13 Agosto 2006 Seguir en 
Pasa sus días como si nada ocurriera, a pesar de que grandes rejas la separan de la calle. En la Comisaría de la Mujer, ni las demás detenidas ni las policías lo pueden creer: Susana Acosta, acusada por la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz, no se inmuta ante los comentarios, aun sabiendo que puertas afuera todos hablan de ella.
María del Valle Villalba, jefa de la Comisaría, afirma que Acosta está muy tranquila. “Llama la atención, porque, en general, en casos de tanta trascendencia, hemos visto a las detenidas muy afligidas... gritan y lloran”, detalló.
Acosta ni grita a los cuatro vientos que es inocente ni llora; no hace comentarios, describió Villalba, y desmintió así la versión de la madre de la acusada, Nilda de Acosta, quien dijo que su hija le jura entre lágrimas su inocencia.
“Hasta ahora no se quebró nunca ni hizo escándalos. No demuestra estar preocupada ni tener miedo, pese a todos los indicios que están apareciendo y de los que ella se entera por el diario”, detalló. Comentó que Acosta ya recibió la visita de muchos familiares. “Los recibe bien, muy tranquila, sin llorar”, insistió.
En cuanto a su comportamiento dentro del centro de detención, explicó que la acusada coopera con la limpieza y acata todas las órdenes. Detalló también que come normalmente. “El jueves comió costeletas y ayer bombas de queso, que fue el menú preparado para esos días. No pidió nada en especial”, recalcó. Una mujer que está detenida en la comisaría, que no quiso revelar su identidad, comentó que Acosta está siempre impecable, perfumada y hasta maquillada. “Pasa sus horas haciendo cosas para estar bien”, relató y coincidió con Villalba en que no se relaciona con nadie. “Durante los recreos está siempre sola. No habla con ninguna de las otras. Se sienta a pensar”, detalló la jefa.
Similar situación
En cambio, pese a estar detenida dentro de su domicilio particular, para Nélida Fernández las jornadas no transcurren con normalidad. No sólo porque no puede atravesar la puerta ni para sacar la basura, sino porque dos agentes policiales conviven con ella en el departamento de Catamarca 30.
La mujer consiguió la detención domiciliaria para poder estar junto a su hija de 7 años. Según los vecinos, cada día los familiares le llevan a Fernández la comida y se encargan de trasladar a la menor hasta el colegio donde estudia.
“Cada persona que llega debe pasar un doble control. Primero en la puerta del edificio, donde están apostados dos policías, y después adentro del departamento, donde hay dos más”, relató un vecino.
“Esto es inaudito. Invadieron toda su intimidad. Ni siquiera yo, que soy su abogado, puedo hablar tranquilo con ella”, manifestó enojado el defensor, Gustavo Morales.
El letrado destacó que la mujer está muy tranquila y que trata de controlar su sufrimiento para no afectar a la niña. “Pero está vivenciando todo esto que ocurre como una gran injusticia. Tiene la tranquilidad en su conciencia de que es ajena a esto y está convencida de que pronto se aclarará todo”, explicó el abogado, quien confirmó que a diario los allegados de Fernández le llevan alimentos y los otros objetos que necesita para vivir sin que nada le falte.
“No se nota nada extraño. Por lo que se comenta, la mujer ve la televisión, escucha radio o está en silencio. También pareciera que se dedica a limpiar mucho el departamento. No se escuchan gritos ni llantos. Ellas siempre fueron así, reservadas”, detalló un joven que a veces ingresa en el edificio para trabajar.
Esta situación se definirá en los próximos días. La fiscal Adriana Giannoni, con la colaboración de Ernesto Baaclini, comenzará a redactar esta semana el requerimiento de prisión preventiva para las sospechosas.
Leonardo Coria y Carlos Picón, abogados de la familia de la docente, según le confirmaron a LA GACETA, coinciden con el criterio de la Fiscalía y afirmaron que el jueves, a más tardar, solicitarán a la fiscal que pida la prisión preventiva de ambas ex novicias.
Los fundamentos
Los investigadores, hasta el momento, sumaron una serie de indicios para dar ese paso procesal. Entre ellos destacan que Acosta no sólo fue la última mujer que mantuvo contacto con Argañaraz a través de un mensaje de texto, sino que además, nunca le informó de esta situación a nadie, ni siquiera a sus compañeras de trabajo.
Tampoco, siempre de acuerdo con la información oficial, Acosta informó que “Betty” nunca pasó a buscarla por su domicilio el día que desapareció, tal como habían acordado la jornada anterior.
El examen médico en el que se descubrieron que ambas tenían moretones en el cuerpo, es otro de los elementos que serán tenidos en cuenta por la fiscal para solicitar la prisión preventiva. Sin embargo, esta pericia está siendo cuestionada por la defensa de las acusadas.
