13 Agosto 2006 Seguir en 
Blanca Elena Galera fue una de las testigos que, ante la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini, aportó uno de los datos más polémicos y relevantes del caso: la agresión que sufrió -cuando era directora del colegio Padre Roque Correa- por parte de Susana Acosta y Nélida del Valle Fernández.
La mujer, con su actitud, sorprendió a propios y extraños. La docente fue una de los pocos testigos que se presentaron de manera espontánea a la Justicia. Ella, según confirmaron varias fuentes, ni siquiera prestó declaración en la Policía. Tenía que contar un hecho que había ocurrido el 5 de noviembre de 2001. Y, en base a su testimonio, que lo concretó la semana pasada, se transformó en un elemento clave en contra de las dos únicas detenidas por el caso.
Esto fue lo que declaró ante la Justicia:
- ¿Cuál es el motivo de su presentación?
- Vengo a esta fiscalía para aportar datos que le pueden ser útiles para la investigación. Estoy preocupada y angustiada por la situación de “Betty” Argañaraz. He sido compañera de “Betty” en el Padre Roque Correa, donde llegué a ser directora, y por eso la conocía.
- ¿Cómo era su relación con Argañaraz?
- Una muy buena relación, y había una gran amistad en la cuestión laboral. Era una cuestión mutua. En ella veía a una excelente persona y excelente maestra.
- ¿Por qué puede hacer esta afirmación?
- Observando sus clases con la supervisora, señora Dora Tejeda. “Betty” recibió felicitaciones por su buen desempeño. La amistad la teníamos dentro de la institución, es decir, no se hacía extensible a nuestra vida privada. Además, se elegía a ella, por su buena dicción, para que dirigiera actos importantes de la institución. Era preparada.
- ¿Cuál es la información que quiere proporcionar?
- El dato que quiero acercar es la violencia de las señoras Susana Acosta y Nélida del Valle Fernández. El día 5 de noviembre de 2001, recibí agresiones verbales y físicas de parte de la docente Acosta, como de su amiga Fernández. Esto fue cuando era directora del colegio Padre Roque Correa, cargo que ocupé porque desde julio del 2001 a febrero de 2002. Debo dejar el cargo porque no cumplía con lo establecido en el Estatuto Docente. Debía tener diez de ejercicio en el medio. Mi antigüedad era como profesora y no como maestra.
- ¿Cómo sucedieron los hechos que usted denuncia ante esta fiscalía?
- Realicé una observación de clase a la señorita Acosta, maestra de 5º grado de la EGB. Observé que se desempeñaba en mala forma, ya que sus alumnos, al ser interrogados, carecían de conocimientos de matemáticas. También realicé dicha observación por las denuncias que hacían los padres de los alumnos sobre que sus hijos recibían agresiones físicas por parte de la docente. Informé debidamente a mi superior, que en esos momentos era el fray Ricardo Gutiérrez, ya fallecido. Cuando la cito a mi despacho a la maestra Acosta, vino con Nélida Fernández, irrumpiendo en forma agresiva y empezaron a insultarme y me agredieron físicamente.
- ¿Quién y cómo le pegó?
- Me empuja Acosta y Fernández me agrede como un boxeador con el puño cerrado en la cara y en el oído. Ante esta situación llamo a la secretaria del establecimiento Teresa Vizchi, que vio todo lo ocurrido y firmó el acta donde se redactó todo lo ocurrido.
- ¿Tiene manera de comprobar sus dichos?
- Pueden buscar en el libro de actas de la Dirección. Estas señoras tratan de hacerse amigas de quien en este momento esté en la dirección del establecimiento. En mi caso, me invitaban a su casa a tomar té. Creo que eso ocurrió con “Betty”. Quiero aclarar que no realicé la denuncia policial de estos hechos como se debía hacer, ya que no quería involucrar al Colegio en estos lamentables hecho. Pero sí está en el acta como dije anteriormente.
- ¿Tiene alguna otra certificación que avalen sus denuncias?
- Quiero aclarar que me puse a buscar papeles en mi casa del período en que estuve en la dirección y encontré una nota que presenté en su oportunidad a la presidenta de la Junta Primaria, de la cual nunca obtuve una respuesta. La dejo a su disposición para ser agregada a esta causa, así como también una fotocopia de un acta realizada a la señora Acosta por incompatibilidad horaria. Además, quiero aclarar que la señora Acosta también pedía licencias habituales para viajar y tenía en su legajo un bajo concepto.
- ¿Qué nos puede comentar sobre lo que ocurrió el lunes?
- No estaba el colegio, ya que no asisto los lunes.
“Ella abrió el corazón, las manos y las puertas para que la Justicia investigue y, hasta ahora, no encontraron nada concreto”, afirmó el dirigente. Acosta y Fernández están aprehendidas porque se las está investigando, a fin de determinar si tuvieron alguna vinculación con la desaparición de la docente de la escuela Padre Roque Correa.
