La rentabilidad es la que manda en el campo

Las actividades productivas de la provincia se expanden o se contraen sólo en función de precios y rentabilidades. En general, no hay una planificación.

SECTOR EN CONTRACCION. La citricultura es un ejemplo de actividad que creció mucho y que hoy sufre los efectos de esta expansión.(ARCHIVO LA GACETA)
SECTOR EN CONTRACCION. La citricultura es un ejemplo de actividad que creció mucho y que hoy sufre los efectos de esta expansión.(ARCHIVO LA GACETA)
24 Septiembre 2006
Las actividades productivas de Tucumán se encuentran en un punto de inflexión, con cambios notables similares a los ocurridos al inicio de la década del 90, cuando se produjo una importante expansión de la citricultura en detrimento, fundamentalmente, del área cultivada con caña de azúcar. Hoy, el otrora escenario favorable del limón ha cambiado radicalmente, y mejoraron las perspectivas del sector azucarero, y la anterior tendencia se revirtió. En el proceso, la soja se convirtió en el cultivo con mayor extensión en la provincia, y crece sin pausas -y sin control- el área sembrada con arándanos.
Parece oportuno, entonces, en este escenario, evaluar el rumbo de las actividades productivas, que marcan a fuego la economía de la provincia.
¿Adónde va el campo tucumano? ¿Tiene una estrategia de crecimiento? ¿O los productores toman decisiones coyunturales, a veces, sin advertir determinados riesgos? ¿Qué rol debería tener el Estado?
"El Estado debería hacer como en Chile, donde funcionan organismos comerciales que, mediante técnicas de evaluación, permiten formular estimaciones a largo plazo. Aconsejan más allá de las demandas de los mercados", señaló el citricultor Enrique Prado, ex presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC). Según este dirigente, un análisis exhaustivo de las posibilidades futuras de los sectores productivos hubiera ayudado a visualizar la crisis por sobreproducción que hoy vive la citricultura de nuestra provincia, y a prevenir una situación similar en la que podría caer el arándano. "A los gobiernos no les preocupan estos temas, porque estiman que son situaciones estrictamente empresarias, lo que en parte es cierto. El tema es que somos buenos contribuyentes del Estado cuando las cosas van bien, pero también de alguna forma le trasladamos la crisis cuando las cosas salen mal, como ahora", resumió Prado.
El productor cañero y legislador por FR Ramón Sierra Morales reveló que hace un par de décadas, en medio de una crisis azucarera se comenzaron a plantar limoneros y a establecerse campos para el cultivo de papa primicia. "Hoy en el país hay papa todo el año, y este cultivo dejó de ser negocio. Ahora, la tendencia en la zona oeste de la provincia es a pasar campos con limones a caña, porque son buenas las perspectivas del azúcar y del alcohol; incluso, la caña le gana espacios a la soja", evidenció. Añadió que un gran citricultor tucumano sembró 1.000 hectáreas con caña.
"En general, los productores se enteran por comentarios sobre la situación de las actividades. En el sector azucarero, los industriales suelen dar pautas sobre lo que puede ocurrir, y luego eso se comenta. También el INTA algo sugiere, pero se actúa principalmente en función de la situación de cada actividad", reveló Sierra Morales. Opinó que el Estado debería informar sobre las perspectivas de las actividades productivas o establecer algunas regulaciones sobre las expansiones o contracciones de los sectores, para evitar posteriores situaciones contraproducentes. "El problema es que no se presta demasiada atención a las recomendaciones", admitió el cañero.
Otro cultivo que mostró un notable crecimiento en los últimos años fue la soja, que hoy se desarrolla en una superficie de unas 270.000 hectáreas en la provincia. "La expansión de la soja vino de la mano de una coyuntura de buenos precios y de un importante avance en la tecnología, que incluyó la siembra directa y nuevas variedades que se adaptaron a esta zona", explicó el vicepresidente segundo de la Sociedad Rural de Tucumán, Juan Paz Posse.
En su proceso expansivo, la soja ocupó terrenos de varios cultivos, y también restó espacios a la ganadería, que hoy vuelve a contraerse, en especial a partir de políticas nacionales consideradas desacertadas por los productores, como la prohibición de exportar carne para controlar la inflación en el país.
"Hoy, la soja ya no tiene espacios para avanzar en Tucumán, pero sí lo hace en las provincias vecinas. Sin embargo, el cultivo comenzó a ceder posiciones este año frente a la caña", subrayó Paz Posse. Dijo que suele no haber una planificación estratégica en esta modificación en el rubro productivo, que viene impulsada especialmente por los industriales azucareros, que tientan a los pequeños o medianos sojeros a que se pasen a la producción de caña. "Les dan los insumos y la materia prima, y se van al otro sector al menos durante seis años", agregó.
Gustavo Grobocopatel, con más de 80.000 hectáreas sembradas, es el mayor productor de soja del país . Es también presidente de Bioceres, una empresa de biotecnología dedicada a la investigación y mejora genética de los diversos cultivos. Precisamente, anticipó que desde Bioceres trabajan para mejorar las plantas para que puedan resistir la sequía. En esta investigación colabora la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc). "Queremos una biotecnología que nos permita llegar a los biocombustibles y a los bioplásticos. Y a partir de estos poder fabricar cualquier cosa, hasta carrocerías de autos a partir de la soja", propuso.

