El presupuesto 2007 será la próxima batalla
Alperovich y Juri juegan una silenciosa partida de truco con cartas marcadas. Las encuestas siguen diciendo que ambos deben revalidar la fórmula el año que viene. Por Marcelo Aguaysol - Redacción LA GACETA.
06 Octubre 2006 Seguir en 
El número uno y el dos de la provincia se envían mensajes. Después de la sesión legislativa del lunes, la relación de José Alperovich con Fernando Juri no es ni será la misma. El gobernador dice que no está distanciado del vicegobernador, pero uno y otro se metieron, por separado, en un cono de silencio para no oír las interferencias.Uno y otro prometieron no hablar de política hasta abril; sin embargo, el mandatario volvió a postular a la primera dama, Beatriz Rojkés, como candidata a legisladora. Antes, seguidores de Juri empapelaron el centro con afiches que apuntan hacia 2007.
Ninguno de los dos está dispuesto a descongelar la relación que tejieron, por convicción y por conveniencia, durante los últimos años. Así, la distancia de la fórmula es mucho más larga que las 10 cuadras que separan a la Casa de Gobierno del despacho de Juri en la Legislatura. Sin embargo, los jeroglíficos del Presupuesto y las cifras de las encuestas los llevarán, inevitablemente, a reunirse más temprano que tarde.
Para cubrir los gastos de un año electoral, el proyecto de Presupuesto 2007 parte de la base de una cifra cercana a los $ 3.500 millones. Con el monto equivalente de lo que dispondrá el Gobierno durante 2007 se podría pagar toda la deuda pública, esa pesada mochila que porta toda gestión. En la sede de 25 de Mayo y San Martín sostienen que la iniciativa ya fue elaborada por el Ministerio de Economía, antes del viaje de Alperovich a Italia. El proyecto ni siquiera fue consensuado con miembros de la comisión de Hacienda de la Cámara, un trámite muy habitual en la relación interpoderes, previa a la elaboración y posterior tratamiento en el recinto.
El Ejecutivo repetiría la misma fotografía de este año respecto de la asignación de partidas presupuestarias a la Legislatura: $ 122,5 millones, incluyendo la ampliación autorizada el mes pasado. En la Casa de Gobierno especulan que ese dinero no le alcanzará a la Cámara para cubrir sus necesidades financieras hasta fines de año.
“No nos llevarán puestos”, contesta un envalentonado legislador ante las amenazas alperovichistas de cortar los víveres al Parlamento. En esa línea, los seguidores de Juri sostienen que después de la sesión del lunes el vicegobernador marcó la cancha y ahora tiene más fortaleza para negociar políticamente con el mandatario los temas que le interesan al Ejecutivo, incluyendo el Presupuesto. Más aún, recuerdan las atribuciones constitucionales de la Cámara para fijar su propio presupuesto. Precisamente, el artículo 67 de la Carta Magna acopla una cláusula fundamental para la autonomía legislativa: el Ejecutivo ya no puede vetar el presupuesto del Parlamento.
Por esa razón, y a sabiendas de que la partida puede ser insuficiente para cubrir todos los gastos, en la Legislatura no tienen temor a ponerse colorados frente al cada vez más abultado presupuesto de ese poder y al costo político que ello significa, con tal de tener un año de tranquilidad y las cifras en amarillo -y no en rojo fiscal-.
Las cartas están marcadas. Alperovich y Juri seguirán jugando al truco, especulando -con mentiras propias del juego- sobre el poderío de sus barajas para vencer al adversario de turno. Seguramente la sangre no llegará al río. Y los resultados de los sondeos que en estos días tendrán en sus manos los funcionarios dirán si la fórmula Alperovich-Juri sigue siendo la de mayor consenso.







