04 Noviembre 2006 Seguir en 
Sao Paulo, Brasil.- El escritor portugués José Saramago le recomendó al presidente reelecto de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, que "no vaya todos los días a la cama con el Fondo Monetario Internacional (FMI)", en una entrevista que divulgó hoy el diario "O Estado de Sao Paulo".
"No discuto su derecho a apartarse de (el presidente de Venezuela) Hugo Chávez, ni de (el presidente de Bolivia) Evo Morales, pero me permito recomendarle que no vaya a la cama todos los días con el Fondo Monetario Internacional", afirmó Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, quien admitió que Lula era "su candidato" en los comicios de octubre.
"No preciso decir que Lula era mi candidato, pero tampoco preciso decir que espero, que exijo, mucho más de él en el nuevo mandato que comenzará ahora", manifestó el escritor. Asimismo, le pidió al presidente brasileño que "no se olvide de los problemas sociales de Brasil".
En referencia a los escándalos de corrupción que sacudieron al gobierno del ex sindicalista desde mediados del año pasado, protagonizados por sus correligionarios del Partido de los Trabajadores (PT), Saramago consideró que el presidente "debía tener los ojos cerrados" para no ver lo que sucedía en su partido.
"Lula ya debe haber percibido que el poder no solamente intoxica sino que ciega. Abra los ojos, presidente. Sobre todo, no permita que le cierren sus ojos. Era necesarios tenerlos cerrados para no ver lo que pasaba en el PT", alertó.
Saramago, quien publicará este mes su ensayo autobiográfico "Las Pequeñas Memorias", en el que narra pasajes de su vida de niño y adolescente, declina hablar de su vida adulta.
"Nunca escribiría una autobiografía de la persona adulta que soy. Creo que me sentiría ridículo y desistiría en la segunda página. A mí me interesa el niño que fui, el adolescente que comenzaba a ser, o sea, la persona en construcción. Me interesaba la ingenuidad frente al mundo, el no prevenir, la ausencia de ideas hechas. Y nada de esto es posible encontrar en un adulto", explica. (DPA)
"No discuto su derecho a apartarse de (el presidente de Venezuela) Hugo Chávez, ni de (el presidente de Bolivia) Evo Morales, pero me permito recomendarle que no vaya a la cama todos los días con el Fondo Monetario Internacional", afirmó Saramago, premio Nobel de Literatura en 1998, quien admitió que Lula era "su candidato" en los comicios de octubre.
"No preciso decir que Lula era mi candidato, pero tampoco preciso decir que espero, que exijo, mucho más de él en el nuevo mandato que comenzará ahora", manifestó el escritor. Asimismo, le pidió al presidente brasileño que "no se olvide de los problemas sociales de Brasil".
En referencia a los escándalos de corrupción que sacudieron al gobierno del ex sindicalista desde mediados del año pasado, protagonizados por sus correligionarios del Partido de los Trabajadores (PT), Saramago consideró que el presidente "debía tener los ojos cerrados" para no ver lo que sucedía en su partido.
"Lula ya debe haber percibido que el poder no solamente intoxica sino que ciega. Abra los ojos, presidente. Sobre todo, no permita que le cierren sus ojos. Era necesarios tenerlos cerrados para no ver lo que pasaba en el PT", alertó.
Saramago, quien publicará este mes su ensayo autobiográfico "Las Pequeñas Memorias", en el que narra pasajes de su vida de niño y adolescente, declina hablar de su vida adulta.
"Nunca escribiría una autobiografía de la persona adulta que soy. Creo que me sentiría ridículo y desistiría en la segunda página. A mí me interesa el niño que fui, el adolescente que comenzaba a ser, o sea, la persona en construcción. Me interesaba la ingenuidad frente al mundo, el no prevenir, la ausencia de ideas hechas. Y nada de esto es posible encontrar en un adulto", explica. (DPA)







