15 Agosto 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los gobiernos de Argentina y de Bolivia acordaron ayer que, a más tardar en la primera quincena de diciembre, se llamará a licitación para construir el gasoducto del Noreste Argentino, y para la instalación de una planta separadora de gases, en territorio boliviano.
Así lo anunciaron en Santa Cruz de la Sierra el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, tras un encuentro para definir un convenio bilateral para el suministro de volúmenes adicionales de gas natural.
De Vido explicó que se dio instrucciones a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y a Enarsa para que acorten más los tiempos del acuerdo energético al que llegaron los presidentes Evo Morales y Néstor Kirchner. “Queremos terminar este mismo año con los pliegos para el tendido del gasoducto que traerá más gas boliviano a la Argentina, y para eso debemos discutir en detalle la fórmula polinómica del precio del gas”, dijo De Vido, quien reconoció la necesidad de acelerar los trabajos técnicos respectivos.
A su vez, García Linera acotó que en la reunión no se habló del precio del gas a futuro. Versiones previas al encuentro indicaban que Bolivia pretendería de la Argentina el pago, a partir de enero, de un nuevo precio por el gas natural que le suministra hoy a razón de U$S 5 por millón de BTU, en base a un acuerdo vigente desde el 15 de junio, por un volumen diario de hasta 7,7 millones de metros cúbicos. A futuro, Argentina podría comprar a Bolivia un volumen adicional de hasta 20 millones de metros cúbicos por un plazo de entre 10 y 20 años. Sobre esto último García Linera afirmó que se garantiza el suministro de gas para el gasoducto del Noreste, “ya que tenemos -dijo- reservas por 48 trillones de pies cúbicos; y como históricamente lo hemos hecho, cumpliremos los contratos”.
El gasoducto del Noreste tendrá una extensión de 1.500 kilómetros y demandará una inversión cercana a los U$S 1.200 millones; otros U$S 250 millones demandará la planta separadora de gases, que permitiría a Bolivia quedarse con el propano y el butano para procesar como combustible para el mercado interno. (DyN)
Así lo anunciaron en Santa Cruz de la Sierra el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, tras un encuentro para definir un convenio bilateral para el suministro de volúmenes adicionales de gas natural.
De Vido explicó que se dio instrucciones a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y a Enarsa para que acorten más los tiempos del acuerdo energético al que llegaron los presidentes Evo Morales y Néstor Kirchner. “Queremos terminar este mismo año con los pliegos para el tendido del gasoducto que traerá más gas boliviano a la Argentina, y para eso debemos discutir en detalle la fórmula polinómica del precio del gas”, dijo De Vido, quien reconoció la necesidad de acelerar los trabajos técnicos respectivos.
A su vez, García Linera acotó que en la reunión no se habló del precio del gas a futuro. Versiones previas al encuentro indicaban que Bolivia pretendería de la Argentina el pago, a partir de enero, de un nuevo precio por el gas natural que le suministra hoy a razón de U$S 5 por millón de BTU, en base a un acuerdo vigente desde el 15 de junio, por un volumen diario de hasta 7,7 millones de metros cúbicos. A futuro, Argentina podría comprar a Bolivia un volumen adicional de hasta 20 millones de metros cúbicos por un plazo de entre 10 y 20 años. Sobre esto último García Linera afirmó que se garantiza el suministro de gas para el gasoducto del Noreste, “ya que tenemos -dijo- reservas por 48 trillones de pies cúbicos; y como históricamente lo hemos hecho, cumpliremos los contratos”.
El gasoducto del Noreste tendrá una extensión de 1.500 kilómetros y demandará una inversión cercana a los U$S 1.200 millones; otros U$S 250 millones demandará la planta separadora de gases, que permitiría a Bolivia quedarse con el propano y el butano para procesar como combustible para el mercado interno. (DyN)