Zuleta aseguró que él conoce a Fernández de la actividad sindical y que a través de ella conoce también a Acosta. “Son dos personas que merecen toda mi confianza. Y por esa misma razón me sorprendió mucho el hecho de que se las detenga. Lo que hay que esperar ahora es que la Justicia actúe y aclare todo”, dijo el dirigente durante una conversación con LA GACETA.
Conmoción
En el gremio al que pertenece Fernández, que además trabajaba en la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de Las Talitas, están todos conmocionados, según dijo Zuleta. “Son personas honorables y de bien. Y yo voy a seguir creyendo lo mismo hasta que me demuestren lo contrario. Pero, si intentan demostrármelo, tienen que hacerlo con pruebas”, agregó.
Prioridades
El dirigente aseguró que la prioridad es que se encuentre a Argañaraz con vida. “Como persona que cree en Dios, lo que quiero es que estas dos mujeres dejen de pasar el tormento que están viviendo y que se encuentre a la maestra con vida. Además, entiendo el dolor que están viviendo sus allegados. Lo que está claro es que en Tucumán no hay seguridad”, sostuvo. “Lo único que podemos hacer nosotros es darles todo el apoyo que esté a nuestro alcance y visitarlas ahora que se les levantó la incomunicación”, aclaró Zuleta, que agregó que hay que esperar hasta que la Justicia actúe.
Fernández y Acosta están sospechadas de haber tenido alguna participación en la desaparición de la docente. La segunda era compañera de Argañaraz en la escuela Padre Roque Correa. Desde el sábado pasado se encuentran aprehendidas por orden de la fiscal Adriana Giannoni, que investiga el caso.
“En ella veía una excelente persona y una excelente docente”.
“Fernández me agrede como un boxeador, con el puño cerrado, y me golpea en la cara y en el oído”.
“Estas señoras tratan de hacerse amigas de quien en ese momento ocupa la dirección del colegio. En mi caso, me invitaban a tomar el té. Creo que eso ocurrió con ‘Betty’”.
“No realicé la denuncia policial”.
La mujer, con su actitud, sorprendió a propios y extraños. La docente fue una de los pocos testigos que se presentaron de manera espontánea a la Justicia. Ella, según confirmaron varias fuentes, ni siquiera prestó declaración en la Policía. Tenía que contar un hecho que había ocurrido el 5 de noviembre de 2001. Y, en base a su testimonio, que lo concretó la semana pasada, se transformó en un elemento clave en contra de las dos únicas detenidas por el caso.
Esto fue lo que declaró ante la Justicia:
- ¿Cuál es el motivo de su presentación?
- Vengo a esta fiscalía para aportar datos que le pueden ser útiles para la investigación. Estoy preocupada y angustiada por la situación de “Betty” Argañaraz. He sido compañera de “Betty” en el Padre Roque Correa, donde llegué a ser directora, y por eso la conocía.
- ¿Cómo era su relación con Argañaraz?
- Una muy buena relación, y había una gran amistad en la cuestión laboral. Era una cuestión mutua. En ella veía a una excelente persona y excelente maestra.
- ¿Por qué puede hacer esta afirmación?
- Observando sus clases con la supervisora, señora Dora Tejeda. “Betty” recibió felicitaciones por su buen desempeño. La amistad la teníamos dentro de la institución, es decir, no se hacía extensible a nuestra vida privada. Además, se elegía a ella, por su buena dicción, para que dirigiera actos importantes de la institución. Era preparada.
- ¿Cuál es la información que quiere proporcionar?
- El dato que quiero acercar es la violencia de las señoras Susana Acosta y Nélida del Valle Fernández. El día 5 de noviembre de 2001, recibí agresiones verbales y físicas de parte de la docente Acosta, como de su amiga Fernández. Esto fue cuando era directora del colegio Padre Roque Correa, cargo que ocupé porque desde julio del 2001 a febrero de 2002. Debo dejar el cargo porque no cumplía con lo establecido en el Estatuto Docente. Debía tener diez de ejercicio en el medio. Mi antigüedad era como profesora y no como maestra.
- ¿Cómo sucedieron los hechos que usted denuncia ante esta fiscalía?
- Realicé una observación de clase a la señorita Acosta, maestra de 5º grado de la EGB. Observé que se desempeñaba en mala forma, ya que sus alumnos, al ser interrogados, carecían de conocimientos de matemáticas. También realicé dicha observación por las denuncias que hacían los padres de los alumnos sobre que sus hijos recibían agresiones físicas por parte de la docente. Informé debidamente a mi superior, que en esos momentos era el fray Ricardo Gutiérrez, ya fallecido. Cuando la cito a mi despacho a la maestra Acosta, vino con Nélida Fernández, irrumpiendo en forma agresiva y empezaron a insultarme y me agredieron físicamente.
