28 Septiembre 2006 Seguir en 
NACIONES UNIDAS.- Un reporte de Naciones Unidas (ONU) publicado el miércoles afirmó que la guerra en Irak proveyó a Al Qaeda con un centro de entrenamiento y con reclutas, reforzando un estudio de inteligencia estadounidense que acusa al conflicto de un surgimiento en el extremismo islámico.
El reporte, elaborado por expertos en terrorismo que trabajan para el Consejo de Seguridad de la ONU, sostiene que al Qaeda juega un papel central en la guerra en Irak, y que inspira el resurgimiento de los talibanes en Afganistán, a varios cientos de kilómetros de distancia.
El reporte indicó que la influencia de al Qaeda podría pronto menguar en Irak, citando las quejas de algunos combatientes que afirmaban estar descontentos por enterarse -cuando llegaban al país- de que tendrían que matar a sus compañeros musulmanes en vez de a guerreros extranjeros, o que podrían servir su causa solo como atacantes suicidas con bomba.
El estudio fue preparado por un grupo de expertos armado para monitorear la efectividad de las sanciones del Consejo de Seguridad impuestas contra los talibanes y al Qaeda poco después de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Una resolución del Consejo en el 2001 requiere que todos los 192 países miembros de la ONU congelen los activos y viajes de cualquier persona o grupo sospechosos de tener vínculos con al Qaeda o los talibanes, ex gobernantes de Afganistán, y prohibe que se les vendan armas.
El presidente estadounidense, George W. Bush, enfrentó fuertes críticas de sus enemigos políticos luego de que partes del Estimado de Inteligencia Nacional de Estados Unidos se filtraran esta semana y revelaran conclusiones de expertos que creen que los extremistas islámicos se están "incrementando tanto en número como en dispersión geográfica", debido a la guerra en Irak. (Reuters).
El reporte, elaborado por expertos en terrorismo que trabajan para el Consejo de Seguridad de la ONU, sostiene que al Qaeda juega un papel central en la guerra en Irak, y que inspira el resurgimiento de los talibanes en Afganistán, a varios cientos de kilómetros de distancia.
El reporte indicó que la influencia de al Qaeda podría pronto menguar en Irak, citando las quejas de algunos combatientes que afirmaban estar descontentos por enterarse -cuando llegaban al país- de que tendrían que matar a sus compañeros musulmanes en vez de a guerreros extranjeros, o que podrían servir su causa solo como atacantes suicidas con bomba.
El estudio fue preparado por un grupo de expertos armado para monitorear la efectividad de las sanciones del Consejo de Seguridad impuestas contra los talibanes y al Qaeda poco después de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Una resolución del Consejo en el 2001 requiere que todos los 192 países miembros de la ONU congelen los activos y viajes de cualquier persona o grupo sospechosos de tener vínculos con al Qaeda o los talibanes, ex gobernantes de Afganistán, y prohibe que se les vendan armas.
El presidente estadounidense, George W. Bush, enfrentó fuertes críticas de sus enemigos políticos luego de que partes del Estimado de Inteligencia Nacional de Estados Unidos se filtraran esta semana y revelaran conclusiones de expertos que creen que los extremistas islámicos se están "incrementando tanto en número como en dispersión geográfica", debido a la guerra en Irak. (Reuters).







