La Justicia dispone de pocas pistas del asesino de Paulina

La familia de la joven volvió a cargar contra César Soto, que rechaza las imputaciones. El fiscal todavía espera que le remitan informes considerados muy importantes. La versión de un presunto testigo.

PERMANENTE RECLAMO. La foto de Paulina encabeza todos los martes las marchas en plaza Independencia. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
PERMANENTE RECLAMO. La foto de Paulina encabeza todos los martes las marchas en plaza Independencia. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
26 Septiembre 2006
Ya pasaron siete meses, pero la resolución del caso aún no se vislumbra. Hoy se cumplen 212 días de la desaparición de Paulina Lebbos, la joven estudiante de 26 años que fue vista por última vez el 26 de febrero, cuando salía de un bar en la zona del Abasto. Su cuerpo apareció casi dos semanas después, el 11 de marzo, en un zanjón ubicado a la vera de la ruta 341, en Tapia.
En las últimas semanas el fiscal Carlos Albaca, quien tiene a cargo la investigación desde el 21 de abril, estuvo tomando declaraciones entre el entorno de César Soto, novio de Paulina, padre de su hija y uno de los querellantes de la causa. Lo que el fiscal trata de certificar son las denuncias que realizó la madre de Paulina, Rosa Racedo, quien aseguró que Soto sabía lo que había pasado, y pidió que se lo detenga. El otro querellante en la causa, Alberto Lebbos, el padre de Paulina, por su parte, obtuvo la transcripción de los números de teléfono desde los que se entablaron comunicaciones con el de su hija, días antes, el mismo día de la desaparición y hasta algunas horas después de que se la vio con vida por última vez. Según él, en ese listado pueden advertirse que varios de los allegados a Soto y él mismo llamaron a Paulina, cuando, dijo, antes lo habían desmentido.

Cruce telefónico
Lo que el fiscal Albaca está esperando ahora, y que realmente puede ser clave para la prosecución de la causa, es el cruce de llamadas telefónicas que está realizando personal especializado de la Policía Federal. Del informe que le remitan, Albaca podrá conocer si personas que cuando declararon dijeron no conocerse mantuvieron en realidad comunicaciones telefónicas entre sí.
Según trascendió, la Justicia habría recibido nuevos datos aportados por un posible testigo del ataque que sufrió la joven, y sobre la base de esa hipótesis se está trabajando. Esta persona habría dicho que Paulina estuvo en una fiesta con hombres y mujeres de su entorno, aunque aún no dio mayores especificaciones.
César Soto, en tanto, rechazó todas las sospechas sobre su persona, aunque aseguró que no tiene problemas de que lo investiguen. "Tengo problemas laborales, no consigo que alguien me dé trabajo por todo lo que pasó, pero no me importa. Lo único que quiero es saber quién mató a Paulina. Que se conozca toda la verdad", aseguró el joven.



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