05 Septiembre 2006 Seguir en 
El desarrollo armónico de las economías regionales es la materia pendiente de un país que crece a un ritmo del 9% anual. Aún más, la falta de energía pone en peligro aquel crecimiento económico. "Es imposible desarrollar una región sin infraestructura energética y de transporte. Por eso, creo que el del Norte Grande es el proyecto más importante para el desarrollo regional que se aprobó y se hará en la Argentina", señala Daniel Oliveira, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo en el país.
El ejecutivo brasileño vino a la provincia para estudiar la posibilidad de que el organismo le otorgue un préstamo directo a la provincia. En una charla con LA GACETA, Oliveira reconoció que Tucumán puede acceder a un crédito directo del BID.
-¿Hay posibilidades de financiar obras en Tucumán?
-Es el motivo de mi visita. Tenemos préstamos otorgados a otras provincias (Salta, Córdoba, Río Negro y Mendoza; y está muy avanzado otro para San Juan). Entonces, ¿por qué no a Tucumán? Hay un abanico de líneas, tanto para infraestructura como para la parte social, turística o modernización del Estado. Pero el crédito dependerá de las prioridades que tenga el Gobierno. El BID no es un banco comercial, sino una banca de desarrollo. Esto significa que, al final del día, lo que importa no es sólo la plata, sino el efecto sobre el desarrollo.
-¿La idea es que el financiamiento contribuya a bajar los altos indicadores socioeconómicos?
-Acá hay un enorme potencial. Una provincia chiquita como Tucumán tiene de todo: un sector muy desarrollado, como la caña de azúcar; los limones; el turismo; la industria; una atracción cultural muy grande y una universidad que atrae a estudiantes no sólo de otras provincias, sino también de otros países. Tucumán es una provincia rica y creo que esta es la oportunidad para compensar los indicadores, dotando al NOA y al NEA de infraestructura para crecer rápidamente y disminuir la brecha con otras zonas del país.
-Para otorgar un préstamo, mucho tiene que ver la solvencia fiscal de la provincia...
-Ese es el punto que siempre mira el BID para financiar a una provincia. Aunque existan garantías de la Nación, el BID mira con mucho cuidado si la provincia está en condiciones de hacer el repago del crédito. Creo que, en los últimos años, la situación fiscal de Tucumán ha mejorado. Antes de seguir adelante con el préstamo, pedimos informes al Ministerio de Economía de la Nación. Y todas las indicaciones que tenemos desde esa área es que Tucumán puede ser sujeto de crédito.
-Hace poco, el directorio del BID aprobó el préstamo de U$S 580 millones para el Norte Grande, ¿habrá más fondos?
-Ese monto es parte del proyecto para obras que permitan cerrar el anillo energético en las nueve provincias de la región, con una línea de transmisión energética de 500 kw. Hay una contrapartida de la Nación (U$S 145 millones). Pero este proyecto comprende caminos, obras de saneamiento y de recursos hídricos por más de U$S 1.000 millones. Lo que convinimos con la Nación es dividir el plan Norte Grande en varios proyectos, de tal modo que no se atrasen. Creo que este es el primer proyecto regional de desarrollo más importante que se hace en la Argentina. Y, desde el BID, estamos contribuyendo a la reparación histórica que, según el presidente (Néstor) Kirchner, se les debe a las provincias del norte.
-¿Cuáles son las perspectivas económicas para el país?
-Lo que es importante decir, antes, es que la Argentina sorprendió a todos con el crecimiento de los últimos tres años y medio, cosa que no pasó en otros países con crisis muy graves. Creo que este año continuará en esea senda y son buenas las proyecciones para los próximos. Yo llegué al país durante la crisis y quedé impresionado de cómo cambió la Argentina en los tres años que estoy en este país.
Después de la cesación de pagos (default) transitoria de sus títulos internacionales, Tucumán quedó mal parado ante el mundo financiero. Tras la reestructuración de los Eurobonos, el Gobierno se propuso retornar al mercado de capitales y demostrar que hoy tiene posibilidades de honrar sus compromisos.
En esa empresa se embarcó el Ejecutivo que, por un lado explora los préstamos directos del Banco Mundial (BM) y, por otro, el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, ratificó ayer ante el representante en el país del BID, Daniel Oliveira, la intención del Gobierno de acceder a financiamiento para obras de infraestructura por un monto cercano a los U$S 100 millones. Lo hizo durante una reunión realizada en Casa de Gobierno y de la que también participaron el secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin; el titular de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP), José Marcos Bulacio, y por el vicepresidente del Ente Tucumán Turismo, Humberto Neme.
El ministro de Economía dijo ayer a LA GACETA que el PE está dispuesto a presentar proyectos vinculados con la reparación de la red vial, para ampliar la red cloacal y sanitaria, y para desarrollar el turismo. Oliveira contestó a la comitiva provincial que en octubre enviará a una misión de técnicos para que identifiquen la viabilidad de los proyectos.
El ejecutivo brasileño vino a la provincia para estudiar la posibilidad de que el organismo le otorgue un préstamo directo a la provincia. En una charla con LA GACETA, Oliveira reconoció que Tucumán puede acceder a un crédito directo del BID.
