Morales amenaza con reprimir las protestas cívicas

Enviarían fuerzas del orden a los gasoductos. La mayor ola de reclamos en sus casi ocho meses de gestión. Problemas para ejecutar el plan de reformas.

31 Agosto 2006
LA PAZ.- El presidente indígena boliviano, Evo Morales, enfrentado a la mayor ola de protestas en sus casi ocho meses de gestión, amenazó ayer con movilizar a la policía y a las fuerzas armadas para impedir tomas de gasoductos. La advertencia pareció confirmar las dificultades del ex líder de movilizaciones sociales para satisfacer demandas de diversos sectores, que exigen desde facilidades para el pago de multas de tránsito, renuncias de funcionarios, grandes obras o un acuerdo comercial fronterizo con la Argentina.
Morales, que afronta problemas para ejecutar su plan de reformas que empezó en mayo con una nacionalización de hidrocarburos, ya usó al Ejército el martes para desbloquear un gasoducto de exportación a Argentina, que estuvo cortado por 12 horas por pobladores de la provincia sureña de Gran Chaco. Sin embargo, la situación no ha variado en cuanto al tránsito vehicular. Comerciantes, bagayeros y taxistas de ambos países, que desde hace una semana bloquean el puente que une Salvador Mazza con Yacuiba, en Bolivia, siguen en pie de guerra. El principal motivo de la protesta es una disposición del Gobierno argentino que exige que la harina, el arroz y el aceite que ingresan por encima del cupo previsto a Bolivia cuenten con los trámites de exportación.

Clara advertencia
Desde ayer, los comités cívicos de los departamentos petroleros de Tarija y Chuquisaca amenazan con bloquear los gasoductos para que atiendan sus reclamos. "Se recurrirá a la policía y, de ser necesario, a las fuerzas armadas, para evitar la toma de pozos gasíferos o gasoductos", dijo un vocero tras una reunión de gabinete.
Hasta ahora, el gobierno no se refirió específicamente a la amenaza de los indígenas guaraníes de cortar la exportación de gas a Brasil. Los guaraníes protestan contra la empresa de ductos Transierra, que se niega a acelerar la ejecución de un plan de desarrollo regional. Transierra, de propiedad de Petrobras, Repsol y Total, se comprometió a invertir U$S 9 millones en 20 años en obras sociales para las comunidades guaraníes, pero estas piden que el plan se ejecute en cuatro años. La venta de gas a Argentina y Brasil, que superaría este año los U$S 1.500 millones, es el principal negocio internacional de Bolivia. (AFP-NA-Reuter)


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