Bagdad se convirtió en un polvorín

Decenas de muertos por día en distintos atentados, mientras el país está al borde de la guerra civil. Unos 30.000 soldados estadounidenses permanecen en Irak.

31 Agosto 2006
BAGDAD.- Unas 90 personas murieron ayer en Irak, en una escalada de violencia que ha llevado al país al borde de la guerra civil.
Al menos 24 personas murieron y otras 40 quedaron heridas durante un atentado suicida en pleno dentro de Bagdad, la ciudad más protegida del país que, sin embargo, se ha convertido en un polvorín.
Una bomba estalló en el mercado de Chorja, el más importante de la capital. Charcos de sangre y restos de carne quemada mostraban la potencia de la explosión. Las ventanas de numerosas tiendas volaron en pedazos y varios automóviles se incendiaron. Poco después, un doble atentado sacudió Karrada, un barrio comercial del centro de Bagdad, matando a tres personas, entre ellos un policía, e hiriendo a 14. En otros ataques en la capital murieron diez personas, entre ellos un oficial iraquí.
Estos atentados se produjeron a pesar de la operación “Adelante juntos”, de la que participan 30.000 soldados estadounidenses e iraquíes para dar seguridad a los barrios más peligrosos de Bagdad.
Según el Pentágono, la violencia disminuyó en un 46% en Bagdad desde agosto, en relación a los últimos meses. Pero 14 militares norteamericanos han perdido la vida desde el domingo en este país, 12 de ellos en ataques producidos casi todos en la región de Bagdad. (AFP-NA)

Tamaño texto
Comentarios