las últimas décadas fueron nefastas. La estructura productiva es casi inexistente y el país sufre una permanente sangría de ciudadanos hacia el exterior. A esto se suman fuertes enfrentamientos internos y una grosera corrupción. (Télam-AFP-NA)

Más de mil observadores monitorean el proceso

Managua.- El presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, garantizó que el próximo presidente de Nicaragua tendrá legitimidad absoluta y total. "Tendríamos que estar confabuldados todos: observadores nacionales, internacionales, autoridades, para que no sea así", señaló.
Con la presencia de más de mil observadores extranjeros, estas elecciones serán las más vigiladas de la historia del país. El ex presidente estadounidense James Carter (1977-198) encabeza una delegación de 50 observadores del Centro Carter. Los ex mandatarios Alejandro Toledo, de Perú, y el argentino Raúl Alfonsín, colaborarán con los jefes de misión de un grupo de más 200 observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), que junto con el Centro Carter siempre participa en los comicios nicaragüenses desde 1990. (Télam)






Tamaño texto
Comentarios