Luces encendidas en pleno día

Las autoridades debe mantener un control sobre este servicio para evitar gastos inútiles.

12 Septiembre 2002
No en vano se repite que la madre naturaleza es sabia. A través de sus diferentes manifestaciones preanuncia cosas que van a pasar, a nivel climático o ecológico, por ejemplo.
La larga sequía que padecemos los tucumanos, acompañada de tierra y de basura ambiental que produce el mismo hombre, podría estar desnudando la sequía de ideas y de acciones de nuestros gobernantes para sacar del pozo a una provincia deteriorada por donde se la mire.
El estado de oscuridad en que vivimos, amenaza tal vez con convertir en noches las mañanas. Por ejemplo, ayer, el alumbrado público de la calle Marco Avellaneda, desde 24 de Septiembre hasta Mendoza y el de Mendoza, desde Marco Avellaneda hasta Junín, permaneció encendido durante todo el día, sin que ningún funcionario se haya percatado de ello. En otros sectores de la ciudad, sucedió lo mismo, según denunciaron algunos vecinos.
Estos descuidos que se repiten con alguna frecuencia y que conllevan un gasto para el erario y, por ende, para los ciudadanos que pagan los impuestos, quizás sean un presagio de que la oscuridad terminará por invadirnos en poco tiempo. De modo que para mirar la caótica realidad que nos circunda deberemos tener las luces encendidas, aun en pleno día.

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