Con promesas de alta renta

El viaje del primer mandatario a tierras norteamericanas fue más positivo que lo que se preveía. Un índice muestra que ya van 50 meses continuos de crecimiento. Por Angel Anaya - Columnista.

23 Septiembre 2006
BUENOS AIRES.- Aunque habrá de esperarse el lento resultado de su siembra de confianza y seguridad jurídica, la gira de Kirchner y su numerosísima comitiva a la plaza del capitalismo mundial ha sido más positiva de lo previsto y muy diferenciada del grotesco perfil del comprometedor amigo Chávez. El concepto esencial en ese sentido se produjo en el Consejo de las Américas ante cerca de 300 empresarios y consejeros de inversiones: habrá controles de capitales especulativos, dijo el Presidente, pero no de los destinados a inversiones. Ya antes había prometido que la rentabilidad de las inversiones figurará entre las más elevadas. La relación entre la tasas de rentabilidad y de confianza para el largo plazo es la clave que regula el sensible mecanismo de la economía de mercado y, en ese sentido, el caso argentino es hoy muy semejante al de la década de los 90, como más de un interlocutor presidencial se encargó de recordar como advertencia en el Consejo de las Américas. A las primeras privatizaciones del menemismo se les imputaron altos costos, hoy calificados de desastres del pasado, pero se pierde de vista que la Argentina cargada con una pesada mochila de irregularidades y desconfianzas, y con empresas públicas en virtuales colapsos y degradación, tenía tasas de alto riesgo. Algo semejante en buena medida ocurre ahora por causa de la crisis y sus contradictorios manejos y, en consecuencia, la rentabilidad asegurada por Kirchner también debe ser bastante más elevada que la prometida no hace mucho. El hombre, se dice, es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Siempre hay más poder
Antes de regresar a Buenos Aires, Kirchner dio órdenes para distribuir entre los interlocutores de su itinerario el informe del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), donde se registran 50 meses continuados de crecimiento a niveles y previsiones superiores a la mayoría de los diagnósticos de analistas independientes. Sin embargo, ese panorama consumado no ha podido disimular que la rauda marcha de la economía muestra en el sector fiscal la sombra de superpoderes permanentes no confiables, sin los necesarios controles de los poderes legislativo y judicial. Y no parece que esas concesiones estuvieran ya completadas, pues en el proyecto de Presupuesto que acaba de llegar al Congreso, se incluyen nuevas facultades para el superministro Alberto Fernández sobre administración discrecional de recursos. En los días inmediatos, la ministra Felisa Miceli deberá explicar las concesiones en ciernes cuando concurra a explicar el proyecto con cerca de 200 carpetas que todavía no remitió, precisamente, el jefe del Gabinete. Morosidad que ha provocado quejas entre la oposición, que invoca falta de tiempo para el análisis necesario. (Sucursal Buenos Aires)


Tamaño texto
Comentarios