Argañaraz le comentó a una compañera que muchas cosas habían cambiado en el colegio

La noche antes de desaparecer, la maestra le pidió que fuera temprano al establecimiento. Teresa Encarnación Muruaga contó también que no vio llegar a Acosta, que trabaja en el colegio como secretaria.

14 Agosto 2006
Teresa Encarnación Muruaga, compañera del colegio donde trabajaba Angela Beatriz Argañaraz, fue una de las últimas personas en hablar con la maestra, y una de las primeras en enterarse de su desaparición, el 31 de julio.
Muruaga era una de las personas candidatas a cubrir el cargo de directora en la escuela Padre Roque Correa, para el que finalmente fue elegida Argañaraz. Por esa razón, Gustavo Morales,  defensor de las imputadas Susana Acosta y Nélida Fernández, pidió que se la investigue.
Según lo que Muruaga declaró ante la Policía el 4 de agosto, y en la Fiscalía VIII el 7 de este mismo mes, el domingo había tenido una charla telefónica con Betty, entre las 23 y las 23.15. “Primero conversamos de mi viaje (había estado en París). Yo le pregunté ‘qué novedades hay en el colegio’, si me habían corrido y si había cambios”, declaró Muruaga. “Me contestó que habían cambiado muchas cosas... Me recomendó que fuera temprano para terminar de organizar la despedida de la directora”, dijo ante la fiscal Adriana Giannoni.
La docente contó también que el día de la desaparición no vio llegar a Acosta, que trabaja en el colegio como secretaria. “La vi a las 8, cuando fui a la sala de profesores a colaborar con la despedida, porque ‘Betty’ no había llegado”, relató. Muruaga también dijo que le llamó la atención que Betty no hubiera llegado, y añadió que la llamó al celular. “No dejé mensaje, porque estaba desconectado”, contó.
La docente también dijo ante la Justicia que no escuchó a Acosta comentar que había intercambiado mensajes de texto con la desaparecida, pese a que la última comunicación desde el celular de Betty fue un mensaje que decía “ya voy”, dirigido a la imputada.