28 Septiembre 2006 Seguir en 
BERLIN.- La jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, criticó la cancelación de las funciones de la ópera “Idomeneo”, lo cual fue decidido por temor a ataques de fundamentalistas islámicos. La obra compuesta por Mozart incluye una escena en la que el rey Idomeneo exhibe las cabezas decapitadas de Poseidón, de Buda, de Jesucristo y de Mahoma, e iba a ser interpretada en la Deutsche Oper de Berlín.
“Debemos tener cuidado de no echarnos atrás cada vez más por miedo a radicales violentos”, dijo Merkel. “Autoimponerse límites sólo se justifica en el marco de un diálogo de culturas verdadero y completamente libre de violencia”, declaró. Por su parte, el ministro de Cultura, Bernd Neumann, consideró que si la preocupación ante posibles protestas conduce ya a la autocensura, entonces peligra la libertad de expresión.
La Deutsche Oper suspendió las funciones luego de que la Policía advirtió a las autoridades del teatro sobre un posible atentado por parte de grupos radicalizados islámicos. Hace unos meses, la publicación de una caricatura del profeta causó una oleada de furia en el mundo musulmán.
Este nuevo incidente marcó la I Conferencia Nacional Alemana sobre el Islam, organizada por el gobierno, que se desarrolla en Berlín. El objetivo del encuentro es dialogar con los dirigentes musulmanes acerca de una mejor integración de los tres millones de islámicos que residen en Alemania. El ministro del Interior, Wolfgang Schaeuble, afirmó que los dirigentes de diversas organizaciones islámicas que asisten a la conferencia expresaron su deseo de que la ópera pueda ser interpretada. “Nos alegraríamos que la Deutsche Oper pueda reponer esa escenificación que hace dos años se presentó y que fue muy controvertida, pero muy interesante. Hemos acordado que, si esto ocurre y conseguimos entradas, invitaré a los asistentes a la conferencia a una representación”, dijo. (Télam)
“Debemos tener cuidado de no echarnos atrás cada vez más por miedo a radicales violentos”, dijo Merkel. “Autoimponerse límites sólo se justifica en el marco de un diálogo de culturas verdadero y completamente libre de violencia”, declaró. Por su parte, el ministro de Cultura, Bernd Neumann, consideró que si la preocupación ante posibles protestas conduce ya a la autocensura, entonces peligra la libertad de expresión.
La Deutsche Oper suspendió las funciones luego de que la Policía advirtió a las autoridades del teatro sobre un posible atentado por parte de grupos radicalizados islámicos. Hace unos meses, la publicación de una caricatura del profeta causó una oleada de furia en el mundo musulmán.
Este nuevo incidente marcó la I Conferencia Nacional Alemana sobre el Islam, organizada por el gobierno, que se desarrolla en Berlín. El objetivo del encuentro es dialogar con los dirigentes musulmanes acerca de una mejor integración de los tres millones de islámicos que residen en Alemania. El ministro del Interior, Wolfgang Schaeuble, afirmó que los dirigentes de diversas organizaciones islámicas que asisten a la conferencia expresaron su deseo de que la ópera pueda ser interpretada. “Nos alegraríamos que la Deutsche Oper pueda reponer esa escenificación que hace dos años se presentó y que fue muy controvertida, pero muy interesante. Hemos acordado que, si esto ocurre y conseguimos entradas, invitaré a los asistentes a la conferencia a una representación”, dijo. (Télam)







