Un fraile dio detalles sobre la elección de la directora

El día en que fue vista por última vez la maestra, una de las detenidas le preguntó al religioso qué iba a hacer con la ocupación del cargo. El apoderado le contestó a Acosta que si Argañaraz no aparecía iba a tener que seleccionar una docente titular, y la sospechosa le dijo: "yo soy titular".

RECLAMO EN LA CIUDADELA. Los familiares de Betty ingresaron ayer a la cancha de San Martín, en el entretiempo, para pedir que aparezca la docente. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
RECLAMO EN LA CIUDADELA. Los familiares de Betty ingresaron ayer a la cancha de San Martín, en el entretiempo, para pedir que aparezca la docente. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
14 Agosto 2006
La hipótesis de la lucha por el cargo es, por ahora, para los pesquisas, una de las puntas investigativas más fuertes en el caso de la maestra desaparecida. Es por eso que las declaraciones que hizo en Tribunales, fray Ariel Federico Amato, uno de los representantes legales del establecimiento donde iba a asumir como directora Angela Beatriz Argañaraz, son fundamentales en la causa, según fuentes judiciales.
El religioso habló sobre la selección que se hizo para cubrir el cargo de directora en la escuela padre Roque Correa. Dio un detalle que llamó la atención de los investigadores. Dijo, según consta en el expediente, que Susana Acosta, una de las detenidas del caso, se ofreció, en forma indirecta, para ocupar el cargo de directora, el mismo día en que Betty desapareció: el 31 de julio.
Fray Amato declaró ante la Justicia que al enterarse de que la directora de la escuela iba a jubilarse a principios de 2006, se iniciaron los procesos de selección para buscar quien la reemplazaría. "Siempre fueron tres personas las que podían ser seleccionadas para ese puesto. Silvia Racedo no logró suficiente puntuación en la selección interna; de modo que quedaron Angela Argañaraz y Teresa Muruaga, quien manifestó de manera indirecta y por comentarios que no estaba entusiasmada en el cargo", detalló en Tribunales.
Amato especificó que el proceso de selección, que duró seis meses, se inició en Buenos Aires, donde se inscribieron todos los interesados. "Acosta no se inscribió, porque en ese momento estaba ausente con licencia con carpeta médica", dijo. Más adelante, en su declaración, aclaró que tampoco la consideró como postulante para ese cargo, debido a que "estaba en tareas pasivas en secretaría hasta su total recuperación de una lesión ósea que afectaba su movilidad".
El religioso aclaró que la selección de Betty no se hizo por descarte. "Fue por sus dotes carismáticas como persona y como docente. Pero como carecía de la suficiente parte técnica que requería el colegio, ya que le faltaban títulos universitarios, si Betty aceptaba, el colegio le ofreció capacitarla a nivel universitario. Esto se lo dije yo mismo a Betty el viernes 28 de julio, lo que me agradeció y me dijo que la entusiasmaba, pero que me iba a contestar el lunes 31 a las 9", detalló en la Fiscalía VIII, que investiga la desaparición de Argañaraz, ese lunes a las 7, cuando fue vista por última vez cuando se iba a trabajar.

En la reunión
Ante las preguntas de la Fiscalía acerca de Acosta, el fray declaró: "Susana nunca me dijo nada con respecto a esta selección, hasta el día en que desapareció ?Betty?. Ese lunes 31, como a las 16, cuando estábamos en una reunión de la preparación de los 440 años del colegio, Susana me dijo: ?y ahora qué vas a hacer que no está ?Betty?, y yo le dije que en realidad no sabía".
Amato continuó con sus declaraciones: "hasta le dije (a Acosta) ?y ahora qué hago si no aparece Betty?... No me quedaban opciones dentro del colegio, debido a que tenía que seleccionar un docente titular; y Susana me dijo: ?yo soy titular?, a lo que yo le dije: ?si te interesa, presentá tu currículum a través de correo electrónico en Buenos Aires?".


Una sociedad en crisis

Fray Ariel Amato celebró la misa "por la verdad y la justicia", que se realizó el 4 de agosto, para pedir por el esclarecimiento de la desaparición de "Betty" Argañaraz. "Podría haberle pasado a cualquiera. Si esto sucede es porque tenemos una sociedad en crisis", manifestó fray Amato en su sermón. Desde el púlpito, dijo que toda la sociedad debe colaborar para que se esclarezca el caso, y pidió que, si no se tiene nada para aportar, se debe "acompañar con el silencio a la gente que está angustiada".