04 Noviembre 2006 Seguir en 
MONTEVIDEO.- Un comunicado especial sobre el muro entre Estados Unidos y México se agregará al compromiso sobre migración de la XVI cumbre Iberoamericana, que se inició ayer en Montevideo. Esta reúne a líderes de los 22 países iberoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay, Portugal, Principado de Andorra, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. De estos, Brasil, Cuba, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Perú, Venezuela y República Dominicana no están representados por sus respectivos mandatarios.
Una cifra notable de ausencias caracteriza la cumbre. El primer faltazo anunciado fue el del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, por cansancio postelectoral; el presidente interino cubano Raúl Castro, que por enfermedad de su hermano Fidel asumió al poder en la isla, envió a su vice Carlos Lage; el venezolano Hugo Chávez anunció a último momento que no acudirá porque debe atender la campaña electoral. A su vez, la reina Sofía no pudo acompañar al rey Juan Carlos de España por estar engripada.
Las rispideces
Uno de los temas espinosos que se abordará en la cumbre es el de la desigual migración en la región. Según una fuente diplomática uruguaya, el centro del problema es España, que tiene sus acuerdos migratorios dentro de la Unión Europa y es país receptor. España quiere una inmigración legal e integrada, dijo un vocero de Madrid, “para que los que lleguen de afuera lo hagan de manera legal y para que colaboren en el desarrollo de nuestra economía, como lo vienen haciendo, de manera ordenada”, indicó. (DPA)
BUENOS AIRES.- Los gobiernos latinoamericanos no deben esperar que el dinero que envían residentes en otros países a sus familiares reemplacen las políticas públicas para el desarrollo, advirtió el Banco Mundial. Dichas remesas han ayudado a los países de América latina a luchar contra la pobreza y a mejorar los indicadores de educación y salud en la región. “Son un motor para el desarrollo, pero en ningún caso pueden sustituir la aplicación de políticas nacionales sólidas en los países”, advierte no obstante el organismo en su informe “Cerca de casa”. Según Humberto López, coautor del estudio, a pesar de que las remesas son positivas sus efectos sobre la pobreza y la desigualdad son bastante modestos en la mayoría de los casos. Un punto de incremento de los envíos como porcentaje del PBI del país implica una reducción de la pobreza del 0,4%, indicó.
Entre 1991 y 2006, los flujos subieron un 1,6%, lo que impactó en una suba del 0,27% el crecimiento económico de las naciones de la región, dijo. En 2005, las remesas en América Latina y el Caribe sumaron casi U$S 48.500 millones. En términos de volumen, México es el mayor receptor del mundo, con unos U$S 22.000 millones al año; Colombia ocupa el noveno lugar con U$S 3.800 millones y Brasil el undécimo, con U$S 3.500 millones.
“Para aprovechar al máximo los beneficios, hay que mejorar el clima de negocios, incorporar a los emigrantes y a sus familias al sistema bancario y encarar la posible reducción en la oferta de mano de obra y sobrevaluación del tipo de cambio”, apuntó. (DyN)
Una cifra notable de ausencias caracteriza la cumbre. El primer faltazo anunciado fue el del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, por cansancio postelectoral; el presidente interino cubano Raúl Castro, que por enfermedad de su hermano Fidel asumió al poder en la isla, envió a su vice Carlos Lage; el venezolano Hugo Chávez anunció a último momento que no acudirá porque debe atender la campaña electoral. A su vez, la reina Sofía no pudo acompañar al rey Juan Carlos de España por estar engripada.
Las rispideces
Uno de los temas espinosos que se abordará en la cumbre es el de la desigual migración en la región. Según una fuente diplomática uruguaya, el centro del problema es España, que tiene sus acuerdos migratorios dentro de la Unión Europa y es país receptor. España quiere una inmigración legal e integrada, dijo un vocero de Madrid, “para que los que lleguen de afuera lo hagan de manera legal y para que colaboren en el desarrollo de nuestra economía, como lo vienen haciendo, de manera ordenada”, indicó. (DPA)
Los flujos de dinero en las políticas de desarrollo
BUENOS AIRES.- Los gobiernos latinoamericanos no deben esperar que el dinero que envían residentes en otros países a sus familiares reemplacen las políticas públicas para el desarrollo, advirtió el Banco Mundial. Dichas remesas han ayudado a los países de América latina a luchar contra la pobreza y a mejorar los indicadores de educación y salud en la región. “Son un motor para el desarrollo, pero en ningún caso pueden sustituir la aplicación de políticas nacionales sólidas en los países”, advierte no obstante el organismo en su informe “Cerca de casa”. Según Humberto López, coautor del estudio, a pesar de que las remesas son positivas sus efectos sobre la pobreza y la desigualdad son bastante modestos en la mayoría de los casos. Un punto de incremento de los envíos como porcentaje del PBI del país implica una reducción de la pobreza del 0,4%, indicó.
Entre 1991 y 2006, los flujos subieron un 1,6%, lo que impactó en una suba del 0,27% el crecimiento económico de las naciones de la región, dijo. En 2005, las remesas en América Latina y el Caribe sumaron casi U$S 48.500 millones. En términos de volumen, México es el mayor receptor del mundo, con unos U$S 22.000 millones al año; Colombia ocupa el noveno lugar con U$S 3.800 millones y Brasil el undécimo, con U$S 3.500 millones.
“Para aprovechar al máximo los beneficios, hay que mejorar el clima de negocios, incorporar a los emigrantes y a sus familias al sistema bancario y encarar la posible reducción en la oferta de mano de obra y sobrevaluación del tipo de cambio”, apuntó. (DyN)