- ¿Quién y cómo le pegó?
- Me empuja Acosta y Fernández me agrede como un boxeador con el puño cerrado en la cara y en el oído. Ante esta situación llamo a la secretaria del establecimiento Teresa Vizchi, que vio todo lo ocurrido y firmó el acta donde se redactó todo lo ocurrido.
- ¿Tiene manera de comprobar sus dichos?
- Pueden buscar en el libro de actas de la Dirección. Estas señoras tratan de hacerse amigas de quien en este momento esté en la dirección del establecimiento. En mi caso, me invitaban a su casa a tomar té. Creo que eso ocurrió con “Betty”. Quiero aclarar que no realicé la denuncia policial de estos hechos como se debía hacer, ya que no quería involucrar al Colegio en estos lamentables hecho. Pero sí está en el acta como dije anteriormente.
- ¿Tiene alguna otra certificación que avalen sus denuncias?
- Quiero aclarar que me puse a buscar papeles en mi casa del período en que estuve en la dirección y encontré una nota que presenté en su oportunidad a la presidenta de la Junta Primaria, de la cual nunca obtuve una respuesta. La dejo a su disposición para ser agregada a esta causa, así como también una fotocopia de un acta realizada a la señora Acosta por incompatibilidad horaria. Además, quiero aclarar que la señora Acosta también pedía licencias habituales para viajar y tenía en su legajo un bajo concepto.
- ¿Qué nos puede comentar sobre lo que ocurrió el lunes?
- No estaba el colegio, ya que no asisto los lunes.
“Son personas honorables y de bien”
“Son dos personas honorables”. De esta manera, Luis Zuleta, secretario general del Gremio de Empleados Públicos de Tucumán, definió a las únicas dos sospechosas de la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz, Susana Acosta y Nélida Fernández. Esta última se desempeña como secretaria gremial de la agrupación de trabajadores.“Ella abrió el corazón, las manos y las puertas para que la Justicia investigue y, hasta ahora, no encontraron nada concreto”, afirmó el dirigente. Acosta y Fernández están aprehendidas porque se las está investigando, a fin de determinar si tuvieron alguna vinculación con la desaparición de la docente de la escuela Padre Roque Correa.
Zuleta aseguró que él conoce a Fernández de la actividad sindical y que a través de ella conoce también a Acosta. “Son dos personas que merecen toda mi confianza. Y por esa misma razón me sorprendió mucho el hecho de que se las detenga. Lo que hay que esperar ahora es que la Justicia actúe y aclare todo”, dijo el dirigente durante una conversación con LA GACETA.
Conmoción
En el gremio al que pertenece Fernández, que además trabajaba en la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de Las Talitas, están todos conmocionados, según dijo Zuleta. “Son personas honorables y de bien. Y yo voy a seguir creyendo lo mismo hasta que me demuestren lo contrario. Pero, si intentan demostrármelo, tienen que hacerlo con pruebas”, agregó.
Prioridades
El dirigente aseguró que la prioridad es que se encuentre a Argañaraz con vida. “Como persona que cree en Dios, lo que quiero es que estas dos mujeres dejen de pasar el tormento que están viviendo y que se encuentre a la maestra con vida. Además, entiendo el dolor que están viviendo sus allegados. Lo que está claro es que en Tucumán no hay seguridad”, sostuvo. “Lo único que podemos hacer nosotros es darles todo el apoyo que esté a nuestro alcance y visitarlas ahora que se les levantó la incomunicación”, aclaró Zuleta, que agregó que hay que esperar hasta que la Justicia actúe.
Fernández y Acosta están sospechadas de haber tenido alguna participación en la desaparición de la docente. La segunda era compañera de Argañaraz en la escuela Padre Roque Correa. Desde el sábado pasado se encuentran aprehendidas por orden de la fiscal Adriana Giannoni, que investiga el caso.
Confirmaron las denuncias
Las autoridades del colegio Padre Roque Correa, por pedido de la Justicia, enviaron documentación donde quedó totalmente confirmada la versión que dio Blanca Elena Galera. En el acta que se redactó el 5 de noviembre de 2001, donde se denuncia la agresión, la víctima deja constancia de que Susana Acosta se negó a firmarla y no dio a conocer los motivos de su decisión. Textual
“Estoy preocupada y angustiada por la situación de ‘Betty’ Argañaraz”.“En ella veía una excelente persona y una excelente docente”.
“Fernández me agrede como un boxeador, con el puño cerrado, y me golpea en la cara y en el oído”.
“Estas señoras tratan de hacerse amigas de quien en ese momento ocupa la dirección del colegio. En mi caso, me invitaban a tomar el té. Creo que eso ocurrió con ‘Betty’”.
“No realicé la denuncia policial”.