El agro sigue un proceso natural
"La rentabilidad del producto domina los procesos productivos en todo el mundo, que puede modificarse según circunstancias, o porque crecen los costos o porque se ganan o se pierden mercados", comentó el investigador Jorge Scandaliaris. Dejó en claro que se trata de un proceso natural que no es diferente a lo que ocurre en el mundo.
"Eso va generando situaciones que muchas veces terminan con sobreofertas en la industria azucarera o en el citrus. Lo que ocurre es que estos cultivos demandan inversiones a largo plazo, entre 20 y 30 años, con un capital importante invertido el primer año", indicó.Comentó que hace unas tres décadas en Tucumán había muy poco limón. "Se decía que no se debían implantar más árboles, porque ya estaba sobreofertado, y había sólo 5.000 hectáreas con cítricos. La realidad es que hoy tenemos 40.000 hectáreas. Si hace 30 años hubiéramos escuchado a los que decían que no debía crecer la citricultura, habríamos perdido la posibilidad de incorporar un gran cantidad de divisas al país y de beneficiar a los productores", dijo.
Opinó que es muy difícil saber exactamente cómo se van a mover los mercados. "El mundo es cambiante, y aparecen nuevos mercados, nuevos escenarios productivos. Así que, aunque la situación de la citricultura es grave y lamentable, creo que esto en dos años se volverá a equilibrar", vaticinó.
Reconoció que muchos productores se lanzaron a plantar caña este año por una cuestión relacionada estrictamente con la rentabilidad del producto. "El que se expandió lo hizo porque hizo cálculos o porque vio que su vecino ganó dinero con esto. Eso está basado en la situación momentánea que tiene hoy la caña de azúcar", recalcó.
Dejó en claro, sin embargo, que si se analiza la expansión desde el punto de vista estrictamente azucarero "esto puede ser una complicación, porque cuando se tomaron muchas decisiones de incorporar cultivos de caña a Tucumán, se hizo cuando el azúcar estaba con valores superiores a 17 centavos de dólar la libra, lo que es un precio muy bueno, excelente, y hoy está a un poco más de 12 centavos"."Pero si se hace con perspectivas energéticas de largo plazo, puede ser interesante", concluyó Scandaliaris.

Ricardo Peluffo / Tabaco
Los tabacaleros de Tucumán comparten algunos de los aspectos de la producción con el Gobierno. Aseguran que eso es de gran ayuda para ellos y para la regulación de la actividad, que además tiene el apoyo del Fondo Especial del Tabaco (FET). "Nosotros nos manejamos con el Gobierno por la Unidad Ejecutora, que presiden el Gobierno y las tres instituciones tabacaleras de la provincia. Ahí se debaten las necesidades del sector, se otorga el apoyo crediticio y se realiza la distribución de los planes a ejecutarse en cada campaña", explicó Ricardo Peluffo, presidente de la Unión de Tabacaleros de Tucumán (UTT). Agregó que la acción conjunta que vienen desarrollando con la actual administración provincial les permitió mantener en pie a muchos productores minifundistas. Peluffo explicó que, ante la proliferación de las leyes antitabaco y ante la caída del consumo, también trabajan con el Gobierno en la reconversión o en la diversificación del sector. "Pero esto es muy difícil, porque algunos productores tienen tabaco en una o dos hectáreas y es imposible tener otro cultivo rentable en un espacio tan reducido", resaltó. En ese sentido, dijo que están buscando poder llegar a nuevos mercados para que la actividad siga en pie.

José Jalil / arándano
"Nosotros nos manejamos solos. Es una actividad totalmente privada", afirma, sin dudar, el productor de arándano José Jalil. Jalil especificó que en la búsqueda de mejorar la producción, los asociados al gremio de arandaneros firmaron un convenio con la Facultad de Agronomía de la UNT. "Tenemos un presupuesto que cubrir a la Facultad para que nos atienda y nos dé asesoramiento. Es algo que se está haciendo con mucha eficiencia", explica.
"Particularmente nosotros estamos investigando en todo lo atinente al cultivo, en su nutrición y en su fisiología. Es absolutamente privada toda la investigación que se está haciendo. Respecto al manejo que le damos a la producción, estamos certificando empaque y cultivo. Con esto vamos a llegar a los mercados más exigentes, particularmente a Inglaterra", afirma.
Jalil resaltó que desde el sector se está trabajando con mucha responsabilidad. "Hay muchos productores que se sumarán a la exportación este año. Otros tendrán que adaptarse a las exigencias que imponen los países del primer mundo. Pero bajo ningún punto de vista estamos de acuerdo en que se pongan límites de hectáreas a cultivar porque todos tenemos el mismo derecho de hacerlo", dijo.