29 Septiembre 2006 Seguir en 
Brasilia.- Además de elegir al presidente y a los gobernadores de los 26 Estados y del Distrito Federal, los brasileños renovarán el domingo el Congreso, la institución más afectada por los últimos escándalos. La ola de escepticismo hacia la clase política se inició el año pasado, cuando el PT fue acusado de pagar sobornos a legisladores para que apoyaran el gobierno en el Congreso. Sólo 3 de 19 legisladores acusados por una investigación legislativa perdieron sus mandatos. El Congreso analiza actualmente el desafuero de otros 70 legisladores acusados de participar en el desvío de recursos para la compra de ambulancias a precios sobrevaluados para los municipios.
Ambos escándalos salpicaron a los principales partidos políticos, lo que explica la creciente impopularidad del Congreso. Según una encuesta reciente, el Congreso es la institución con más bajo índice de credibilidad en Brasil: sólo un 11%. El desaliento de los brasileños con sus representantes desató este año una campaña que instaba a anular el voto para senador y diputado federal.
Coincidente con el sentimiento popular, los influyentes obispos católicos condenaron ayer la corrupción política y afirmaron que el gobierno no ha cumplido las expectativas. “Lo más triste es que en vez de debatir la elección, estemos hablando de corrupción”, dijo Antonio Celso de Queiros, vocero de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (DPA-Reuter)
Ambos escándalos salpicaron a los principales partidos políticos, lo que explica la creciente impopularidad del Congreso. Según una encuesta reciente, el Congreso es la institución con más bajo índice de credibilidad en Brasil: sólo un 11%. El desaliento de los brasileños con sus representantes desató este año una campaña que instaba a anular el voto para senador y diputado federal.
Coincidente con el sentimiento popular, los influyentes obispos católicos condenaron ayer la corrupción política y afirmaron que el gobierno no ha cumplido las expectativas. “Lo más triste es que en vez de debatir la elección, estemos hablando de corrupción”, dijo Antonio Celso de Queiros, vocero de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (DPA-Reuter)