Los resultados de las pericias de los restos de sangre hallados en el vehículo de Fernández, un elemento clave en la investigación, no podrán ser utilizados como argumento. Los estudios estarían listos después del martes 22, día en que se vence el plazo para que Giannoni defina la situación procesal de las ex novicias.
Planteos defensivos
Por su parte, Gustavo Morales, defensor de las dos detenidas, anunció que el lunes solicitará una medida que considera esencial para demostrar la inocencia de sus clientes.
“Quiero que la fiscal pida a una ART que envíe un informe sobre el estado de salud de Acosta. Ella, debido a que sufre un mal cardíaco, no puede hacer un gran esfuerzo, por lo que es imposible que haya peleado o trasladado alzando a Argañaraz”, explicó el letrado.
También indicó que su idea es que se reconstruya el momento en el que, supuestamente, Argañaraz ascendió a un remise en avenida Alem.
“Solicitaré además que se cite a declarar al gobernador (José) Alperovich. Si él dice que el caso está resuelto en un 90%, le pido que presente las pruebas que tiene para hacer semejantes declaraciones”, concluyó Morales.
Los días corren y el panorama no cambia. Siguen sumándose indicios, pero las pruebas firmes no aparecen. A pesar del optimismo oficial, aún queda mucho camino por recorrer o, mejor dicho, por investigar.
Así lo entienden la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini, que profundizan la pesquisa de la pista de las ex novicias, pero no descuidan otras hipótesis. Por ejemplo, Julio Navarro, que contrató asesoramiento legal, está siendo investigado y la Policía decidió redoblar la búsqueda del remise al que presuntamente ascendió Angela Beatriz Argañaraz.
En la Fiscalía no quieren equivocarse, y más aún si se tiene en cuenta que sobre sus espaldas pesa la libertad de Susana Acosta y de Nélida del Valle Fernández que, hasta que no reciban condena de un Tribunal, son inocentes.
Giannoni puede contar con elementos para solicitar que un juez les dicte la prisión preventiva. Pero ese es tan sólo un paso procesal y no una sentencia, como muchos pretenden hacer creer. Conseguirá, si le dan la razón, oxígeno para continuar investigando y lograr que se sepa la verdad.
María del Valle Villalba, jefa de la Comisaría, afirma que Acosta está muy tranquila. “Llama la atención, porque, en general, en casos de tanta trascendencia, hemos visto a las detenidas muy afligidas... gritan y lloran”, detalló.
Acosta ni grita a los cuatro vientos que es inocente ni llora; no hace comentarios, describió Villalba, y desmintió así la versión de la madre de la acusada, Nilda de Acosta, quien dijo que su hija le jura entre lágrimas su inocencia.
“Hasta ahora no se quebró nunca ni hizo escándalos. No demuestra estar preocupada ni tener miedo, pese a todos los indicios que están apareciendo y de los que ella se entera por el diario”, detalló. Comentó que Acosta ya recibió la visita de muchos familiares. “Los recibe bien, muy tranquila, sin llorar”, insistió.
En cuanto a su comportamiento dentro del centro de detención, explicó que la acusada coopera con la limpieza y acata todas las órdenes. Detalló también que come normalmente. “El jueves comió costeletas y ayer bombas de queso, que fue el menú preparado para esos días. No pidió nada en especial”, recalcó. Una mujer que está detenida en la comisaría, que no quiso revelar su identidad, comentó que Acosta está siempre impecable, perfumada y hasta maquillada. “Pasa sus horas haciendo cosas para estar bien”, relató y coincidió con Villalba en que no se relaciona con nadie. “Durante los recreos está siempre sola. No habla con ninguna de las otras. Se sienta a pensar”, detalló la jefa.
Similar situación
En cambio, pese a estar detenida dentro de su domicilio particular, para Nélida Fernández las jornadas no transcurren con normalidad. No sólo porque no puede atravesar la puerta ni para sacar la basura, sino porque dos agentes policiales conviven con ella en el departamento de Catamarca 30.
La mujer consiguió la detención domiciliaria para poder estar junto a su hija de 7 años. Según los vecinos, cada día los familiares le llevan a Fernández la comida y se encargan de trasladar a la menor hasta el colegio donde estudia.
“Cada persona que llega debe pasar un doble control. Primero en la puerta del edificio, donde están apostados dos policías, y después adentro del departamento, donde hay dos más”, relató un vecino.
“Esto es inaudito. Invadieron toda su intimidad. Ni siquiera yo, que soy su abogado, puedo hablar tranquilo con ella”, manifestó enojado el defensor, Gustavo Morales.
