"Cuán natural sería si el primer ministro libanés respondiera a los varios pedidos que le he comunicado a través de diferentes personas para sentarnos juntos, estrechar las manos (...) y terminar de una vez por todas con las hostilidades, el fanatismo y el odio que parte de este país siente hacia nosotros", remarcó el primer ministro israelí.
Olmert, cuyo gobierno asumió en mayo, no señaló cuándo se habían realizado los intentos de acercamiento para la paz, durante una ceremonia de apertura del año escolar en Israel, en Maalot-Tarshiha, una ciudad en el norte impactada por decenas de misiles durante los 34 días de combates con la guerrilla libanesa de Hezbollah, que terminaron con un cese al fuego el 14 de agosto.
El comunicado de la oficina de Siniora dijo: "nadie transmitió tales invitaciones. Son rechazadas antes de llegar". "Lo que se requiere de Israel es que (...) se retire del territorio libanés que ocupó y de las Granjas de Shebaa, y que detenga la violación de resolución (de tregua de la ONU) terminando con su bloqueo injustificado al Líbano", añadió.
Agrega el comunicado que el Líbano será el último Estado en firmar la paz con Israel y que ello sólo ocurrirá bajo la iniciativa de paz de los países árabes.
El primer ministro libanés aludía a una iniciativa de 2002, que ofrece la paz y normalización de las relaciones de los países árabes con Israel en correspondencia con la devolución de todas las tierras capturadas en la guerra árabe-israelí de 1967, la formación de un Estado palestino y la solución del problema de los refugiados palestinos. Unos 1.200 libaneses y 157 israelíes murieron en los recientes combates; y los ataques del Estado judío causaron un enorme daño en el sur del Líbano y zonas de Beirut. Hezbollah, por su lado, disparó cerca de 4.000 cohetes sobre el norte de Israel, causando daños en numerosas ciudades y poblados.
Por su lado, los diputados libaneses continuaron ayer una protesta en el Parlamento contra el bloqueo aéreo, marítimo y terrestre impuesto por Israel, mientras que Irán prometió colaborar para la paz en Líbano, pero manifestó que se opone al desarme del movimiento chiíta Hezbollah.
La protesta de unos 90 legisladores fue convocada por el presidente del Parlamento, Nabih Berri, y podría derivar en una huelga de hambre. La medida es una respuesta a la posición asumida por Israel que advirtió que sólo suspenderá el bloqueo cuando las fuerzas de la ONU y el ejército de Líbano se desplieguen en el sur del país y la frontera con Siria.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, aseguró ayer en Teherán que el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, prometió el apoyo de esa nación a la aplicación de la resolución 1701 para la pacificación de Líbano.
Unos 900 efectivos italianos se unieron a las fuerzas de paz
Unos 900 militares italianos desembarcaron ayer en el puerto de Tiro (sur) y en Beirut, para reforzar por primera vez en 30 años la presencia de la ONU en la frontera con Israel y monitorear su tregua con el movimiento chiíta libanés Hezbollah. Los soldados llegaron en cinco barcos de la Marina, incluido el portaaviones Garibaldi, e iniciaron su misión bajo las órdenes del general francés Alain Pellegrini, jefe de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL).Los militares son parte del primer refuerzo de la FINUL, cuyos efectivos podrían aumentar a 15.000 hombres en los próximos meses, como prevé la resolución 1701 de la ONU, que puso fin a más de un mes de combates entre Israel y Hezbollah. Presente en el sur del Líbano desde 1978, la FINUL sólo contaba con 2.000 cascos azules antes del conflicto.
En otro orden, se informó que la compañía aérea Qatar Airways ha decidido reanudar el lunes sus vuelos directos a Beirut, a pesar de que se mantiene el bloqueo aéreo del ejército israelí. (AFP)(DPA-Reuter)




