Annan encara una gestión clave en su visita a Damasco

Israel exige que las tropas de la ONU se desplieguen en la frontera sirio libanesa. Prometieron unos U$S 1.000 millones a Beirut. Siniora denunció que el bloqueo israelí traba las tareas de reconstrucción.

NUEVO DESTINO. Cientos de camiones descargan escombros del sur de Beirut en la costa del Mediterráneo. REUTER
NUEVO DESTINO. Cientos de camiones descargan escombros del sur de Beirut en la costa del Mediterráneo. REUTER
01 Septiembre 2006
DAMASCO.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, llegó a Damasco en una nueva escala de su gira por el Oriente Medio para abonar el terreno para el éxito de la misión de la ONU en Líbano. Annan, que ayer visitó también Jordania y conversó con el rey Abdallah II sobre la crisis, tiene previsto reunirse hoy con el presidente sirio, Bashar al Assad, para pedirle su cooperación en la aplicación de la resolución 1.701 del Consejo de Seguridad de la ONU que puso fin a la guerra entre Israel y Hezbollah.La resolución también exige el desarme de las milicias libanesas y el refuerzo de los controles fronterizos para impedir la entrada ilegal de armas. Siria, que, al igual que Irán apoya a Hezbollah, es acusada por Israel y por EE.UU. de ser la puerta de ingreso de las armas ilegales para la milicia chiíta libanesa.En la víspera de la visita de Annan, Al Assad condenó las recientes resoluciones de la ONU, a las que calificó como el resultado de la hegemonía estadounidense. Un vocero moderó después esas declaraciones y reafirmó la voluntad de Damasco de alcanzar una paz global y justa en Oriente Medio, sobre la base de las resoluciones internacionales y del principio "paz por territorios".El repliegue israelíEstos esfuerzos diplomáticos coincidieron con una promesa de la comunidad internacional de enviar U$S 1.200 millones para la reconstrucción del Líbano. Pero el primer ministro libanés, Fouad Siniora, denunció que Israel está dificultando la tarea con el bloqueo aéreo y marítimo que mantiene sobre el Líbano. El premier israelí, Ehud Olmert, ratificó ayer su decisión de retirarse del Líbano cuando las tropas de la ONU se instalen también en la frontera entre Líbano y Siria, para evitar el tráfico de armas. Damasco amenazó con cerrar por completo sus fronteras con Líbano si se produce tal despliegue.Por otra parte, Annan condenó ayer el uso de bombas racimo por parte de Israel en el Líbano. El gobierno de Olmert respondió que las municiones utilizadas respondían a los criterios de la legislación internacional. Las bombas racimo dispersan pequeñas bombas que no necesariamente explotan al caer, dejando una amenaza perdurable en el terreno, como la de una mina antipersonal. (AFP-NA)

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