Con notorio optimismo se recibió en el Palacio de Hacienda el informe del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, sobre la reunión mantenida en Londres con representantes de inversores italianos, franceses y alemanes que suman más de medio millón de tenedores de títulos argentinos declarados en insolvencia. En la oportunidad hubo un principio de entendimiento con los acreedores en abstenerse de acciones litigiosas y aguardar la renegociación prometida como paso inmediato tras el acuerdo contingente con el Fondo Monetario, algo que el gobierno espera para las próximas semanas, aunque sin pronosticar sus alcances. La base de ese debate de la deuda es una quita del capital que en el mejor de los casos no será inferior al 40 por ciento. Ese panorama contemporizador ha coincidido con el anuncio oficial de la devolución y canje de depósitos bancarios congelados, algo así como una suerte de introito para las reuniones de esta semana de Nielsen y el presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, con el FMI y en otros despachos de Washington. A ese moderado optimismo coadyuvan otras referencias, como la cuasi certeza de que la Corte Suprema no romperá con un fallo de redolarización el fino encaje de la presente negociación con el organismo internacional.
Los liberados
Otra expectativa no menor apunta a la reacción que el 65 por ciento de los depositantes liberados del corralón tendrán cuando dispongan de sus ahorros. Ahora, en Economía hay más creyentes en la tesis del Banco Central que pronostica alternativas que no incluyen carreras hacia el dólar en la proporción de hace algunos meses. Tambien se esperan pases a depósitos libres, con intereses que van de 40 a 65 por ciento, y que desde julio han ingresado al sistema más de tres mil millones de pesos, segun cuenta del BCRA. Otra perspectiva que se maneja en la jefatura del Gabinete es que un eventual fallo de la Corte sea más elástico que todo lo especulado hasta ahora con la reprogramación de los depósitos, si el oficialismo de la Cámara de Diputados no consigue fondear el juicio político pendiente de solución.
Néstor Kirchner integra ahora tambien la lista de precandidatos presidenciales que se disponen a abrir juicio sobre las negociaciones con el Fondo Monetario, entre los que ya se mencionó aquí a Adolfo Rodríguez Saa y Rodolfo Terragno. Esas definiciones no implicarán una adhesión lisa y llana al posicionamiento del gobierno, pero derán seguridades suficientes de que si alguno de ellos llega al poder los compromisos por asumir serán raspetados. Es el mismo caso de José de la Sota, aunque seguirá aguardando lo que se firme en definitiva, si es que se logra. Quien observa un firme hermetismo es Elisa Carrió, pretextando que una definición de esa naturaleza sería parte de la actividad electoral que, como es notorio, mantiene suspendida para evitar una polémica con sus actuales aliados en la campaña "que se vayan todos", algunos de los cuales, como Luis Zamora y Víctor De Gennaro, exigen la ruptura con el Fondo.





