28 Septiembre 2006 Seguir en 
BRASILIA.- Los candidatos de la oposición usarán hoy, en el último debate televisivo de la campaña electoral, sus cartas decisivas, en un intento de revertir la clara ventaja del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, que el domingo buscará en las urnas la reelección. El mandatario lidera ampliamente la disputa, con alrededor del 50% de las preferencias, y todavía no confirmó su presencia en el último debate, organizado por la TV Globo.
Algunos de sus asesores temen que las tendencias de victoria en la primera vuelta puedan revertirse si Lula se convierte en blanco de ataques por parte del socialdemócrata Geraldo Alckmin y de la ex militante del Partido de los Trabajadores (PT) Heloísa Helena, que se postula a la presidencia por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Ambos endurecieron en los últimos días sus ataques a Lula y al PT.
Imagen negativa
Otros observadores opinan que si el nombre de Lula aparece en el programa en un atril vacío, la imagen puede causar una mala impresión a los que lo apoyan y restarle votos que son importantes para lograr la mayoría absoluta necesaria para ganar en la primera vuelta. Sucede que después del domingo arreciarán las denuncias contra dirigentes del PT involucrados en escándalos de corrupción, y ello derivará con seguridad en una desgastante campaña si Lula debe enfrentar una segunda ronda el 29.
El nuevo jefe de campaña del PT, Marco Aurelio García, dijo que el mandatario anunciará hoy si intervendrá en el debate o si participará en el mitin de cierre de campaña, que se realizará en la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo, donde inició su vida como líder sindical metalúrgico. El debate, cuya audiencia se prevé en 40 millones de personas -casi un tercio de los 126 millones de electores- representa para Alckmin, ubicado segundo en los sondeos, la última oportunidad de intentar sacar provecho del escándalo que sacude desde hace dos semanas al PT.
Una jueza federal ordenó ayer la prisión preventiva de seis militantes de este partido -entre ellos, Freud Godoy, un ex asesor del mandatario-, acusados de intentar comprar un dossier en el que -se supone- se prueban actos de corrupción de Alckmin y del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) a la gobernación de San Pablo, José Serra.
Alckmin, que según las últimas encuestas tiene alrededor del 25% de la intención de voto, acusó a Lula de demorar las investigaciones policiales y de no revelar el origen de los U$S 800.000 que iban a ser utilizados en la compra del dossier, y de mantener en el gobierno a “una sofisticada organización criminal”.
Con un discurso mucho más duro, Helena, que fue expulsada del PT en 2004 y marcha tercera en la disputa electoral, con un 9% de preferencia, acusa al gobierno de practicar el “bandidismo político”.
El domingo, 126 millones de brasileños elegirán presidente y gobernadores de 26 Estados y del Distrito Federal. Además, se renovarán la Cámara Baja y las Asambleas Legislativas de todos los Estados, y un tercio de los integrantes del Senado. (DPA)
Algunos de sus asesores temen que las tendencias de victoria en la primera vuelta puedan revertirse si Lula se convierte en blanco de ataques por parte del socialdemócrata Geraldo Alckmin y de la ex militante del Partido de los Trabajadores (PT) Heloísa Helena, que se postula a la presidencia por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Ambos endurecieron en los últimos días sus ataques a Lula y al PT.
Imagen negativa
Otros observadores opinan que si el nombre de Lula aparece en el programa en un atril vacío, la imagen puede causar una mala impresión a los que lo apoyan y restarle votos que son importantes para lograr la mayoría absoluta necesaria para ganar en la primera vuelta. Sucede que después del domingo arreciarán las denuncias contra dirigentes del PT involucrados en escándalos de corrupción, y ello derivará con seguridad en una desgastante campaña si Lula debe enfrentar una segunda ronda el 29.
El nuevo jefe de campaña del PT, Marco Aurelio García, dijo que el mandatario anunciará hoy si intervendrá en el debate o si participará en el mitin de cierre de campaña, que se realizará en la ciudad industrial de Sao Bernardo do Campo, donde inició su vida como líder sindical metalúrgico. El debate, cuya audiencia se prevé en 40 millones de personas -casi un tercio de los 126 millones de electores- representa para Alckmin, ubicado segundo en los sondeos, la última oportunidad de intentar sacar provecho del escándalo que sacude desde hace dos semanas al PT.
Una jueza federal ordenó ayer la prisión preventiva de seis militantes de este partido -entre ellos, Freud Godoy, un ex asesor del mandatario-, acusados de intentar comprar un dossier en el que -se supone- se prueban actos de corrupción de Alckmin y del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) a la gobernación de San Pablo, José Serra.
Alckmin, que según las últimas encuestas tiene alrededor del 25% de la intención de voto, acusó a Lula de demorar las investigaciones policiales y de no revelar el origen de los U$S 800.000 que iban a ser utilizados en la compra del dossier, y de mantener en el gobierno a “una sofisticada organización criminal”.
Con un discurso mucho más duro, Helena, que fue expulsada del PT en 2004 y marcha tercera en la disputa electoral, con un 9% de preferencia, acusa al gobierno de practicar el “bandidismo político”.
El domingo, 126 millones de brasileños elegirán presidente y gobernadores de 26 Estados y del Distrito Federal. Además, se renovarán la Cámara Baja y las Asambleas Legislativas de todos los Estados, y un tercio de los integrantes del Senado. (DPA)