-¿Hay posibilidades de financiar obras en Tucumán?
-Es el motivo de mi visita. Tenemos préstamos otorgados a otras provincias (Salta, Córdoba, Río Negro y Mendoza; y está muy avanzado otro para San Juan). Entonces, ¿por qué no a Tucumán? Hay un abanico de líneas, tanto para infraestructura como para la parte social, turística o modernización del Estado. Pero el crédito dependerá de las prioridades que tenga el Gobierno. El BID no es un banco comercial, sino una banca de desarrollo. Esto significa que, al final del día, lo que importa no es sólo la plata, sino el efecto sobre el desarrollo.
-¿La idea es que el financiamiento contribuya a bajar los altos indicadores socioeconómicos?
-Acá hay un enorme potencial. Una provincia chiquita como Tucumán tiene de todo: un sector muy desarrollado, como la caña de azúcar; los limones; el turismo; la industria; una atracción cultural muy grande y una universidad que atrae a estudiantes no sólo de otras provincias, sino también de otros países. Tucumán es una provincia rica y creo que esta es la oportunidad para compensar los indicadores, dotando al NOA y al NEA de infraestructura para crecer rápidamente y disminuir la brecha con otras zonas del país.
-Para otorgar un préstamo, mucho tiene que ver la solvencia fiscal de la provincia...
-Ese es el punto que siempre mira el BID para financiar a una provincia. Aunque existan garantías de la Nación, el BID mira con mucho cuidado si la provincia está en condiciones de hacer el repago del crédito. Creo que, en los últimos años, la situación fiscal de Tucumán ha mejorado. Antes de seguir adelante con el préstamo, pedimos informes al Ministerio de Economía de la Nación. Y todas las indicaciones que tenemos desde esa área es que Tucumán puede ser sujeto de crédito.
-Hace poco, el directorio del BID aprobó el préstamo de U$S 580 millones para el Norte Grande, ¿habrá más fondos?
-Ese monto es parte del proyecto para obras que permitan cerrar el anillo energético en las nueve provincias de la región, con una línea de transmisión energética de 500 kw. Hay una contrapartida de la Nación (U$S 145 millones). Pero este proyecto comprende caminos, obras de saneamiento y de recursos hídricos por más de U$S 1.000 millones. Lo que convinimos con la Nación es dividir el plan Norte Grande en varios proyectos, de tal modo que no se atrasen. Creo que este es el primer proyecto regional de desarrollo más importante que se hace en la Argentina. Y, desde el BID, estamos contribuyendo a la reparación histórica que, según el presidente (Néstor) Kirchner, se les debe a las provincias del norte.
-¿Cuáles son las perspectivas económicas para el país?
-Lo que es importante decir, antes, es que la Argentina sorprendió a todos con el crecimiento de los últimos tres años y medio, cosa que no pasó en otros países con crisis muy graves. Creo que este año continuará en esea senda y son buenas las proyecciones para los próximos. Yo llegué al país durante la crisis y quedé impresionado de cómo cambió la Argentina en los tres años que estoy en este país.
Para qué quiere el préstamo el Ejecutivo
Después de la cesación de pagos (default) transitoria de sus títulos internacionales, Tucumán quedó mal parado ante el mundo financiero. Tras la reestructuración de los Eurobonos, el Gobierno se propuso retornar al mercado de capitales y demostrar que hoy tiene posibilidades de honrar sus compromisos.
En esa empresa se embarcó el Ejecutivo que, por un lado explora los préstamos directos del Banco Mundial (BM) y, por otro, el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, ratificó ayer ante el representante en el país del BID, Daniel Oliveira, la intención del Gobierno de acceder a financiamiento para obras de infraestructura por un monto cercano a los U$S 100 millones. Lo hizo durante una reunión realizada en Casa de Gobierno y de la que también participaron el secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin; el titular de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP), José Marcos Bulacio, y por el vicepresidente del Ente Tucumán Turismo, Humberto Neme.
El ministro de Economía dijo ayer a LA GACETA que el PE está dispuesto a presentar proyectos vinculados con la reparación de la red vial, para ampliar la red cloacal y sanitaria, y para desarrollar el turismo. Oliveira contestó a la comitiva provincial que en octubre enviará a una misión de técnicos para que identifiquen la viabilidad de los proyectos.
LOS PROYECTOS DEL ORGANISMO
La cartera de créditos del BID hasta 2008 superará los U$S 5.000 millones, según el representante en la Argentina.
Para el largo plazo, prevé habilitar U$S 1.000 millones para el Programa de Mejoramiento Barrial (Promeba).
El organismo contribuye al financiamiento del Plan Familias con un total de U$S 700 millones.
Según Daniel Oliveira, el BID contribuye con U$$ 600 millones para que, a través del Ministerio de Educación, se construyan escuelas, se otorguen becas y se donen libros.
Para el largo plazo, prevé habilitar U$S 1.000 millones para el Programa de Mejoramiento Barrial (Promeba).
El organismo contribuye al financiamiento del Plan Familias con un total de U$S 700 millones.
Según Daniel Oliveira, el BID contribuye con U$$ 600 millones para que, a través del Ministerio de Educación, se construyan escuelas, se otorguen becas y se donen libros.