El letrado destacó que la mujer está muy tranquila y que trata de controlar su sufrimiento para no afectar a la niña. “Pero está vivenciando todo esto que ocurre como una gran injusticia. Tiene la tranquilidad en su conciencia de que es ajena a esto y está convencida de que pronto se aclarará todo”, explicó el abogado, quien confirmó que a diario los allegados de Fernández le llevan alimentos y los otros objetos que necesita para vivir sin que nada le falte.
“No se nota nada extraño. Por lo que se comenta, la mujer ve la televisión, escucha radio o está en silencio. También pareciera que se dedica a limpiar mucho el departamento. No se escuchan gritos ni llantos. Ellas siempre fueron así, reservadas”, detalló un joven que a veces ingresa en el edificio para trabajar.
Les imputarían otro delito a las detenidas
La Fiscalía y la querella coinciden en la sospecha. Además de acusar a Susana Acosta y a Nélida del Valle Fernández de privación ilegítima de la libertad, podrán procesarlas por ocultamiento de persona en la causa en la que se investiga la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz. Si esto se concreta, según las normas vigentes, no podrán solicitar la eximición de prisión.Esta situación se definirá en los próximos días. La fiscal Adriana Giannoni, con la colaboración de Ernesto Baaclini, comenzará a redactar esta semana el requerimiento de prisión preventiva para las sospechosas.
Leonardo Coria y Carlos Picón, abogados de la familia de la docente, según le confirmaron a LA GACETA, coinciden con el criterio de la Fiscalía y afirmaron que el jueves, a más tardar, solicitarán a la fiscal que pida la prisión preventiva de ambas ex novicias.
Los fundamentos
Los investigadores, hasta el momento, sumaron una serie de indicios para dar ese paso procesal. Entre ellos destacan que Acosta no sólo fue la última mujer que mantuvo contacto con Argañaraz a través de un mensaje de texto, sino que además, nunca le informó de esta situación a nadie, ni siquiera a sus compañeras de trabajo.
Tampoco, siempre de acuerdo con la información oficial, Acosta informó que “Betty” nunca pasó a buscarla por su domicilio el día que desapareció, tal como habían acordado la jornada anterior.
El examen médico en el que se descubrieron que ambas tenían moretones en el cuerpo, es otro de los elementos que serán tenidos en cuenta por la fiscal para solicitar la prisión preventiva. Sin embargo, esta pericia está siendo cuestionada por la defensa de las acusadas.
Los resultados de las pericias de los restos de sangre hallados en el vehículo de Fernández, un elemento clave en la investigación, no podrán ser utilizados como argumento. Los estudios estarían listos después del martes 22, día en que se vence el plazo para que Giannoni defina la situación procesal de las ex novicias.
Planteos defensivos
Por su parte, Gustavo Morales, defensor de las dos detenidas, anunció que el lunes solicitará una medida que considera esencial para demostrar la inocencia de sus clientes.
“Quiero que la fiscal pida a una ART que envíe un informe sobre el estado de salud de Acosta. Ella, debido a que sufre un mal cardíaco, no puede hacer un gran esfuerzo, por lo que es imposible que haya peleado o trasladado alzando a Argañaraz”, explicó el letrado.
También indicó que su idea es que se reconstruya el momento en el que, supuestamente, Argañaraz ascendió a un remise en avenida Alem.
“Solicitaré además que se cite a declarar al gobernador (José) Alperovich. Si él dice que el caso está resuelto en un 90%, le pido que presente las pruebas que tiene para hacer semejantes declaraciones”, concluyó Morales.
ANALISIS
Queda mucho por investigar
Queda mucho por investigar
Por Gustavo Rodríguez, redacción de LA GACETA
Los días corren y el panorama no cambia. Siguen sumándose indicios, pero las pruebas firmes no aparecen. A pesar del optimismo oficial, aún queda mucho camino por recorrer o, mejor dicho, por investigar.Así lo entienden la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini, que profundizan la pesquisa de la pista de las ex novicias, pero no descuidan otras hipótesis. Por ejemplo, Julio Navarro, que contrató asesoramiento legal, está siendo investigado y la Policía decidió redoblar la búsqueda del remise al que presuntamente ascendió Angela Beatriz Argañaraz.
En la Fiscalía no quieren equivocarse, y más aún si se tiene en cuenta que sobre sus espaldas pesa la libertad de Susana Acosta y de Nélida del Valle Fernández que, hasta que no reciban condena de un Tribunal, son inocentes.
Giannoni puede contar con elementos para solicitar que un juez les dicte la prisión preventiva. Pero ese es tan sólo un paso procesal y no una sentencia, como muchos pretenden hacer creer. Conseguirá, si le dan la razón, oxígeno para continuar investigando y lograr que se sepa la verdad.










