Cartas de lectores

02 Octubre 2006
MENHIRES
En la interesante nota relacionada con los menhires, del 24/9, leí que un lugareño contó un hecho extraordinario que le ocurrió cuando se trasladó un menhir en 1969. Eso me hizo evocar una experiencia vivida allá por 1967 bajando de los Nevados del Aconquija. A apenas dos kilómetros del puente sobre el río Cochuna, los integrantes más rezagados del grupo de andinistas del cual formaba parte, encontraron un pequeño menhir, de un metro de altura. El jefe de la expedición (profesor ya fallecido) decidió llevarlo para entregarlo al Museo Antropológico de la UNT; para su traslado habían fabricado una camilla con ramas. Lo llamativo fue esto: al llegar al camino, el jefe, con evidente tono de estar realmente sorprendido, contó que en cierto momento había sentido como que el menhir tiraba hacia atrás. Curiosamente, otro compañero y yo habíamos tenido la misma sensación cargando la camilla. Todavía me pregunto si la única explicación posible es que se trató nada más que de una simple sugestión. Dicho sea de paso: nunca he visto que se mencione a Cochuna como zona de emplazamiento de estas antiguas piedras talladas. Me quedó desde entonces esta idea: debe haber otros menhires similares al encontrado en dirección a la Ciudacita. ¿Será muy descabellada esta corazonada?n

José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S. M. de Tucumán


TRANSITO
La falta de educación y de respeto que nos caracteriza como pueblo, sumado al absoluto desconocimiento de las normas de circulación y de tránsito, forman en nuestra provincia un cóctel explosivo que da como resultado la cantidad impresionante de accidentes con pérdidas de vidas humanas perfectamente evitables. Si los conductores de vehículos tuviéramos más respeto por el prójimo y un conocimiento cabal de qué es lo que tenemos que hacer ante determinadas circunstancias, nuestra vida cotidiana sería más agradable y los accidentes se reducirían notablemente. El Gobierno nacional ha incrementado el presupuesto en la escalofriante suma de $ 2.000 millones por el solo hecho de estar en tiempo de elecciones. ¿Sería posible que una pequeña parte de ese dinero se destinara a una intensiva campaña publicitaria de educación cívica y vial, a fin de que aprendamos cómo conducir y conducirnos? Es imprescindible que aprendamos cuáles son las prioridades en las esquinas, cuáles los derechos del peatón, cuáles los derechos y las obligaciones de los que circulan por las avenidas y por las autopistas, ya sea en vehículo o a pie. Con una cuota de educación que brindara el Estado y un poco de respeto de nuestra parte, estoy seguro de que viviríamos más y mejor.

Héctor René Terán
San Martín 980
S. M. de Tucumán


CONSTITUCION
El propósito que establecieron los arquitectos de la primera Constitución escrita del mundo, en la que se basó  Alberdi  para  diseñar la nuestra (1853), fue: “...como primera condición, el elegir para gobernar a los hombres de mayor sabiduría de discernimiento, y de mayor virtud para perseguir el bien común. Segunda: el de tomar las precauciones más efectivas para mantenerlos virtuosos.”  (James Madison 1786). En nuestro sistema político, donde el bien común se ha tornado en el menos común, tanto Madison como Alberdi se equivocaron al no alertarnos de cómo evitar que lleguen al gobierno quienes carecen de estas virtudes y  si ellos accedieran al poder, sería  sólo  por fuera de  la Constitución. Es inconcebible que no se les ocurriera que para  gobernar se necesitaran Ley de Lemas o acople; bolsones; ignorar la separación de los poderes, el Consejo de la Magistratura y la Junta Electoral; constituyentes que pertenecieran al Ejecutivo; reelección ilimitada. Con esto dentro de la Constitución, desde 1853, tendríamos ahora un gobierno constitucional, y el Legislativo no necesitaría ser sello de goma automático.

Roberto W. Sehringer
rws27c@gmail.com

BUROCRACIA
En el Banco del Tucumán me demoran la entrega de la tarjeta de débito para cobrar mis haberes por cajero automático. Hace cuatro meses he solicitado ese documento, ya que la que tengo y que me fue entregada al comenzar esa forma de pago, estaba deteriorada. He reclamado por teléfono en dos oportunidades y hasta me apersoné siete veces en la sucursal de la calle Maipú 70 para realizar el trámite. Siempre buscaban en la computadora y la contestación era la misma: que la tiene el Correo para distribuirla. Cuando solicité el libro de quejas, una empleada me manifestó que ellos no lo tienen, lo que es lamentable, ya que sería una forma de mejorar el servicio que prestan. Espero que esto sea un llamado de atención para que mejore sustancialmente el servicio de atención al cliente.

Isabel Dulor
Av. Martín Berho 800
S. M. de Tucumán


SOLO PALABRAS
 Está bien que nuestro obispo haga sentir su voz y se preocupe por la cuestión social de Tucumán, aunque por este tema, desde 1968. hubo prelados que tuvieron actitudes dignas y valientes frente a tanta barbarie durante el proceso militar. En esa lista figuran Vicente Zaspe, arzobispo de Santa Fe; Jaime de Nevares, obispo de Neuquén; Jorge Novak, obispo de Quilmes; Miguel Hesayne, obispo de Viedma, y monseñor Enrique Angelelli, de La Rioja. En la reciente reunión en el Arzobispado, entre José Alperovich, Fernando Juri y Alfredo Dato, impulsada por monseñor Luis Villalba, se generaron grandes expectativas; pero las desilusiones tuvieron un efecto enorme, porque todavía no existe el menor indicio de respuestas positivas a los planteos hechos en esa oportunidad. Ese cónclave -estimo- fue en vano. Y todo lo que se dijo después son nada más que frases sueltas solamente cargadas de buenas intenciones, porque no ha alumbrado aún el compromiso de las partes reunidas por una respuesta plena y que tenga la esperanza de que se van a combatir las injusticias y las desigualdades sociales que nos agobian.

Juan Luis Frías
jlfrias02@hotmail.com.ar


DAÑOS IRREVERSIBLES
La crisis actual no afecta los ánimos políticos y pocos son los pensadores que la reconocen o que la investigan en profundidad. Pero la violencia crece al ritmo de la insensibilidad social, ya que nos abarca a todos y es sólo el destape de la saturación producida por las hipocresías imperantes, que castigan en lugar de conciliar, y embarullan en lugar de resolver. Muchos son los ejemplos; pero, en homenaje a los miles de niños que mueren sin esperanzas de futuro, sólo citaré el de los medios económicos, que generan daños irreversibles y envenenan el ecosistema, enriquecen a unos pocos y empobrecen más a la gente. A su sombra, el peligro atómico es una realidad latente que puede matar a millones de personas y destruir el mundo. Es necesario superar ese riesgo y comenzar a trabajar contra esa violencia que aniquila pueblos enteros y sume al mundo en la pobreza. No se debe volver a dar vuelta la cara a esa realidad. Porque ahora, una bomba atómica diez veces más destructiva que la de Hiroshima, cabe en una valija. Empieza a sonar la hora de acabar con la violencia económica, racial, religiosa, cultural, sexual y psicológica en todo el mundo. Pero también llega la hora más difícil: la de superar la violencia arraigada en nuestros corazones.

Javier Astigarraga
javastiga@arnet.com.ar

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en
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del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
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