30 Agosto 2006 Seguir en 
MIAMI.- Justo un año después de que el huracán "Katrina" azotó la ciudad de Nueva Orleáns, hecho que produjo la peor catástrofe natural en la historia de Estados Unidos, otro meteoro ha puesto en estado de alerta vastas zonas del sur del país. Se trata de la tormenta tropical "Ernesto", que, después de azotar Haití y Cuba, se acercaba ayer al sur de Florida. Los residentes de Miami y de Fort Lauderdale hicieron largas filas en las gasolineras; compraron baterías en las tiendas y otros suministros, y colocaron sacos de arena en sus casas, mientras "Ernesto" se aproximaba amenazante, con vientos máximos sostenidos de 75 km/h. Se espera que la tormenta siga ganando fuerza en las cálidas aguas del Estrecho de Florida. En la península rige el estado de emergencia. A los turistas se les ordenó salir de los Cayos mientras caían las primeras lluvias. Los edificios públicos estaban cerrados y algunas aerolíneas cancelaron sus vuelos.Lanzamiento canceladoEn cambio, la NASA decidió regresar el trasbordador Atlantis a su plataforma de lanzamiento, pues evaluó que "Ernesto" ya no significa una amenaza para la nave. La agencia espacial había cancelado ayer el lanzamiento del Atlantis y trasladó a la nave a su hangar para protegerla de la tormenta. "Estamos volviendo a la plataforma", dijo un vocero del Centro Espacial Kennedy, de Cabo Cañaveral, Florida (sudeste). Sin embargo, todavía es posible que "Ernesto" alcance la fuerza de un huracán. Después de pasar por buena parte de la península, "Ernesto" podría recobrar fuerza en el Atlántico y hacer una segunda incursión en tierra, en las costas de los Estados de Carolina del Norte y del Sur, con la posibilidad de convertirse en un huracán en el camino. Para anoche se esperaba que el centro de la tormenta llegue a los Cayos de Florida.Bush asume las culpas Mientras, con la presencia del presidente George W. Bush, los habitantes de Nueva Orleáns conmemoraron el primer aniversario del paso de "Katrina", que devastó la ciudad a orillas del Mississippi y causó más de 1.500 muertos. El alcalde Ray Nagin hizo sonar una campana a las 9.38 (hora local) para marcar el momento en el que se rompió el primer dique y comenzó a entrar agua desde el lago Pontchartrain a las calles de Nueva Orleáns. Los diques de protección fallaron en aquel momento, por lo que casi toda la ciudad quedó bajo el agua. Bush asumió nuevamente la responsabilidad por la lentitud en la ayuda y prometió que, en caso de una nueva catástrofe, la respuesta del gobierno será más rápida y eficaz. "Estamos mejor preparados", concluyó. (Reuter)
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