17 Agosto 2006 Seguir en 
Beirut.- Dos de las aristas complicadas del despliegue de tropas son el embargo de armas declarado por la ONU para el sur del Líbano y el desarme de Hezbollah. La organización islámica resultará una “verdadera carga” para el gobierno libanés si se le permite permanecer armada, advirtió la canciller israelí, Tzipi Livni. Además declaró: “Hezbollah es una organización terrorista, que representa los intereses y el odio iraní en la región”.
En contraposición, el canciller libanés, Fawzi Sallouj, declaró al diario “O Estado de Sao Paulo”: “Hezbollah es un partido político, es parte de la sociedad libanesa; debatimos su desarme en el marco de la estrategia de defensa nacional, para volver al Líbano capaz de defenderse de cualquier amenaza externa”. “Cuando tengamos un gobierno y un Ejército libaneses fuertes, las armas de Hezbollah ya no tendrán utilidad”, agregó.
En tanto, el ministro de Información libanés, Ghazi Aridi, anunció que la agrupación chiíta Hezbollah había aceptado que el Ejército del Líbano tome cualquier arma que “encuentre” en el área del sur donde se prevé el despliegue de tropas.
Mientras, medios israelíes citaron a altos funcionarios locales, para advertir que si las fuerzas internacionales no logran el desarme de Hezbollah, Israel volverá a desplegar sus tropas en el sur del Líbano. La advertencia se vincula con versiones según las cuales el primer ministro libanés, Fuad Siniora, habría acordado con el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, que el grupo islámico retenga sus armas pero que no las exhiba en público. (DPA-Reuter)
BEIRUT.- Las pérdidas materiales causadas en el Líbano por los 32 días de bombardeos israelíes se elevan a U$S 3.500 millones, afirmó ayer el presidente del Consejo de Desarrollo y Reconstrucción. “Las pérdidas comprenden U$S 2.000 millones por los edificios y U$S 1.500 millones por infraestructura”, afirmó Fadl Chalaq. Precisó que estas cifras, que no toman en cuenta las pérdidas indirectas a los sectores comercial, industrial y de turismo, no son definitivas, ya que las autoridades deberán realizar un estudio exhaustivo.
“Se trata de una pérdida enorme para un país pequeño como Líbano. Lo que sucedió es catastrófico. He vivido todas las guerras del Líbano y nunca había visto algo parecido”, comentó Chalaq.
Finalmente, estimó que la reconstrucción de las infraestructuras demandará unos 18 meses y la reconstrución de los edificios al menos cuatro años. (DPA-Reuter)
En contraposición, el canciller libanés, Fawzi Sallouj, declaró al diario “O Estado de Sao Paulo”: “Hezbollah es un partido político, es parte de la sociedad libanesa; debatimos su desarme en el marco de la estrategia de defensa nacional, para volver al Líbano capaz de defenderse de cualquier amenaza externa”. “Cuando tengamos un gobierno y un Ejército libaneses fuertes, las armas de Hezbollah ya no tendrán utilidad”, agregó.
En tanto, el ministro de Información libanés, Ghazi Aridi, anunció que la agrupación chiíta Hezbollah había aceptado que el Ejército del Líbano tome cualquier arma que “encuentre” en el área del sur donde se prevé el despliegue de tropas.
Mientras, medios israelíes citaron a altos funcionarios locales, para advertir que si las fuerzas internacionales no logran el desarme de Hezbollah, Israel volverá a desplegar sus tropas en el sur del Líbano. La advertencia se vincula con versiones según las cuales el primer ministro libanés, Fuad Siniora, habría acordado con el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, que el grupo islámico retenga sus armas pero que no las exhiba en público. (DPA-Reuter)
Valúan los daños en U$S 3.500 millones
BEIRUT.- Las pérdidas materiales causadas en el Líbano por los 32 días de bombardeos israelíes se elevan a U$S 3.500 millones, afirmó ayer el presidente del Consejo de Desarrollo y Reconstrucción. “Las pérdidas comprenden U$S 2.000 millones por los edificios y U$S 1.500 millones por infraestructura”, afirmó Fadl Chalaq. Precisó que estas cifras, que no toman en cuenta las pérdidas indirectas a los sectores comercial, industrial y de turismo, no son definitivas, ya que las autoridades deberán realizar un estudio exhaustivo.
“Se trata de una pérdida enorme para un país pequeño como Líbano. Lo que sucedió es catastrófico. He vivido todas las guerras del Líbano y nunca había visto algo parecido”, comentó Chalaq.
Finalmente, estimó que la reconstrucción de las infraestructuras demandará unos 18 meses y la reconstrución de los edificios al menos cuatro años. (DPA-Reuter)










